Dejando atrás el Pasado y Avanzando hacia el Futuro


Dejando atrás el Pasado y Avanzando hacia el Futuro





Hay solo una cosa que me gusta más que comenzar y es…volver a comenzar. Me encantan las agendas, los libros y los cuadernos nuevos, los pizarrones limpios pero sobremanera me encanta comenzar el año. El que el año escolar comience en agosto y termine en junio me permite cada año el placer de volver a empezar. Siento que es una oportunidad para evaluar el pasado, disfrutar el presente hoy y mirar hacia el futuro. Cuando arrancó la última hoja del calendario me digo: voy a hacer todo lo que pueda para que éste seami mejor año. ¿Como fue el año que acaba de terminar para ti?¿Fue muy bueno? ¿Uno de los mejores que has tenido?

¿O fue uno de tus peores años?¿Tuviste que enfrentar un problema tras otro? ¿Viviste de triunfo en triunfo? ¿O, la verdad, nada del otro mundo? Quizás esperes que este año sea muy especial para ti y con mucha razón porque este será el año de tu graduación. El comienzo del año te ofrece la oportunidad para revisar tus metas, establecer nuevas y/o buscar nuevos objetivos en tu vida. A lo mejor quieres construir sobre lo que lograste el año pasado o tal vez quieras comenzar de nuevo olvidando errores pasados. El exitoso empresario Robert J. Tomasy, en El Maná de los Lunes, ofrece unas recomendaciones que pueden ayudarte a caminar en éste año nuevo. El aconseja:

Aprende del pasado, pero no vivas en él. El pasado puede ser un valioso maestro pero no debe ser una compañía constante. A veces dedicamos demasiada energía a lo que ya pasó aunque sabemos que no lo podemos cambiar. El aprender de éxitos y fracasos nos ayuda a entrar en el presente con más confianza. Pero vivir pensando en el pasado es simplemente una pérdida de tiempo.

Enfocarte en el pasado hace más difícil tu camino futuro. ¿Se te ocurriría manejar un automóvil hacia delante manteniendo la mirada en el vidrio de atrás? Suena absurdo ¿verdad? El pasado siempre será nuestra experiencia de vida pero si nos quedamos contemplándolo no podemos mirar hacia donde queremos ir. Y si no vemos hacia donde queremos ir fácilmente saldremos del camino y nos perderemos o por lo menos desperdiciaremos un tiempo precioso… que no podremos recobrar.

Enfrenta el futuro con esperanza, sin miedo. El miedo puede ser una emoción muy poderosa, incluso dominante, pero los expertos dicen el 98% de lo que tememos nunca sucede ¿para qué preocuparnos por algo que no tiene posibilidades de suceder? ¿No es entonces más inteligente enfocarnos en los retos de hoy que en los problemas imaginarios de mañana?

No te aventures en el futuro sin ayuda. Intentar hacer todo por ti mismo, puede parecerte una muestra de independencia y madurez, pero puede ser abrumador. Hay muchas cosas que no sabes y que no puedes controlar. ¿No sería más lógico caminar en este año nuevo con alguien que conozca lo que hay delante y mejor aún que tenga el control? Este alguien es Dios, que se revela asimismo en su Palabra. Si no lo has hecho todavía, considera honestamente leer la Biblia y lo que dice acerca de la vida, del amor, del trabajo, del éxito y de muchos otros tópicos. Lo que descubrirás puede maravillarte y cambiar tu vida. Que Dios te bendiga y puedas llegar a hacer de este año un año realmente especial.