CAMPAÑAS DE LOS 70S: LN, 1969-1980


CAMPAÑAS DE LOS 70S: LN, 1969-1980





Durante esta época la LN tampoco pudo conseguir el balance competitivo que buscaba con su expansión de 1969. En las 12 campañas de la LN de esos años, ambas divisiones eran dominadas por dinastías poderosas. En el Este, los Piratas ganaron 6 campañas, los Phillies 4 y los Mets 2. En el Oeste los Rojos ganaron 2 trofeos, los Dodgers 3, y los Bravos, Gigantes y Astros uno por cabeza.

Aunque era uno de los poderes menores de la liga, los Mets de New York, hicieron una escalada ascendente en la primera campaña de la LN bajo el formato de divisiones. Al igual que los astronautas norteamericanos que caminaron en la luna en aquel verano, los Mets también realizaron un “sueño imposible” y su memorable triunfo se convirtió en el principal hito deportivo en aquel memorable año en la historia del país. En una versión beisbolística de la sátira de Horacio Alger “de mendigo a millonario”, los Mets se sacudieron de los efectos de miserable récord de 394-737 en ganados y perdidos, que el equipo había compilado dolorosamente en 7 tristes campañas en la LN, para ganar la división Este en 1969 por 8 juegos sobre el belicoso equipo de los Chicago Cubs.

Además de los Mets, viraron la tortilla al ganar 38 de sus últimos 49 partidos, la mayoría debido al buen picheo. El joven Tom Seaver obtuvo el liderato de la liga con 25 victorias y Jerry Koosman ganó 17, encabezando un cuerpo monticular cuyo promedio de efectividad de 2.99 fue el segundo mejor en la liga. Sin embargo, un pírrico .242 en promedio de bateo, con Cleon Jones al frente (.340-12-75), representaba muy pocas esperanzas contra los Bravos de Atlanta, ganadores frente a los Gigantes. Por los Bravos, lideres de la LN en defensa, Hank Aaron (.300-44-97) y Rico Carty (.342-16-58) sacaron la cabeza. El lanzador Phil Niekro ganó 23 y Ron Reed 18, mientras que el staff de lanzadores obtuvo una efectividad de 3.53. Pero en la primera Serie de Campeonato de la LN, los impotentes Mets se transformaron en verdugos, anotando 27 carreras en tres juegos, para barrer a los favoritos Bravos. Sin embargo, los Mets aparentaban estar en desigual palea frente a los versátiles Orioles en la Serie Mundial. Pero luego de perder el juego de apertura, los Mets barrieron a los Orioles en los siguientes 4 juegos para realizar su “sueño imposible”. En lo sucesivo una desbordante “Metomanía” invadió el país y una docena de libros escritos al vapor salieron de las imprentas celebrando la victoria del equipo.

1969 MetsThe New York Mets, 1969

El año siguiente los poderosos Piratas de Pittsburgh borraron de manera inclemente cualquier esperanza de un balance competitivo duradero en el Este de la LN. Durante las siguientes 6 temporadas, los Piratas capturaron 5 de los pennants del Este de la LN, incluyendo 3 en línea en los años 1970-1972. En 1970, los Piratas bautizaron su nuevo Three Rivers Stadium subyugando a los Cubs por 5 juegos para alzarse con su primer banderín de división.

Los Piratas batearon .270, con Roberto Clemente conectando para .352 y el receptor Manny Sanguillen bateando .325. Con una efectividad de 3.70, él picheo era flojo, pero el relevista Dave Giusti salvó 26 partidos. Coincidiendo con este ascenso de los Piratas, otra fuerza ascendía a la cima en el Oeste, ya que los Rojos de Cincinnati, ahora jugando con su nuevo Riverfront Stadium, se anotaron una aplastante victoria sobre su más cercano seguidor, los Dodgers. En el plato, los Rojos igualaron el bateo de los Piratas, lidereando la liga en cuadrangulares con 191. Los 45 home runs del receptor Johnny Bench y su 148 RBI encabezaron la liga y le valieron el promedio al jugador más valioso. Los infielders Pete Rose (.316), y Tony Pérez (.317-40-129), así como el jardinero Bob Tolan (.316), se sumó a la alineación de bateadores que apoyó a los lanzadores. Los lanzadores abridores del equipo completaron apenas 32 juegos, los que motivó al cuerpo de relevista al salvar 60 partidos. Aun así la efectividad de la alineación en 3.71 estaba sólo un punto por encima de los Piratas. En la serie por el campeonato de la liga de ese año, los Rojos barrieron a los Piratas, pero luego los Rojos sucumbieron ante los Orioles en la Serie Mundial de 1970.

Roberto ClementeRoberto Clemente

El año siguiente, el manager Danny Murtaugh llevó a sus Piratas a una victoria 7 juegos por encima de los Cardenales en el Este de la LN. Al plato, los Piratas llevaron su promedio hasta .274 con Clemente (.341) y Sanguillen (.319) manteniendo su dominio, mientras que el jardinero Willie Stargell, liderando la liga en home runs con 48, impulsó la rebelión del equipo por el liderato de cuadrangulares con 154. En el Oeste, el pobre picheo dejó a los Rojos en cuarto lugar, dando paso a los Dodgers y Gigantes. Luego de mantener el liderato la mayor parte del tiempo, los Gigantes cayeron abajo por estrecho margen, pero se repusieron para quedar un juego por encima de los Dodgers. La defensa de los Gigantes, la mejor de la liga, fue la clave para un equipo que solo bateó .247. El jardinero Bobby Bonds con .288-33-102, realizó el mejor esfuerzo de la novena. El futuro miembro del Salón de la Fama, el lanzador Juan Marichal y Gaylord Perry combinaron 34 victorias al tiempo que la efectividad de 3.33 del cuerpo monticular se acercó a la de los Piratas (3.31). En la serie de campeonato de la liga los Piratas perdieron los primeros 2 juegos, pero se repusieron para ganar la serie en 7 juegos.

La victoria de los Piratas desató una ola de desordenes destructivos en Pittsburgh, pero los temores de desordenes futuros fueron despejados por los desaciertos de los Piratas.

Tony PerezTony Perez

Aunque los Piratas de 1972 lograron una victoria por 11 juegos sobre los Cubs en el Este, pasarían otras 6 temporadas para que los Bucaneros ganaran otro pennant de la LN. El futuro miembro del Salón de la Fama, Roberto Clemente bateó .312 y conectó el hit número 3,000 de su carrera, mientras los Piratas lograban igualar la marca de bateo colectivo de 1971: .274. el jardinero Al Oliver bateó .312 y el infielder Richie Hebner.300, mientras que Stargell motorizó el ataque con 33 vuelacercas y 112 CE. Encabezado por el lanzador abridor Steve Blass (19-8) y el relevista Giusti (22 salvados), la alineación de lanzadores alcanzó una efectividad de 2.81. En el Oeste, mientras tanto, los Rojos ripostaron para ganar por 10 juegos sobre Houston.

La adquisición del infielder Joe Morgan reforzó a los Rojos, que tuvieron a Bench con otra temporada con JMV. Los 40 vuelacercas y 125 CE del receptor lo llevaron a encabezar la liga y el infielder Rose bateó .307. Pero la alineación de lanzadores completó solo 25 partidos. El mejor desempeño entre los abridores lo tuvo Gary Nolan con 15-5, pero el cuerpo de relevistas, encabezados por Clay Carroll, líder de la liga en salvados con 37, salvó 60 partidos. En la serie por el campeonato de la liga, los Rojos regresaron de un déficit 2-1 para ganar el pennant en 5 juegos. En el partido decisivo, en Cincinnati, los Rojos ganaron 4-3. En la novena entrada de ese partido, el relevista de los Piratas, Bob Moose, lanzó desatinado para permitir la carrera del triunfo a los Rojos. Pero cuando los Rojos enfrentaban un déficit 3-1 en la Serie Mundial al intentar regresar, se quedaron cortos frente a los Atléticos que se alzaron con el título mundial en 7 juegos.

Durante el invierno, la trágica muerte de Clemente durante una misión de beneficencia a Nicaragua, fue un golpe devastador para la causa de los Piratas. Aun así, los Piratas se mantuvieron cerca, terminando terceros en la débil división Este.

Apoyados en un sólido récord de 82-79, les ganaron a los Cardenales por un juego. Ofensivamente los Mets tuvieron un pírrico .246, con solo 85 home runs, pero Seaver con 19-10 y una efectividad de 2.08, y el relevista Tug McGraw con 25 salvados, compensaron la falta de ofensiva. En el Oeste, los Rojos aventajaron a los Dodgers por tres juegos, para ganar el pennant divisional. Encabezados por Rose y su mejor promedio de bateo de la liga (.338), los Rojos batearon colectivamente para .254, con 137 cuadrangulares. Tony Pérez bateó .314-27-101, Morgan 290-26-82, y Bench impulsó 104 carreras. Los Rojos también encabezaron la liga en bases robadas y defensa, el cuerpo de lanzadores ocupó el cuarto lugar, justo detrás de los Mets. Sorpresivamente, los Rojos dados como favoritos en la serie de campeonato, fueron vencidos por los Mets en 5 juegos para representar a la LN en la Serie Mundial. Más sorprendente aún, los Mets tomaron ventaja 3-2 en los primeros 5 juegos de la serie y si hubieran ganado con su pésimo récord de la temporada, habrían pasado a los libros de récord como una hazaña negativa. Pero los Atléticos borraron esos pronósticos adjudicándose los últimos 2 juegos para ganar la Serie Mundial de 1973.

Joe MorganJoe Morgan

A medida que los imponentes Mets decayeron en 1974, los Piratas resurgieron para ganar las dos campañas siguientes para luego perder terreno ante los Phillies. Con un promedio al bate de .274, los Piratas ganaron por estrecho margen de un juego a los Cardenales en el Este de la Nacional. Los jardineros Richie Zisk, (.313-17-100), Al Oliver (.321-85 CE) y Stargell (.301-25-96) motorizaron la ofensiva del equipo, cuya alineación de lanzadores alcanzó una efectividad de 3.49. Pero el balance de poder de la liga se estaba moviendo hacía el Oeste, donde los Rojos y los Dodgers monopolizaron los siguientes 5 pennants de la LN. En la carrera de la división Oeste en 1974, los Dodgers derrotaron a los Rojos por 4 juegos.

Apoyados en el más consistente cuadro interior en la historia del béisbol, con Steve Garvey, Dave López, Bill Russell, y Ron Cey, los Dodgers de 1974 batearon para .272. El primera base Garvey, quien implantaría una marca de la LN en partidos jugados consecutivamente, encabezó la rebelión de ese año con cifras de .312-21-111, que le llevaron a ganar el premio al JMV esa temporada. El jardinero Jim Wynn aportó 32 cuadrangulares y 108 impulsadas. Los lanzadores Andy Messersmith y Don Sutton combinaron 39 victorias para encabezar el mejor cuerpo monticular en la liga, pero fue el relevista Mike Marshall quien acaparó los honores con 15 victorias y 21 salvados. Además, el bombero Marshall participó en la cifra récord de 106 partidos. En la Serie de Campeonato de la Liga los Dodgers dispusieron de los Piratas en 4 juegos, pero los Dodgers perdieron la Serie Mundial ante los Atléticos en 5 juegos.

Esa fue la tercera victoria consecutiva en la Serie Mundial para los Atléticos, pero los poderosos Rojos de Cincinnati cortaron la campaña 1975-1976. Apodados “La Gran Maquinaria Roja”, el picheo tradicionalmente malo de los Rojos, consiguió solo 22 juegos completos de sus abridores en 1975, pero la demoledora ofensiva del equipo enterró a su perseguido, los Dodgers, 20 juegos detrás. Encabezando un bateo colectivo de .271 se encontraba el segunda base Joe Morgan, quien ganó el premio JMV por su promedio de .327 y 94 impulsadas. El tercera base Rose y los jardineros Ken Griffey y George Foster batearon sobre .300; el primera base Tony Pérez y el receptor Bench se combinaron para hacer 219 carreras al plato. En el Este los Piratas barrieron a los Phillies con 6 de ventaja, para ganar su segundo título divisional consecutivo. Los Piratas batearon .263 y encabezaron la liga en cuadrangulares. El jardinero Dave Parker (.308-25-101) y el primera base Stargell (.295-22-90) motorizaron el equipo y el receptor Manny Sanguillen conectó para .328. LA efectividad de la alineación de lanzadores en 3.02 superó a la de los Rojos; pero los Rojos barrieron a los Piratas en la Serie de Campeonato de la Ligas y luego pasaron a vencer a los Medias Rojas en un tenso séptimo partido del clásico Mundial. En el juego final en Boston, los Rojos se sobrepusieron a una desventaja 3-0. Un sencillo de Morgan en la novena entrada aportó el margen de la victoria para que los Rojos ganaran 4-3. La victoria representó el primer triunfo de los Rojos en Series Mundiales desde 1940.

Y la cosa no se detuvo allí. El año siguiente, cuando la LN celebraba su aniversario número 100, los Rojos doblegaron a los Dodgers por 10 juegos en el Oeste, apoyados en una ofensiva que lidereó la liga en bateo, cuadrangulares, y carreras impulsadas, bases robadas y defensa. Los números de Morgan (.320-27-111) al bate le llevaron a ganar su segundo premio al JMV de forma consecutiva; Rose bateó .323 y los jardineros Griffey (.336), Cesar Geronimo (.307) y George Foster (.306) sobrepasaron la marca de .300 en promedio. Foster encabezó la liga con 121 impulsadas y el cuerpo de relevista con Rawly Eastwick al frente, encabezó la liga en salvados. En el Este le tocó a los Phillies la mala suerte de enfrentarse a esta arrolladora maquinaria en la Serie de Campeonato. Aquel año los Phillies finalmente ganaron el título del Este, la primera de 3 victorias consecutivas, todas a expensa de los Piratas. El toletero tercera base Mike Schmidt encabezó la liga en vuelacercas con 38 e impulsó 107 carreras; los jardineros Jay Johnstone, Garry Maddox, y Greg Luzinski, todos sobrepasaron los .300 al bate, este último impulsando 95 carreras. Steve Carlton (207) encabezó un cuerpo monticular que superó la mediocre alineación de los Rojos, pero aun así necesitó los 38 salvados logrados por el cuerpo de relevistas con Ron Reed, Tug McGraw, y Gene Garber. La contienda de Serie de Campeonato entre Rojos y Phillies fue una conclusión anticipada que los Rojos decidieron con una barrida. A seguidas los Rojos barrieron a los Yankees en la Serie Mundial para convertirse en el primer equipo de las LN en ganar títulos consecutivos desde 1922.

Mike SchmidtMike Schmidt

Pero a la Gran Maquinaria Roja “se le explotó un pistón” en 1977. La perdida del as de picheo Don Gullett en el fichaje de reentrada (hacía los Yankees) y un cambio negocio que envió al primera base Pérez a los Expos, creo un vacío que ni siquiera pudo llenarse con la adquisición del lanzador Tom Seaver de los Mets a mitad de temporada. Tampoco pudo el bateo herculeano de Foster, quien produjo 52 vuelacercas y 149 impulsadas junto con un promedio de .320 para encabezar la liga. Cuando el pobre picheo de los Rojos flaqueó, los Dodgers los dejaron atrás para ganar el título del Oeste por 10 juegos. El liderato de la liga en cuadrangulares (191) y el buen picheo, motorizaron a los Dodgers. Una exitosa cirugía en el brazo dio nuevos bríos al zurdo Tommy John, cuyas 20 victorias encabezaron el cuerpo monticular. A la ofensiva, el jardinero Reggie Smith con .302-32-87 encabezó el ataque, con el jardinero Dusty Baker y los infielders Garvey y Ron Cey bateando cada uno sobre 30 cuadrangulares. Mientras tanto, los Phillies repitieron en el Este, con sus 101 victorias liderearon la liga y sobrepasaron a sus perseguidores, los Piratas, por 5 juegos. Los Phillies encabezaron la liga en bateo con .279. El jardinero Luzinski con .309-30-130 tuvo su mejor esfuerzo productivo y Schmidt fletó 38 cuadrangulares otra vez, al tiempo que impulsaron 101 carreras. Carlton lidereó a los lanzadores con 23 victorias y Larry Christenson registró su mejor marca en las mayores con 19-6; además el cuerpo de relevistas salvó 43 y encabezó la liga. Aún así, los Dodgers vencieron a los Phillies en 4 juegos en la Serie de Campeonato. Sin embargo, los Dodgers recibieron un merecido castigo de los Yankees, quienes ganaron la Serie Mundial de 1977 en 6 juegos.

Aunque el margen de ventaja fue escaso para ambos equipos, la carrera divisional de 1978 repitió el escenario del año anterior. En el Oeste, los Dodgers repitieron al quedar en 2 juegos sobre los Rojos. Una vez más la alineación de lanzadores fue la mejor de la liga (efectividad 3.12). Los abridores Burt Hooton, Tommy John, Don Suntton, y Doug Rau combinaron 66 victorias y el relevista Terry Foster salvó 22. Garvey (.316-21-113) encabezó el ataque de bateo del equipo, que registró colectivamente .264. Por su parte Cey, Reggie Smith, y Rick Monday combinaron 71 vuelacercas para llevar al equipo a encabezar la liga. En el Este, los Phillies ganaron por tercer año consecutivo, pero por un pírrico margen de un juego sobre los Piratas con 35 vuelacercas y 101 impulsadas, Luzinski encabezó el asalto ofensivo con bateo colectivo de .258; Carlton (con 16 victorias), Dick Ruthven (con 13 victorias) y los relevistas Ron Reed y McGraw liderearon el cuerpo monticular de los Phillies, el cual fue el mejor del Este de la LN, aunque lejos de la marca de los Dodgers en 1978. En la Serie por el Campeonato de la Liga los Dodgers doblegaron a los Phillies otra vez en 4 juegos, y de la misma manera, los Dodgers sucumbieron a su antiguo némesis los Yankees, en seis juegos.

Al finalizar la década, los Piratas retornaron a la cima del Este de la LN, aventajando a sus seguidores, los Expos, por dos juegos. Fue el sexto título de la división Este para los Piratas, quienes batearon un formidable .272, pero cuyo mediocre cuerpo monticular dependía mayormente de sus superbos relevistas encabezados por Kent Tekulve, quien realizó 94 apariciones y salvó 31. El tercera base Bill Madlock con .328 guió al equipo junto con Parker (.310-25-94) y Stargell, cuyos 32 vuelacercas ayudaron a llevar 82 carreras al plato. Concomitantemente, en el Oeste, los Rojos también ganaron su sexto título divisional de esa era, venciendo a los Astros por 12 juegos. Con el cambio de Rose, por vía del fichaje de reentrada, su reemplazante Ray Knight bateó .318 y junto a los jardineros Griffey (.316) y Foster (.302-30-98), llevaron la voz cantante del equipo que bateó .264. Las 16 victorias de Seaver encabezaron el mediocre cuerpo monticular del equipo. Dos dinastías rivales se enfrentaban por última vez en la cita de la Serie de Campeonato y los Piratas barrieron a los Rojos. En la Serie Mundial, los Piratas perdían ante los Orioles 3-1, pero barrieron los últimos tres para obtener una excitante victoria.

En 1980, los Phillies pusieron fin a 13 años de penurias al ganar el pennant de la LN. Bajo la batuta del manager Dallas Green, los Phillies ganaron 21 de sus últimos 28 juegos para anotarse una victoria por un juego sobre los Expos en el Este. Con una temporada en que ganó el JMV, el toletero Mike Schmidt, quien conectó 38 vuelacercas e impulsó 121, motorizó a los Phillies, quienes además contaron con un promedio de bateo en .309 del jardinero Bake McBride y un .282 aunado a su liderazgo inspirado del recién llegado Rose. El zurdo Carlton encabezó la liga con 24 ganadas y ganó el Cy Young; Dick Ruthven ganó 17 mientras que el cabecilla del cuerpo de relevista Tug McGraw salvó 20 partidos. En el Oeste los Dodgers y Astros finalizaron en una lucha cerrada, cuando los punteros Astros perdieron sus últimos tres partidos visitando a los Dodgers. Pero en una final a vida o muerte por el título de la división Oeste, Joe Niekro guió a los Astros a una victoria 7-1 sobre los Dodgers en el Dodger Stadium. Los tuvieron al jardinero Cesar Cedeño bateando para .309 y el equipo bateó .261, pero la débil ofensiva aportó solo 75 cuadrangulares. Pero el cuerpo monticular de los Astros era el mejor de la liga; Joe Niekro ganó 20 juegos, Nolan Ryan 11 y Vern Ruhle compensó la perdida del poderoso lanzador J.R. Richard, quien había acumulado récord de 10-.4 con una efectividad de 1.89, cuando sufrió un derrame cerebral que puso fin a su carrera. En la Serie por el Campeonato de la Liga, los Phillies y los Astros batallaron durante 5 juegos, con los Phillies viniendo de atrás para anotarse 2 victorias en entradas extras y adjudicándose el pennant en Houston. Los ahora inspirados Phillies avanzaron para vencer a los Reales en una Serie Mundial en 6 juegos. Fue el primer Campeonato Mundial para los Phillies en sus 97 años de historia como club de la LN.

Pero en la temporada siguiente a esa victoria de Philadelphia, la cual hizo que la policía local desplegara tropas montadas y perros policías para controlar a los delirantes fanáticos, las ligas mayores fueron estancadas por una ominosa huelga de jugadores.