CAMPAÑAS DE LOS 70S: LA, 1969-1980


CAMPAÑAS DE LOS 70S: LA, 1969-1980





Al ser superada por la LN en su expansión de 1969, la LA fue forzada a tomar drásticas medidas para nivelarse con la LN en asistencia y producción ofensiva. En la consecución de estos objetivos, contribuyó la construcción de nuevos parques y los cambios de franquicia, pero lo más decisivo fueron dos movidas unilaterales mediante las cuales la LA adoptó la regla del bateador designado en 1973 y su mini expansión en 1977. Con estas medidas, la LA aseguró un dominio perenne, tanto al bate como en las graderías.

Pero si bien los cabecillas de la LA esperaban que el nuevo formato divisional de la expansión de 1969 produjera el deseado balance competitivo, se desilusionaron más tarde.

De hecho, en esa era la monopolización de los pennants era la regla en ambas divisiones de la LA. Durante las 12 campañas de 1969 a 1980, los Orioles y Yankees dominaron la división Este, mientras que los Atléticos y Reales reinaron en el Oeste. Al ganar 6 veces la división Este y quedar en segundo lugar 4 veces, los Orioles reinaron como le equipo más ganador en las mayores. Por su parte, los reavivados Yankees ganaron 4 títulos del Este, lo que dejó solo 2 sobrantes para dividirse entre el resto de equipos. En el Oeste de la LA fue casi la misma historia. Allí, los Atléticos de Oakland ganaron 5 torneos, los Reales de Kansas City 4 y los Mellizos de Minnesota 2, dejando solo un título para el resto.

En la primera temporada de expansión en 1969, los Orioles de Baltimore consolidaron su balanceado poderío, que los llevó a ser el más victorioso equipo de grandes ligas en esa era. Bajo la guía del manager Earl Weaver, los Orioles arrasaron la división Este. Con sus 109 victorias superaron a los Tigres por 19 juegos. Fue el primero de 3 títulos consecutivos para los Pájaros, con el mejor picheo como clave para el éxito.

En 1969 la alineación de los Orioles era la mejor de la liga, con Mike Cuellar (23-11) y Dave McNally (20-7) marcando el paso. Al bate, los Orioles fueron motorizados por el primera base Boog Powell (.304-37-121) y el jardinero Frank Robinson (.308-32-100). Mientras tanto, en el Oeste, los Mellizos ganaban el primero de 2 títulos consecutivos. Triunfantes por 9 juegos sobre los Atléticos ese año, los Mellizos encabezaron la liga en bateo y picheo de relevo. Sobresaliendo a la ofensiva estaban Rod Carew, cuyo promedio .332 encabezó la liga y Harmon Killebrew, cuyo liderato de home runs con 49 y 140 impulsadas le valieron el premio JMV. Pero cuando los ganadores de ambas divisiones se enfrascaron en la primera Serie de Campeonato de la LA, los Orioles barrieron a los Mellizos en 3 juegos. La barrida dio a los Orioles una cadena ganadora de 14 juegos para llegar a la Serie Mundial, pero luego de ganar el juego de apertura contra los New York Mets, los Orioles perdieron sorpresivamente los siguientes 4 juegos.

En 1970 los cabizbajos Orioles regresaron casi tan fuertes como antes y superaron a los Yankees por 15 juegos para repetir como campeones en el Este. Una vez más el cuerpo monticular del manager Earl Weaver, fue el mejor de la liga. Los abridores Mike Cuellar y Dave McNally ganaron 24 cada uno y Jim Palmer ganó 20. Al bate, los Orioles conectaron para .257, con el jardinero Merv Rettenmund (.322) al frente del bateo del equipo, Powell (35-114) y Frank Robinson (25-78) en la casa de poder. En el Oeste, los Mellizos también repitieron, superando a los Atléticos de nuevo por 9 juegos y otra vez al frente de la liga en bateo, relevo y picheo. En esta ocasión el equipo bateó para .262, pero Killebrew (41-113) motorizó al club otra vez. Una lesión de Carew limitó el juego, pero aun así el infielder bateó para .366.

Ese año tomaron la batuta los jardineros Tony Oliva (.325-23-107) y Cesar Tovar, quien promedió .300. Sin embargo, cuando los Mellizos se encontraron con los Orioles en la Serie de Campeonato de la Liga, fueron barridos otra vez. Esta vez los Orioles pasaron a registrar una vengativa victoria en la Serie Mundial. Al aplastar a los Orioles en 5 juegos, los Orioles fletaron 50 imparables, el estelar de los Orioles era el futuro miembro del Salón de la Fama Brooks Robison, quien bateó para .429 y dejó perplejos a los Rojos con su brillante defensa en la tercera base.

Fue una gloriosa victoria para los Orioles, pero sorprendentemente, este bien acoplado equipo no ganaría otro título mundial durante esa era. En 1971 los Orioles se alzaron con su tercer titulo del Este al arrollar a los Tigres con 12 juegos de ventaja. Fue una buena cosecha para Baltimore, ya que disfrutaron del mejor picheo y bateo de la liga incluyendo un cuarteto de ganadores de 20 partidos: Cuellar, McNally, Palmer, y Pat Dobson.
Catfish HunterCatfish Hunter

En la ofensiva el jardinero Rettenmund (.318) marcó el paso del promedio colectivo del equipo (.261) y Powell, Frank Robinson, y Brooks Robinson, motorizaron el ataque combinando 70 vuelacercas y 283 impulsadas. En el Oeste, los decadentes Mellizos sucumbieron ante los pujantes Oakland, quienes se adjudicaron el primero de 5 títulos del Oeste consecutivos en 1971. Al igualar la marca ganadora de los Orioles de 101 juegos, los Atléticos arrollaron al producto de la expansión, los Reales de Kansas City por 16 juegos de ventaja. Por los Orioles el lanzador novato Vida Blue ganó 24 juegos y lidereó la liga con efectividad en 1.82 y Jim “Catfish” Hunter ganó 20. El apodo de Hunter le fue puesto al lanzador por el flamante propietario del equipo, Charley Finley, quien además trató infructuosamente de hacer cambiar a Blue su primer nombre a “True”. En la ofensiva, los Atléticos no contaron con un bateador de .300, pero el tercera base Sal Bando (24-94) y el jardinero Reggie Jackson (32-80) aportaron el poder ofensivo. Cuando los Atléticos se midieron a los Orioles en la SCL, fueron barridos por los Orioles. Sin embargo, los Orioles perdieron una Serie Mundial de 7 juegos ante los Piratas, quienes fueron guiados por el JMV Roberto Clemente.
Joe RudiJoe Rudi

Al calor de esa derrota, los Orioles cayeron de la cúspide y el balance de poder se mudó entonces hacia el Oeste, donde los volátiles Atléticos ganaron el primero de los 3 campeonatos consecutivos en la LA. En la acortada temporada de 1972, debido a huelga, los Atléticos ganaron el título del Oeste por 5.5 juegos sobre los Medias Blancas de Chicago. El jardinero izquierdo Joe Rudi bateó para .305, el primera base Mike Epstein y el guardabosque Reggie Jackson combinaron 51 vuelacercas para que los Atléticos se anotaran 51 triunfos y encabezaran la LA. Además, el cuerpo monticular fue el mejor de la liga. Hunter y Ken Holtzman combinaron 40 victorias y el relevista Rollie Fingers ganó 11 y salvó 21 juegos. En el Este, el calendario acortado por la huelga permitió a los Tigres sacar un juego de ventaja sobre los Medias Rojas, en virtud de que jugaron y ganaron un partido más que los bostonianos. Los Tigres del manager Billy Martin batearon un pálido .237, sin ningún bateador de .300 entre sus regulares, pero el zurdo Mickey Lolich con 22 triunfos estuvo al frente del segundo mejor cuerpo monticular de la liga. En la SCL los poco productivos Tigres resistieron por 5 juegos antes de sucumbir ante los Atléticos, quienes pasaron a derrotar a los Rojos en una justa de Serie Mundial que se fue a 7 juegos. Con el toletero Jackson fuera de alineación por una lesión, el desconocido receptor Gene Tenace tomó comando ofensivo. Tenace bateó para .348 y decidió 3 juegos de la Serie Mundial con sus oportunos hits.

Durante las siguientes 2 campañas, los Atléticos continuaron su ruta ganadora, venciendo 2 veces a los Orioles y en seguidas ocasiones a sus contendones de la LN en la Serie Mundial. En 1973 los cursimente uniformados Atléticos derrotaron a los Reales por 6 juegos en el Oeste. Los 32 vuelacercas de Jackson encabezaron la liga y sus 117carreras empujadas motorizaron al equipo, el cual también contó con el superbo picheo de Hunter (21-5), Holtsman (21-13) Blue (20-9) y el relevista Finger quien salvó 22 y registró efectividad de 1.92. Aquel año, los Orioles regresaron a la cúspide en el Este al superar a los Medias Rojas por 8 juegos. En esta primera temporada bajo la regla del bateador designado, los Orioles fueron guiados por su bateador designado Tommy Jones, quien bateó para .306 y empujó 89 carreras. Palmer encabezó el cuerpo monticular, que fue el mejor de la liga, con marca de 22-9.

Cuellar ganó 18, y McNAlly y el joven Doyle Alexander combinaron 29 triunfos. Los Orioles batallaron con los Atléticos en una tensa SCL que se fue al máximo de 5 juegos y luego una blanqueada de Hunter decidió la pelea. Entonces, en la Serie Mundial contra los Mets de New York, los Atléticos se sobrepusieron a un déficit 3-2 para alzarse con el segundo título mundial. Los cuadrangulares de Reggie Jackson y Bert Campaneris decidieron las acciones en el juego 7.

En 1974, los Atléticos ganaron una tercera Serie Mundial consecutiva, hazaña inigualada bajo el formato divisional de las mayores. Al ganar la carrera del Oeste por 5 juegos sobre los Texas Rangers, los pálidos bateos (.247) de los Atléticos fueron apoyados por la mejor alineación de lanzadores de las mayores. Hunter con 25 victorias encabezó la liga y su efectividad de 2.49 fue la mejor del equipo, que además tuvo a Holtzman ganando 19, Vida Blue con 17 y al incuestionable Fingers salvando 18. Aunque careció de un bateador de .300, el equipo fue impulsado por Bando (22-103), Jackson (29-93), y el jardinero Joe Rudi (.293-22-99). En el Este, los Orioles ganaron su sexto banderín divisional por 2 juegos sobre los Yankees. Una defensa que encabezó la liga y un sólido picheo de Cuellar (22-10), McNally (16-10), y Ross Grimley (18-13) fueron la clave para los Orioles. Compitiendo en la SCL, los Atléticos perdieron el juego de apertura, pero barrieron los siguientes 3 para quedarse con el pennant de la liga. Al medirse a los Dodgers en la Serie Mundial, los belicosos Atléticos, que reñían entre sí y con su propietario, doblegaron sin embargo a los Dodgers en 5 juegos. Fue la tercera victoria de Serie Mundial para los Atléticos y sorprendentemente, el cuerpo de relevistas salvó o ganó los 12 triunfos logrados por los Atléticos en destacadas rachas de 3 años.

Pero el campeonato de la liga de 1974 fue el último para el equipo de los Atléticos hasta 1988. Años de diferencias entre los jugadores y el propietario Charley Finley afectaron al equipo y la pérdida del lanzador Hunter hacia los Yankees fue un rudo golpe. La salida de Hunter fue por culpa de Finley . Luego de que Finley se negó a cumplir los términos del contrato de Hunter, este buscó el arbitraje y la reglamentación permitió al lanzador convertirse en agente libre. Aun así en 1975, los Atléticos ganaron la División Oeste por quinto año seguido cuando superaron a los Reales por 7 juegos.
Carlton FiskCarlton Fisk

A pesar de la pérdida de Hunter, el picheo del equipo fue el segundo mejor de la liga. Blue ganó 22 partidos, Holtzman 18 y Fingers ganó 10 y salvó 24. La ofensiva del jardinero Claudell Washigton guió al equipo con .308 al bate y Jackson empujó 104 carreras y lidereó la liga con 36 cuadrangulares. Sin embargo, el balance de poder de la liga entonces se movió hacia el Este, donde se coronarían 5 nuevos campeones de la LA. El primero de los poderes del Este que emergió fueron los Medias Rojas de 1975, quienes derrotaron a los Orioles por 5 juegos. El picheo del equipo era mediocre pero un respetable .275 en bateo motorizó el asalto. El jardinero novato Fred Lynn con .331-21-105 se llevó tanto los honores de JMV como de novato del año, el jardinero Jim Rice (.309-22-102) se acercó a las cifras de Lynn, mientras que el bateador designado Cecil Cooper y el receptor Carlton batearon sobre .300. En la contienda de la SCL, los Medias Rojas pusieron fin al dominio de Oakland con una barrida de 3 juegos. Pero en la Serie Mundial, los Medias Rojas perdieron una épica jornada de 7 juegos ante los Rojos de Cincinnati.

Boston bajó al tercero en 1976, al tiempo que otra fuerza se levantaba en el Este de la Americana.

Luego de un lapso de 12 años, los Yankees recuperaron la cúspide y se mantuvieron firmes durante las siguientes 3 temporadas. Mucha parte del crédito por el renacimiento de los Yankees se debió a su rico y temperamental propietario, George Steinbrenner. Luego de comprar el equipo a la CBS Network en 1973, Steinbrenner prometió solemnemente a los fanáticos de los Yankees ganar un pennant en los siguientes 3 años; y en 1976 su promesa se cumplió.
George BrettGeorge Brett

Por todo lo demás, el momento era propicio. En 1976 el equipo retornó a su recién remodelado Yankee Stadium luego de pasar 2 temporadas en la Shea Stadium en Queens. Bajo la tutela del igualmente temperamental y errático Billy Martin, a quien Steinbrenner despediría y recontrataría en diferentes ocasiones, los Yankees dejaron atrás a su seguidor los Orioles, por 10-5 juegos. Allanaron el camino, un cuerpo monticular que encabezó la liga, con 53 victorias de sus abridores Hunter, Dock Ellis, y Ed Figueroa y del relevista Sparky Lyle quien salvó 23 y también encabezó la liga. El promedio de bateo del equipo en .269 tuvo al frente al jardinero Mickey Rivers quien conectó para .312, al receptor Thurman Munson con .302 y 105 empujadas y al tercera base Graig Nettles, quien lidereó la liga en home runs con 32. Mientras tanto, los ascendentes Reales de Kansas City terminaban la hegemonía de Oakland en el Oeste. Al superar a los diezmados Atléticos del propietario Finley por 2.5 juegos, los Reales empataron la marca de .269 en bateo de los Yankees. El tercera base George Brett con .333 encabezó a los bateadores de la liga, el bateador designado Al McRae bateó solo un punto por de debajo (.332) y sus 73 empujadas sumaron más que las de Brett. La victoria de 1976 representó el primero de 3 títulos del Oeste para los Reales, quienes se convirtieron en el primero de los equipos de la expansión de 1969, en ganar un pennant de división en la LA. En la SCL los Reales y los Yankees batallaron durante 5 juegos hasta que el primera base Chris Chambliss ganó el juego para los Yankees con un cuadrangular en la novena entrada del juego final en el Yankee Stadium. Sin embargo, los Yankees no fueron rivales dignos para la poderosa “Gran Maquinaria Roja” de Cincinnati, la cual barrió los 4 juegos en la Serie Mundial.
Sparky LyleSparky Lyle

Durante el invierno Steinbrenner reforzó su equipo adquiriendo al toletero Reggie Jackson en el sorteo de reentrada, Jackson respondió bateando .286, 32 cuadrangulares y 110 impulsadas mientras los Yankees superaron a los Orioles por 2.5 juegos en la carrera del Este en 1977. Colectivamente, el equipo bateó para .281, con Rivers conectando para .326 encabezando el equipo, Munson .308-18-100 y Nettles 107 empujadas con 37 vuelacercas. El joven Ron Guidry (16-7) encabezó a los abridores, Figueroa ganó 16, el recién adquirido Don Gullett 14 y el relevista Lyle salvó 26. Mientras tanto en el Oeste, los Reales repitieron doblegando a los Rancheros de Texas por 8 juegos. Los Reales batearon para .277 con Al Cowens (.312-23-112)al frente de los bateadores del e1equipo, Brett bateó para .312 y McRae agregó 21 cuadrangulares y 92 carreras impulsadas. El cuerpo monticular de los Reales fue el mejor de la liga. Dennis Leornard ganó 20 partidos y lidereó la liga, Paul Splittorff ganó 16 y el cuerpo de relevistas aportó 42 salvados para ser también líderes de la liga. En una edición más de la SCL, los Yankees superaron a los Reales en 5 juegos para adjudicarse un segundo pennant de la LA y en la Serie Mundial, los Yankees azotaron a los Dodgers en 6 juegos. Para los Yankees, las buenas noticias llegaron en el juego final en el Yankee Stadium, cuando Jackson despachó 3 cuadrangulares. Luego del triunfo, un caramelo recibió el nombre de Jackson, quien además acogió el sobrenombre de “Señor Octubre” por el resto de su colorida carrera.
Ron GuidryRon Guidry

En una inolvidable hazaña, los Yankees repitieron en 1978 luego de realizar uno de los más comentados regresos de la historia del béisbol. Durante la mayor parte de la turbulenta campaña, los Yankees persiguieron a los poderosos Medias Rojas. A mitad de temporada Steinbrenner despidió al volátil Martin por insubordinación y los sustituyó con Bob Lemon. Con Lemon, los Yankees se recuperaron de un sinnúmero de lesiones y aplastaron a los Medias Rojas en 2 series particulares para lograr un empate al final de la temporada. En la postemporada por el título de División Este, los lanzadores Ron Guidry y Goose Gossage aguantaron a los Medias Rojas, mientras que cuadrangulares de Jackson y el campocorto Bucky Dent, coronaron una victoria 5-4 en el Fenway Park. Aquel año, los lanzadores Yankees liderearon la liga con efectividad de 3.10.

Las 25 victorias de Guidry (perdió solo 3 ) y su efectividad de 1.74 fueron los mejores números de la liga y Goose Gossage ganó 10 y salvó 24 partidos. El jardinero Lou Pinella guió el equipo bateando para .314, lo que fue apoyado por Jackson (27-97), Nettles (27-93) y Cambliss (quien impulsó 90 carreras). Mientras tanto los Reales estaban fuera de liga y ganaron un tercer título consecutivo en el Oeste, esta vez por 5 juegos sobre los Angelinos de California. Sin bateadores de .300 en su alineación regular, los Reales promediaron .268. El jardinero Amos Otis encabezó a los bateadores con .298-22-96. Los abridores Leonard y Splittorff combinaron 40 triunfos y el relevista Al Hrabosky salvó 20 para que los Reales compilaran el segundo mejor récord de la liga. Pero los Yankees superaron a los Reales en 5 juegos durante la SCL. Cuando comenzaron las acciones de la Serie Mundial, los Yankees perdieron los primeros 2 partidos ante los Dodgers, pero luego arrasaron los 4 siguientes para coronar una legendaria campaña con un segundo título mundial consecutivo.

Aunque Steinbrenner continuó gastando generosamente en agentes libres, los yankees de 1979 cayeron al cuarto puesto en la División Este. Al ganar 102 partidos, el manager Earl Weaver guió a los Orioles a una victoria por 8 juegos de ventaja sobre Milwaukee. El mejor picheo de la liga, con Mike Flanagan (23-9) al frente, fue la clave del equipo, cuyo poder ofensivo fue aportado por el primera base Eddie Murray (.295-25-99) y el jardinero Ken Singlenton (.295-35-111). Mientras los Orioles volaban a la cima del Este de la Americana, los Angelinos de California destronaron a los Reales con 3 juegos de ventaja. La victoria de los Angelinos puso fin a años de frustración de su propietario Gene Autry, quien había invertido $15 millones en talento desde 1961. En 1978, 2 de las recientes adquisiciones de Autry dieron resultados, ya que Rod Carew bateó para .318 y Don Baylor ganó el premio JMV por su producción de .296-36-139. Pero el cuerpo monticular de los Angelinos compiló un vulnerable 4.34 de efectividad y en la SCL los Orioles despacharon a los Angelinos en 4 juegos. Ahora los Orioles se vieron las caras con sus antiguos verdugos, los Piratas, en la Serie Mundial. En una extraña repetición de su contienda de 1971, luego de aventajar a 3-1 en este encuentro de 1979, los Orioles superaron a los Piratas en 7 juegos.

Al finalizar la era, los Yankees vinieron de atrás para superar a los Orioles por 3 juegos en el Este. En esta cerrada lucha, las últimas adquisiciones de Steinbrenner como parte del sorteo de reentrada, el infielder Bob Watson, y el lanzador Rudy May fueron la diferencia. May ganó 18 juegos y su efectividad en 2.47 encabezó la liga, Tommy John ganó 22, Guidry ganó 17 y el apagafuegos Goose Gossage salvó 33 relevando. Watson bateando .307 encabezó a los bateadores. Jackson por su parte bateó para .300 y sus 111 impulsadas fueron acompañadas por el liderato de la liga en cuadrangulares, 41. Sin embargo, ese año los Yankees fueron superados por los Reales. Despegándose para ganar la División Oeste por 14 juegos sobre los Atléticos, los Reales liderearon la liga en bateo con .286. Brett bateó .390, con 24 cuadrangulares y 108 impulsadas, registrando el mejor promedio de bateo de las mayores desde 1941. El jardinero Willie Wilson conectó para .326 y el receptor-jardinero John Wathan bateó para .305. El lanzador Leonard ganó 20 y un cesanteado por los Yankees, el zurdo Larry Gura, ganó 18, con el as de relevo Dan Quisenberry salvando 33 partidos para empatar por el liderato de la liga. En la SCL los Reales, quienes habían vapuleado a los Yankees durante la temporada, barrieron a los neoyorquinos. Al calor de esa derrota, el propietario Steinbrenner despidió al manager Dick Howser, a pesar de las 103 victorias que los Yankees habían logrado bajo su tutela. Para entonces, los Reales habían caído ante los Phillies en 6 juegos de la Serie Mundial de 1980.

Fue así como la era terminó con la LN ostentando 2 triunfos consecutivos en la Serie Mundial los cuales serían elevados a 4 por el viejo circuito a principios de los ochenta.