CAMPAÑAS DE LOS 60S: LN, 1961-1968


CAMPAÑAS DE LOS 60S: LN, 1961-1968





Aunque la LN hizo la expansión un año después que la LA había dado el primer paso, el viejo circuito fue rápido en restablecer su superioridad ofensiva. En su breve lapso de siete años jugando como circuito de 10 equipos, la LN ganó 4 de 7 Series Mundiales y 7 de 8 Juegos De Estrellas. Y más aún, en 6 de las 7 temporadas los bateadores de la LN fueron mejores que los de la LA en hits y bases robadas. Y aunque la LA estaba mejor equilibrada competitivamente en esta era, pues los Dodgers y Cardenales se estaban monopolizando 6 de las 7 temporadas en la LN, la asistencia a los juegos de la LN sobrepasó por mucho a la asistencia en la LA.

En 1962 la LN abrió su primera temporada como circuito expandido, con la mayoría de los equipos faltos de profundidad en su reserva debido a la redistribución de jugadores por la expansión. En la siguiente campaña, los Dodgers y Gigantes montaron una carrera tórrida.

Pero los Dodgers tuvieron una racha perdedora a finales de septiembre que permitió a los Gigantes empatar las acciones el día final de la campaña. Para resolver el empate, la Liga Nacional realizó la cuarta serie de desempate en su historia, sorprendentemente los Dodgers participaron en todas. Y cuando los relevistas de los Dodgers desperdiciaron una ventaja 4-2 en la novena entrada del tercero y decisivo juego, los Dodgers perdieron la serie por tercera vez. Por su parte, los Dodgers fueron encabezados esa temporada por el lanzador Don Drysdale, cuyas 25 victorias fueron la mejor producción para cualquier lanzador, y por el outfielder Tommy Davis, cuyo promedio al bate de .346 con 153 RBI fueron suficientes para encabezar a los bateadores de la LN. Pero los Gigantes no jugaron con el bate encabezando la liga con promedio de .278 al bate y en cuadrangulares (204). El super estelar Wllie Mays fue el mejor a la ofensiva de los Gigantes promediando .304, 141 RBI, y encabezando la liga con 49 vuelacercas. Sus compañeros de jardín Felipe Alou y Harvey Kuenn sobrepasaron la marca de .300, y el primera base Orlando Cepeda le siguió los pasos promediando .306, 35 cuadrangulares, y 114 RBI. El lanzador Jack Sanford ganó 24 juegos, y Juan Marichal junto a Billy O´Dell se combinaron par ganar 37, igualmente el relevista Stu Miller salvó 19. Sin embargo, los Gigantes perdieron en un duelo a 7 juegos frente a los Yankees en la Serie Mundial.

Sandy KoufaxSandy Koufax

A partir de ahí los Dodgers y Cardenales dominaron las restantes 6 temporadas de esta era. En 1963 los Dodgers ganaron al dejar atrás por 6 juegos a los Cardenales. El equipo bateó para modesto promedio de .251, pero Tommy Davis bateó .326 para anotarse su segundo titulo de bateo de la LN seguido, y el paracorto Maury Wills bateó para .302 encabezando la liga en bases robadas con 40. El picheo fue lo realmente importante pues el ERA de 2.85 conseguido por el cuerpo de lanzadores fue el mejor de la liga. Ese año el zurdo Sandy Koufax comenzó una racha de 4 años de dominio que habría de impulsarlo al Salón de la Fama. Las 25 victorias con ERA de 1.88 del as fueron las mejores para cualquier lanzador, y el relevista Ron Perranoski salvó 21 para ser el segundo mejor de la liga. En la Serie Mundial de 1963, el picheo dominante del equipo limitó a los bateadores Yankees a un promedio de .171 camino a la victoria por barrida de los Dodgers.

El picheo de los Dodgers encabezó a la liga en 1964, con Koufax ganando 19 y encabezando a los serpentineros con ERA de 1.74, pero el pobre bateo llevó a los hombres de Alston al sexto lugar. En una cerrada contienda entre 5 equipos, los Phillies se separaron del montón yéndose 6.5 juegos al frente cuando faltaban 12 juegos en el calendario. Sin embargo, 10 derrotas al hilo hicieron caer a los Phillies en un empate en segundo lugar junto a los Rojos. La caída de los Phillies abrió las puertas a los Cardenales quienes ganaron 28 de sus últimos 30 juegos. Esta brillante sacudida permitió a los Pájaros Rojos sacar un juego de ventaja sobre Phillies y Rojos para alzarse con la victoria. El promedio al bate de .272 fue la diferencia para los Cardenales. Los jugadores del cuadro Bill White y Ken Boyer se combinaron para 45 cuadrangulares y 221 RBI, y el jardinero Curt Flood promedió .311 al bate. Pero la oportuna adquisición del jardinero Lou Brock de los Cachorros fue decisiva.

Brock bateó para .348 en 103 juegos con los Cardenales y sus 43 bases robadas ocuparon el segundo lugar justo detrás de Wills. Y los lanzadores abridores Bob Gibson, Ray Sadecki, y Curt Simmons se combinaron para ganar 57 juegos. La victoria de los Cardenales resultó tan inesperada que el manager del equipo Johnny Keane había firmado un contrato con los Yankees a mitad de temporada para dirigirlos el año siguiente. La situación generó suspicacias cuando los Cardenales se enfrentaron a los Yankees en la Serie Mundial de 1964, pero Keane aún con sus días contados llevó a los Cardenales al triunfo sobre los Yankees en 7 juegos.

Como secuela de la salida de Keane, los Cardenales de 1965 cayeron al séptimo lugar. Los Dodgers ocuparon rápidamente el vacío de poder, ganando el derecho a reinar y manteniéndolo por 2 temporadas contra la tenaz oposición de los Gigantes. Cada victoria de los Dodgers fue bien competida; en 1965 los Dodgers le sacaron 2 juegos de ventaja a los Gigantes, y el año siguiente solamente 1.5 juegos. Para ganar el pennant de 1965, los Dodgers batearon para promedio miserable de .245, careciendo de un solo bateador en su alineación regular que promediara .300. Pero una vez más el picheo de los Dodgers fue grandioso; el zurdo Koufax ganó 26 con ERA de 2.04 encabezando a todos los serpentineros de la LN, y Don Drysdale añadió 23 victorias. Y fue la blanqueada de Koufax lanzando el séptimo juego de la Serie Mundial la que llevó al equipo a la victoria sobre los Mellizos.

Mike MarshallMike Marshall

Durante el invierno Koufax y Drydale entablaron una resistencia sin precedentes en búsqueda de mejores salarios que fueran acordes con sus aportes al equipo. Los dos ases ganaron salarios dentro del rango de los $100,000.00 aunque fueron concedidos por el dueño O´Malley de muy mala gana. Pero con la asistencia al parque de los Dodgers sobrepasando los 2 millones durante las últimas 8 temporadas, tales salarios eran permisibles. Y en el caso de Koufax, fue dinero muy bien invertido. En una cerrada carrera en 1966 el zurdo ganó 27 juegos con ERA de 1.73, ambas figuras las mejores de la liga. Drysdale se deslizó quedando con 13-16, pero el relevista Phil “el Buitre” Reagan salvó 21 juegos. Estas proezas fueron más que necesarias puesto que el equipo solo promedió .256 al bate y unicamente Tommy Davis, con facultades limitadas, sobrepasó la marca de los .300 y en la Serie Mundial de 1966, el equipo pagó por su pobre bateo al ser barrido por los Orioles.

Al cerrarse la campaña de 19766, una artritis crónica en el brazo de lanzar de Koufax forzó el retiro del as en la cúspide de su carrera. Desarmados pues, los Dodgers con su pobre bateo dejaron de ser contendores. No sucedió así con los Cardenales, quienes se encaramaron en el tope de la LN durante las dos siguientes temporadas, dejando en el camino por knock out a los segundones, los Gigantes. En 1967 los Cardenales ganaron con 10.5 juegos de ventaja, y en 1968 ganaron por 9 juegos. Con Gibson fuera durante la mayor parte de temporada de 1967, el bullpen de los Cardenales respondió encabezando la liga en juegos salvados. Al bate los Cardenales promediaron .263, con Flood bateando para .335 y el primera base Orlando Cepeda bateando para .325 y encabezando la liga con 111 empujadas. El jardinero Lou Brock le siguió los pasos con .299 al bate, y encabezando la liga con 52 bases robadas. En la Serie Mundial de 1967, el aporte ofensivo de Brock promediando .414 con 7 bases robadas, y las tres victorias con 26 ponchadas del lanzador Gibson, iluminaron la victoria de los cardenales en una batalla contra los Medias Rojas extendida a 7 juegos.

Willie McCoveyWillie McCovey

El año siguiente un saludable Gibson ganó 22 juegos y encabezó la liga con ERA de 1.12. Y para apoyar al as sepia, los lanzadores Nelson Briles, Steve Carlton, y Ray Washburn se combinaron para ganar 46 juegos. Ofensivamente, Brock fue el líder de la liga en bases robadas con 62 y Flood promedió .301 al bate. Como equipo los Cardenales batearon solamente .249, pero en el llamado “año del lanzador” cuando el promedio general de bateo en la LN fue limitado a ,243, esto fue suficiente. En la Serie Mundial de 1968, Gibson abanicó un récord de 35 bateadores, pero Flood toreó un elevado de Jim Northrup en el séptimo juego permitiendo que los Tigres aprovecharan la oportunidad para completar su memorable victoria viniendo de atrás.

Al cerrarse el telón después de la campaña de 1968, los propietarios de equipos en una segunda fase de expansión que habría de traer una era rica en dinero y gloria para el béisbol de ligas mayores.