CAMPAÑAS DE LOS 60S: LA, 1961-196


CAMPAÑAS DE LOS 60S: LA, 1961-196





Al expandirse primero, a 10 equipos en 1961, la LA sobrepasó a la LN, primero en asistencia y luego en producción ofensiva; pero cuando la asistencia decayó en 1962, la LA perdió terreno año por año en ambas categorías. Cuando el marasmo ofensivo azotó las grandes ligas a final de esa era, los bateadores de la LA se vieron más afectados, con excepción del liderato de cuadrangulares.

Para agravar las desgracias de la LA, los Yankees continuaron el monopolio de los pennants y de la asistencia. Cuatro victorias más en los años de 1961-1964, extendieron la última cadena de pennants consecutivos a 5, tiempo durante el cual, los neoyorquinos atrajeron a su parque al 40% de la asistencia de la liga. Sin embargo, esta última racha de los Yankees fue deslucida por derrotas en sus 2 últimas apariciones en la Serie Mundial. En su derrota frente a los Cardenales en la Serie Mundial de 1964, los Yankees colapsaron de forma abrupta e ignominiosa.

Pasaron 12 largas temporadas para que el equipo de los Yankees volviera a la cima de la liga. Al tiempo que se alegraron de la caída de su principal verdugo, los demás equipos también descubrieron el impacto negativo que tuvo en la asistencia en la LA, el debilitamiento del equipo de los Yankees.

En la primera campaña de expansión de la LA, los Yankees de 1961 motorizaron una arrolladora marcha hacia una victoria sobre los Tigres en 8 juegos. Con Roger Maris implantando una marca de más cuadrangulares en una temporada, con la friolera de 61 y Mantle conectando 54, los Yankees establecieron un récord colectivo de 240 vuelacercas. Maris también encabezó la liga en carreras empujadas con 142 y Mantle trajo al plato 128. Las 25 victorias del destacado lanzador Whitey Ford, lo levaron a encabezar a los serpentineros de la liga y los 29 salvados de Luis Arroyo, fue el mejor récord de la campaña. Algunos observadores responsabilizaban al poderío de los Yankees sobre el sorteo de expansión, de la supuesta debilidad de los cuerpos de lanzadores del resto de la liga. Los Yankees por su parte, no tuvieron inconvenientes para doblegar a los Rojos, campeones de la LN en la Serie Mundial de 1961 en solo 6 juegos.

En 1962, los Yankees ganaron de nuevo, venciendo a los Mellizos en 5 juegos.

El promedio de bateo en .267 fue el mejor de la liga, así como las 23 victorias del lanzador Ralph Terry, fueron la punta de lanza del ataque. El formidable promedio de .321 de Mantle encabezó la liga, pero esta vez la combinación Maris-Mantle se quedó corta con apenas 63 vuelacercas y 189 carreras empujadas. Luego, en una batalla que se extendió hasta 7 juegos, retrasada por inesperadas lluvias, los Yankees derrotaron a los Gigantes en la Serie Mundial de 1962. En el dramático juego final, Terry lanzaba una blanqueada 1-0, cuando el segunda base Bobby Richardson enganchó una potente línea del toletero de los Gigantes Willie McCovey para salvar la victoria de los Yankees. La época gloriosa de los Yankees finalizó con esta victoria de 1962. Con Mantle fuera de la alineación la mayor parte de la temporada de 1963, los Yankees batearon solo .252 y aun así avanzaron a una fácil victoria por 10.5 juegos por encima de los poderosos Mellizos. El picheo magistral de Ford (cuyas 24 victorias fueron el mejor récord de la liga) y de Bouton (quien ganó 21 partidos) impulsó el avance de los Yankees. Sin embargo, en la Serie Mundial fueron barridos por los Dodgers. En 1964 los Yankees se lanzaron en un último esfuerzo victorioso. Ripostando desde una desventaja de 6 en la recta final, los Yankees pasaron a los White Sox y a los Orioles para quedar 1 juego encima de los primeros. El último esfuerzo ofensivo de Mantle (.303-35-111) impulsó al equipo y junto a Ford, Bouton y Downing combinaron 48 triunfos. Fue necesaria una racha de 9 victorias en septiembre, con el novato lanzador Mel Stottlemyre, como protagonista, para que las cosas cambiaran. Sin embargo, los Yankees cayeron otra vez en la Serie Mundial, esta vez ante los Cardenales en 7 juegos.
Frank RobinsonFrank Robinson

Al calor de esa derrota, al igual que el maravilloso carruaje de un solo caballo, los envejecientes Yankees colapsaron “todos al unísono”. En 1965 el equipo se hundió en el sexto lugar y en 1966 cayeron al sótano. Lo repentino del colapso de los Yankees se reflejó en la cifras de asistencia de la LA. En 1965 la asistencia de la LA estuvo 5 millones por debajo de la LN. El vacío dejado por los decadentes Yankees fue ocupado por algunos contendores, pero ningún equipo mantuvo la supremacía por más de una temporada. Los primeros en tomar el primer lugar fueron los Mellizos de Minnesota, quienes ganaron la carrera de 1965 por 7 juegos sobre los White Sox. El jardinero Tony Oliva encabezó a todos los toleteros con promedio de bateo en .321 y guió al equipo a encabezar la liga en bateo colectivo con .254. El ya entrado en años y futuro inquilino del Salón de la Fama Harmon Killebrew, bateó 25 vuelacercas. Las 21 victorias del lanzador Jim “Mudcat” Grant lo llevaron a alcanzar el liderato. Jim Kaat ganó 18 y el relevista Al Worthington ganó 10 y salvó 21. Pero por tercera vez consecutiva la LN dominó en la Serie Mundial, cuando los Mellizos cayeron ante los Dodgers en 7 juegos.

La LA cortó su racha perdedora de Series Mundiales en 1966 y con esta victoria los equipos de la liga se liberaron de la dependencia de los Yankees.

De hecho, en los últimos 18 años, ningún equipo de la LA excepto los Yankees, había ganado un título mundial. Al exorcizarse de aquel hechizo, los Orioles de Baltimore empezaron despachando a los Mellizos con 9 juegos de ventaja. El jardinero Frank Robinson fue clave para que el equipo encabezara la liga con promedio de bateo en .258, con un récord personal de .316-49-122. Esta labor le dio a Robinson una Triple Corona y lo colocó en los libros de récord como el primer jugador que ganó un premio al Jugador Más Valioso en ambas ligas. Los jardineros Brooks Robinson y John “Boog” Powell, se combinaron para empujar 209 carreras y el cuerpo de relevistas de los Orioles salvó 51 partidos para allanar el camino a los jóvenes abridores. En la Serie Mundial de 1966 tres de estos prodigios del montículo, Jim Palmer, Wally Bunker, y Steve Barber, lanzaron blanqueadas consecutivas para llevar a los Orioles a una barrida sobre los favoritos Dodgers.

Los emergentes Orioles estaban destinados a convertirse en el equipo más ganador de la LA en los siguientes 20 años, pero en 1967, cayeron a un séptimo lugar, abriendo las puertas de la oportunidad a otro contendor. En una lucha cerrada, los Medias Rojas de Boston ganaron su primer pennant desde 1946 al aventajar a los Tigres por un juego. Para ganar, los Medias Rojas se sobrepusieron a la pérdida del jardinero Tony Conigliario, quien sufrió una caída que puso en peligro su carrera. En el momento del accidente, Conigliario llevaba 20 cuadrangulares y 67 careras empujadas. Pero el futuro Salón de la Fama Carl Yastrzemski ganó la Triple Corona con .326-44-121 guiando al equipo a liderear la liga en bateo (.255) y cuadrangulares (158). El lanzador Jim Lonborg con 22 victorias fue el líder de la liga y el relevista John Wyatt salvó 20 juegos. Pero al igual que sus antecesores de 1946, los Medias Rojas de 1967 perdieron de los Cardenales en la contienda de la Serie Mundial en 7 juegos.
Carl YastrzemskiCarl Yastrzemski

En el último año del formato de 10 equipos, la campaña de la LA produjo el bateo más débil del siglo. Al tiempo que los Medias Rojas se fueron debilitando, los Tigres de Detroit ganaron por 12 juegos sobre los reanimados Orioles. Aunque batearon un pírrico .235 colectivamente, los Tigres comandaron la liga en home runs, encabezados por el jardinero Willie Horton quien engarzó 36. Con respecto al equipo con mejor bateo ese año (los Atléticos de Oakland con .240), la ofensiva de los Tigres fue relativamente respetable. Además, los Tigres tenían al lanzador Denny McLain, quien ganó 31 partidos y perdió 6, con efectividad de 1.96. Jugando contra los Cardenales en la Serie Mundial de 1968, los Tigres perdieron 3 de los primeros 4 juegos. Pero el lanzador Mickey Lolich ganó 2 de los siguientes 3 partidos, para llevar a los Tigres a una dramática victoria viniendo desde atrás. Fue el primer título mundial para Detroit desde el año de la guerra, 1945.

Al finalizar el año 1968, los propietarios votaron para unirse a la LN en la expansión a 12 equipos que comenzaría en 1969. Deseosos de bateadores excitantes, los propietarios también aceptaron la propuesta del comité de reglas para forzar a los lanzadores. En lo adelante, en ambas ligas mayores la zona de strike sería estrechada y los montículos rebajados.