CAMPAÑAS DE POSGUERRA: LN, 1946-1960


CAMPAÑAS DE POSGUERRA: LN, 1946-1960





En esta era la mayor parte del crédito por elevar el status de la LN por encima del de la LA se le atribuyó a Branch Rikey y Walter O´Malley de los Dodgers. El gerente general de los Dodgers Rickey construyó un superbo sistema de sucursales que motorizó a la dinastía de los Dodgers y fue también Rickey quien exitosamente aprovechó la integración racial del béisbol. Cuando Jackie Robinson hizo su exitoso debut en 1947, Rickey monopolizó temporalmente el mercado de jugadores negros a quienes sus escuchas reclutaban de las grandes ligas negras en vías de desaparición o de países de América Latina. Y peor aún, cuando el propietario de los Dodgers O´Malley, se las ingenió para sacar a Rickey en 1950, aquel genio ya envejeciente se unió a los Piratas estableciendo las bases para el ascenso al poder de aquel desdichado equipo. Y para colmo, fue la presencia de Rickey entre los promotores de la Liga Continental, movimiento rival a las grandes ligas que se desarrolló en 1959, lo que obligó a los dueños de equipos de grandes ligas a expandir su circuito para contrarrestar la amenaza.

Pero la mudanza en 1957 de los Dodgers de Brooklyn y los Gigantes de New York a la costa Oeste fue obra de O´Malley. De hecho, fueron estas mudanzas las que provocaron el movimiento pro Liga Continental. Y fue O´ Malley, el más poderoso e influyente propietario de equipo de esta era, quien persuadió a sus colegas a embarcarse en el proyecto expansionista. Fue así como aunque Rickey y O´Malley tomaron caminos divergentes, juntos los combatidos rivales forzaron a las ligas mayores de béisbol a adaptarse a una sociedad norteamericana en proceso de cambios. Pero el ascenso de los Dodgers de Brooklyn hasta ser una dinastía en la LN de esta era fue esencialmente fruto del trabajo de Rickey. ¡Y que dominio ejercieron los Dodgers!. De las 16 campañas de la LN de esta época, los Dodgers ganaron 7 y perdieron otras 3 por márgenes muy estrechos. Pero los Dodgers, que solo ganaron dos títulos mundiales, no pudieron robarle el show a la grandiosa dinastía de los Yankees. Sin embargo, los Dodgers señorearon sobre los demás equipos de la LN durante estos años los Bravos ganaron 3 pennants y una Serie Mundial; los Gigantes ganaron 2 pennants y una Serie Mundial; y hubo 4 equipos, los Cardenales, Phillies, Piratas, y Rojos que ganaron una sola vez siendo luego responsables de dos victorias en Series Mundiales. Por lo menos la LN de esta época estaba mejor equilibrada que la LA dominada por los Yankees de este periodo.

Con el desarrollo de la era de posguerra de la LN, el resultado de las tres primeras campañas produjo una ilusión de equilibrio competitivo similar al que ocurrió en la LA. De nuevo aquí las primeras tres campañas produjeron tres ganadores diferentes. La carrera de 1946 enfrentó a los Dodgers y Cardenales, estos últimos confeccionados por Rickey durante su estadía previa en St. Louis. En una lucha sin cuartel, los dos equipos terminaron la campaña empatados.

musialStan Musial

Para establecer el ganador en este primer tranque en la historia de la LN, se estableció una serie al mejor de tres, que ganaron los Cardenales barriendo los primeros 2 juegos. En general, los Cardenales utilizaron el mejor picheo, bateo y defensa de la liga para establecer su superioridad. El lanzador Howie Pollet encabezó el staff de picheo siendo el mejor de la liga con 21 victorias y ERA de 2.01. y un par de jardineros motorizaron la ofensiva de los Cardenales: Musial ganó la corona de bateo de la liga con .365, y las 130 RBI de Enos Slaughter no tuvieron competencia, en la Serie Mundial los Cardenales se llevaron a los favoritos Medias Rojas en 7 juegos.

Resulto ser, que los fanáticos de St. Louis debieron esperar 17 temporadas para ver a los Cardenales de nuevo en las alturas.

Mientras que en 1947 los fanáticos de todas partes fijaron su atención en los Dodgers y el debut de Jackie Robinson como el primer jugador negro en jugar en las mayores en este siglo. Cuando el Comisionado Chandler suspendió al manager Leo Durocher, Burt Shontton tomó las riendas del club y estacionó a Robinson en primera base. Aconsejado, por Rickey para que no hiciera caso a los comentarios racistas, provenientes en su mayoría de los Phillies y los Cardenales, Robinson respondió estoicamente y con éxito. Su promedio al bate de .297 ese año se mereció el premio al Novato del Año en la LN, y este ejemplo abrió las puertas a más jugadores negros. Con los jardineros Pete Raiser y Dixie Walker sobrepasando la marca de los .300 al bate, y con el lanzador Ralph Branca encabezando la liga con 21 victorias, y el maestro del bullpen Hugh Casey salvando 18 juegos para encabezar la liga, los Dodgers dejaron cinco juegos detrás a los Cardenales. Ese año los Dodgers tuvieron también la satisfacción de ver a sus odiados rivales, los Gigantes, terminar en cuarto lugar a pesar de haber disparado 221 cuadrangulares. Sin embargo en la Serie Mundial, otro rival local, los Yankees despacharon a los Dodgers en una feroz lucha que se extendió a 7 juegos.

En 1948 los Dodgers se deslizaron al tercer lugar cuando el ex manager de los Cardenales Billy Southworth guió a los Bravos de Boston a la victoria dejando 6.5 juegos detrás a sus antiguos Pájaros Rojos. Fue el primer pennant ganado por Boston desde 1914 y su último como franquicia de Boston. El trío de lanzadores formado por Johnny Sain ( quien encabezó los serpentineros de la LN con 24 victorias), Warren Spahn y Vern Bickford formaban el staff más efectivo de la LN. Y el equipo encabezó a la liga con 2.75 de promedio al bate encabezados por el jardinero Tommy Holmes (.325), y por los jugadores del cuadro Al Dark (.322), y Bob Elliott (100 RBI). Pero cuando los Bravos se enfrentaron a los Indios en la Serie Mundial, los Indios despacharon a los Bravos en 5 juegos. La obtención del pennant de la LN en 1948 fue el último aliento de esta moribunda franquicia, que 5 años después habría de moverse a pastos más promisorios en Milwaukee.

Cuando los Bravos se apagaron en 1949, los Dodgers aseguraron su poder dinástico.

Durante las siguientes cinco campañas los Dodgers ganaron tres series regulares en la LN y perdieron las otras dos por márgenes super estrechos no actos para cardiacos. En 1949 Robinson encabezó la liga con .342 al bate ayudando a los Dodgers a sacar un juego de ventaja sobre los Cardenales. Junto al ganador del premio MVP, Robinson. Estaban las estrellas de color, Roy Campanella, quien promedió .287 y el lanzador Don Newcombe, quien estableció el ritmo del picheo con 17 victorias. El jardinero Carl Furillo promedió .322 y el jardinero Duke Snider junto al primera base Gil Hodges, se combinaron para 46 vuelacercas y 207 RBI, encabezando la mejor producción de cuadrangulares de la liga. Pero entonces, por tercera vez los Dodgers sucumbieron ante los Yankees en la Serie Mundial.

Robin RobertsRobin Roberts

En 1950 los Dodgers apoyados “Boys of Summer” perdieron por 2 juegos frente a los Phillies apodados “Whiz Kids”. El as de los Phillies Robin Roberts evitó un posible tranque al ganar un duelo de picheo a Newcombe en el juego final de la campaña. Con los jovencitos Roberts y Curt Simmons combinándose para 37 victorias, y el as de relevo Jim konstanty ganando 16 y salvando 22 para obtener el premio al Jugador Más Valioso, los Phillies presentaron el mejor picheo de la liga. En el plato la responsabilidad ofensiva estuvo a cargo de Del Ennis, quien impulsó 126 carreras para encabezar la liga, y del joven Richie Ashburn, quien promedió .303 al bate. Pero casi al final de la temporada el equipo perdió al lanzador Simmons reclutado para servir en la guerra de Korea. Su ausencia hizo mella en los Phillies, quienes fueron barridos por los Yankees en la Serie Mundial.

Durante el invierno de 1950, O´Malley el propietario de los Dodgers forzó a Rickey a dejar su posición de gerente general, partida que lo destinó a una agónica campaña para los Dodgers en 1951. En el desarrollo de la infortunada campaña, los Dodgers habían sacado la astronómica ventaja de 13.5 juegos a principio de agosto. Pero en septiembre, los Milagrosos Gigantes de New York dieron alcance y empataron las acciones para el fin de la campaña. En la inolvidable serie eliminatoria entre estos dos rivales tradicionales, los Gigante se revelaron para ganar el juego decisivo con cuadrangular dramático en el noveno episodio de Bobby Thomson. En el folklore del béisbol, el cuadrangular ganador de Thomson, es conocido como “ el cañonazo que se escucho en todo el mundo”. De hecho, fue una temporada de leyenda pues los Dodgers, con el liderazgo de Robinson y Campanella aventajaron a los Gigantes por 15 puntos en el promedio de bateo. Pero las estrellas de color Monte Irvin (quien bateó para .312-24-121) y el novato Willie Mays (quien despachó 20 cuadrangulares) se echaron sobre sus hombros a los Gigantes, que además obtuvieron el valioso aporte del líder de equipo Al Dark con promedio de .303 y del heroico Thomson quien promedió .293 con 32 vuelacercas. Y mejor aún, el lanzador de los Gigantes Sal Maglie y Larry Jansen ganaron 23 juegos cada uno, encabezando el mejor cuerpo monticular de la liga. Sin embargo, los Gigantes y su célebre “Milagro de Coogan Bluff.” Fue deslucido por la derrota a manos de los Yankees en la Serie Mundial de 1951.

Ya en este punto los alicaídos Dodgers se habían repuesto para ganar los siguientes dos pennants de la LN. En 1952 se fueron al frente de los Gigantes por 4.5 juegos y el año siguiente ganaron fácilmente con 13 juegos de ventaja sobre los transplantados Bravos de Milwaukee.

En la ardua batalla de 1952 los Gigantes sufrieron la perdida de Mays quien se marchó al servicio militar. Fue un golpe demoledor para los Gigantes, en los toleteros de los Dodgers encabezaron la liga en cuadrangulares. Snider, Hodges, y Campanella se combinaron para 75, y este trío impulsó casi 300 carreras. El picheo tambaleó. Los abridores Preacher Roe, Carl Erskine, y Billy Loes ganaron 3u8 juegos, pero el relevistas Joe Black fue la diferencia. Con récord de 15-4 y 15 salvados, Black obtuvo el mejor desempeño en su breve carrera. El año siguiente, Erskine tomó las riendas después que Black decayera y se anotó un récord de 20-6 para encabezar al staff. Tras él los (no tan chicos) Chicos Del Verano, batearon en grande, encabezando la liga en promedio al bate (.285) y cuadrangulares (208). Reponiéndose de su baja productiva del año anterior Furillo promedió .344 encabezando la liga, y Campanella ganó el premio de Jugador Más Valioso con su producción de .312-41-142. Sumaron dos las campañas de dominio en la LN, pero en la Serie Mundial los Dodgers cayeron dos veces ante su archi rivales Yankees; en 1952 perdieron la serie en 7 juegos, y el año siguiente cayeron en 6 juegos.

GiantsNew York Giants, 1954

Poco después de su derrota en la serie de 1953, O´Malley escogió a Walter Alston hombre poco conocido para dirigir el club. Aunque Alston habría de dirigir el equipo por 23 temporadas, una permanencia más larga que la de cualquiera de sus colegas, su debut en 1954 no fue nada auspicioso. Ese año los Dodgers quedaron detrás de los Gigantes por 5 juegos. Ofensivamente los Dodgers batearon mejor y anotaron más que sus rivales, pero los Gigantes igualaron a los Dodgers en producción de cuadrangulares enviando al terreno al mejor staff de picheo de la liga. A su regreso del servicio militar, Willie Mays fue el mejor de la liga en bateo con .345, y sus 41 vuelacercas con 110 RBI le valieron como credenciales para establecerse como una de las grandes estrellas de la década.

The Cleveland Indians, 1954Cleveland Indians,1954

Durante ese año el “chico Premiado” Johnny Antonelli logró establecerse como lanzador. Sus 21 victorias con 2.30 de promedio encabezaron el staff de picheo de los Gigantes, el mejor de la liga. Pero los Gigantes fueron considerados sin posibilidades en la Serie Mundial frente a los poderosos Indios de Cleveland. Sin embargo, una sensacional jugada defensiva del jardinero Mays apagó una rebelión de los Indios en el primer juego, y el bateo oportuno del emergente “Dusty” Rhodes en cada uno de los primeros tres juegos desencadenó rebeliones ganadoras. Finalmente barrieron a los Indios en 4 juegos.

Pero esta victoria de los Gigantes fue también la última del equipo como sempiterno residente de New York. Durante las siguientes dos temporadas, los abesados Dodgers se repusieron para ganar otro par de pennants seguidos. Los Indios ocuparon el segundo lugar los dos años; en 1955 los Dodgers aventajaron a los Bravos de Milwaukee por 13.5 juegos; y el año siguiente mantuvieron sus rivales a raya por un solo juego. En 1955 los jardineros Snider (.309-42-136) y Furillo (.314), y el receptor Campanella (.318-32-107) marcaron la ofensiva. Debido a sus proezas, Campanella ganó su tercer título MVP de la década. Las 20 victorias de Newcombe encabezaron este dominante cuerpo de lanzadores. A continuación de esta fácil victoria, los Dodgers también se las arreglaron para derrotar a sus verdugos Yankees por primera vez al ganar la Serie Mundial de 1955.

Para los enloquecidos seguidores del equipo, este habría de ser el único titulo mundial que verían flotar sobre Ebbest Field. En 1956 los Dodgers repitieron, pero solo por el más estrecho margen. Con el mejor desempeño de la liga a cargo del lanzador Newcombe (27 victorias) y Clem Labine (19 salvados) además de los 43 vuelacercas de Duke Snider fueron factores necesarios para compensar la baja producción ofensiva del equipo de .258. Y a continuación de la feroz campaña de 1956, los fanáticos del área de New York presenciaron la ultima Serie del subterráneo entre los Yankees y los Dodgers. Aunque los Dodgers ganaron los primeros 2 partidos, perdieron la Serie Mundial en 7 juegos. Y lo que es más, este equipo de los Dodgers fue víctima del primer juego sin hits en la historia de las Series Mundiales cuando el serpentinero Yankee Don Larsen lanzó su juego perfecto en el quinto partido.

A medida que O´Malley ponía a punto sus planes para mudar el equipo a los Angeles después de la temporada de 1957, los Dodgers cayeron al tercer lugar. La siguiente temporada, la primera del equipo en los Angeles, cayeron aun más, al séptimo lugar. En estos años no hubo quien pudiera detener a los bien balanceados Bravos de Milwaukee. Como la primera franquicia en ganar un pennant de ligas mayores después de mudarse en este siglo, los Bravos de 1957 atrajeron más de 2 millones de fanáticos a su casa, quienes vieron a su equipo dejar a los Cardenales 8 juegos detrás. El jardinero Hank Aaron aportó 44 vuelacercas y 132 RBI para encabezar la liga, y el lanzador veterano Spahn encabezó a los lanzadores de la liga con 21 victorias. El tercera base Ed Mathews aportó el poder adicional con sus 32 vuelacercas y 94 RBI, y los lanzadores abridores Lew Burdette y Bob Buhl se combinaron para 35 victorias. Luego en la Serie Mundial los Bravos aunque no era los favoritos brindaron a los fanáticos de Milwaukee su único titulo mundial hasta esta fecha al disponer de los Yankees en 7 juegos. El año siguiente los Bravos repitieron, anotándose la victoria al dejar por 8 juegos en el camino a los Piratas. Las 22 victorias de Spahn volvieron a poner a la cabeza de los lanzadores de la LN y Burdette aportó 20 victorias más. Aaron mostró el camino con su bate al promediar .326-30-95, Mathews añadió 31 cuadrangulares y el primera base Frank Torre promedió .309. pero en su revancha frente a los Yankees en la Serie Mundial, los Bravos desperdiciaron su ventaja de tres juegos a uno para ver a los Yankees vengarse ganando en 7 juegos. Los Yankees ganaron la honra de ser el primer equipo en más de 30 años en reponerse de tal déficit en una Serie Mundial.

Duke SniderDuke Snider

Al acercarse el final de la década de los 50, los transplantados Dodgers de los Angeles se recuperaron de su séptimo lugar para poner fin al reino de 2 años de los Bravos. En una brillante cacería en septiembre, los Dodgers ganaron 13 juegos de 14 para empatar las acciones frente a los Bravos el día de cierre de campaña. Y para variar los Dodgers ganaron la eliminatoria al barrer a los Bravos en 2 juegos y alzarse con el pennant de la LN. Los Bravos produjeron más hits, más cuadrangulares, y reportaron mejor picheo que los Dodgers, pero los Dodgers fueron mejores en defensa, los jardineros Duke Snider (.308-23-88) y Wally Moon (.302-19-74) aportaron el poder necesario. , además el bullpen salvó 26 juegos. Al enfrentar a los White Sox en la Serie Mundial, los Dodgers ganaron en 6 partidos. Las victorias de los Dodgers incluyeron una barrida en sus tres juegos en casa, que fueron jugados en Los Angeles Coliseum, donde se apiñaron 270,000 fanáticos en un estadio de fútbol reconvertido para ver estos triunfos.

Pero los Dodgers cayeron al cuarto lugar en 1960 a medida que los Piratas, equipo construido por Rickey, vencían a los Bravos por 7 juegos. Los Bucaneros piloteado por Danny Murtaugh encabezaron la liga al bate con .276; el paracorto Dick Groat promedio .325 para ser líder al bate en la LN, y el futuro miembro del Salón de la Fama, el jardinero Roberto Clemente promedio .314 al bate. Las 20 victorias del lanzador Vern Law fueron las mayores para un abridor, pero el relevista Roy Face fue el guía del cuerpo de lanzadores. Face encabezó la liga en apariciones con 68, ganó 10 y salvó 24, acumulando un ERA de 2.90. En las Series Mundiales los Piratas fueron apaleados 3 veces por los Yankees pero finalmente ganaron el clásico de 1960 en 7 juegos. El segunda base Bill Mazeroski aportó un cuadrangular en la décima entrada del último juego para asegurar el primer titulo mundial de Pittsburgh en 30 años.

1959 World SeriesWorld Series, 1959

La Liga Americana ya se había expandido a diez equipos en 1961, año en que la LN jugó su última campaña bajo el formato tradicional de 8 clubes y el sacrosanto calendario de 154 juegos. En una carrera cerrada en 1961 los Rojos de Cincinnati sacaron 4 juegos de ventaja a los Dodgers. El picheo dominante, a cargo de los abridores Joey Jay, quien lidereó la liga con 21 victorias, y Jim O´Toole (19 victorias) además de los 40 salvados del cuerpo de relevo encabezado por Jim Brosnan y Bill Henry, llevaron el equipo sobre sus hombros. Los Rojos promediaron .270 al bate, con los jardineros Frank Robinson (.323-37-124) y Vada Pinson (.343-16-87) motorizando la ofensiva. Pero cuando los Rojos tropezaron con los Yankees en la Serie Mundial, cayeron en 5 juegos.