LA CRISIS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


LA CRISIS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL





Las grandes ligas se estaban recuperando de la austeridad impuesta por la depresión cuando la entrada de la nación a la Segunda Guerra Mundial supuso la segunda gran crisis. De 1942 y hasta la victoria aliada en 1945, el esfuerzo total de la nación en la guerra sustrajo personal al béisbol y amenazó con recortar la temporada de juego de 1945. Entre los 12 millones de norteamericanos llamados al servicio militar durante los años de guerra había aproximadamente 500 jugadores de grandes ligas y 3,500 de ligas menores. Esta sustracción de talento exprimió a las ligas menores hasta dejarlos con nueve circuitos en un momento, y solamente la “luz verde” del presidente Roosevelt permitió que las grandes ligas continuaran jugando durante los años de guerra.

Las grandes ligas continuaron realizando las campañas frente a las austeridades de tiempos de guerra fue debido al aplomo de sus promotores y al apoyo continuo de los fanáticos. Aunque la asistencia anual se redujo de 10 millones en 1941 a 8.8 en 1942 hasta llegar a un mínimo de 7.7 millones en 1943, los números se elevaron a 9 millones en 1944 para elevarse luego a una asistencia récord de 11.1 millones en 1945. De hecho, la sostenida popularidad del béisbol le ganó el apoyo de figuras políticas como J. Edgar Hoover y el Senador A.B. Chandler, quienes estaban convencidos de que el juego estaba beneficiando al esfuerzo de guerra elevando la moral, tanto en la patria como de las tropas que servían en el exterior.

Sin embargo, no era tarea fácil mantener el béisbol a flote en medio de un esfuerzo de guerra total. En estos años los propietarios estaban sometidos a grandes presiones y necesitaban buscar maneras de lidiar con una variedad de carencia. Entre ellas, una carencia sin precedentes de transporte y habitaciones de hotel forzó a los promotores a cancelar los entrenamientos de primavera en el Sur. Y en 1945 problemas similares forzaron a cancelar el juego de estrellas de este año. Mientras tanto el desabastecimiento de caucho forzó a las grandes ligas a jugar con una bola muerta “balata” (que tenia un plástico duro en el centro) en 1943, y durante todo el período de guerra la escasez de madera afecto la calidad de los bates. Los primeros tiempos de guerra la amenaza de ataque submarinos sobre los movimientos costeros también redujo los juegos nocturnos en las ciudades de la costa Este, pero para 1944 las restricciones fueron levantadas. De hecho, los juegos nocturnos recibieron la bienvenida de los funcionarios gubernamentales, quienes veían el juego como una muy buena recreación para la gente que trabajaba en la defensa.

Night Game

Night Game

Pero la más apremiante escasez era la de jugadores. De hecho, nunca antes y nunca después las grandes ligas han tenido que enfrentar una escasez de talento de las proporciones de ese entonces. A medida que las juntas de reclutamientos despojaron a los rosters de los equipos de jugadores capaces, los funcionarios de los clubes exploraron el país palmo a palmo buscando rechazados del reclutamiento y otros hombres no elegibles; para esta época, los jugadores pasados de edad o muy jóvenes eran aceptados juntos a extranjeros. En la búsqueda de jugadores extranjeros con talento, los escuchas encontraron una rica mina en América Latina. Cuba resultó ser particularmente rica en prospectos y para esta época cerca de 50 jugadores cubanos fueron reclutados. De hecho, hubo un momento en que un joven promotor de ligas menores llamado Bill Veeck, propuso adquirir la franquicia de los Phillies en la Liga Nacional y reforzarla con jugadores negros de las Grandes Ligas Negras. Landis rechazó la propuesta.

Por su parte, los propietarios requirieron de corazones recios y amor por el juego para seguir operando frente a las perdidas financieras. En 1943 las grandes ligas perdieron US$2.40,000.00, a los Cardenales y Tigres les fue mejor que a casi todos los demás clubes. El golpe más rudo lo recibieron los Phillies en la LN, quienes se declararon en banca rota. La franquicia fue vendida a la LN por US$50,000.00, y después de un intento de venta agotados los funcionarios de la LN vendieron el club a uno de los herederos de la compañía DuPont. Fue así como en las manos pródigas de Bob Carpenter, esta franquicia de la Liga Nacional crónicamente debilitada recibió pronto el suero monetario que la revitalizó.

World Series 1943

World Series 1943

En esta época cada dueño de equipo tenia la obligación de contribuir con el esfuerzo de guerra. Como un aporte, los clubes dispusieron la venta de bonos de guerra, los militares en servicio eran admitidos gratuitamente a los juegos, y se permitía que los juegos fueran transmitidos gratuitamente a las bases militares. A pesar de ser costosos, estos gestos eran rentables porque aumentaron en gran medida la popularidad del béisbol. Para 1944 terminó la peor de las dificultades financieras causadas por la guerra, y cuando la campaña de 1945 reportó beneficios globales de 1.2 millones, era evidente que el béisbol de las grandes ligas estaba una vez más camino al éxito.

No fue así para los jugadores, quienes debieron cargar pesado en el aspecto financiero durante estos años. Un decreto del gobierno dictado en 1943, que era parte de un acuerdo general para contener la inflación y estabilizar los precios, congeló el salario de los jugadores. La congelación de los salarios llegó en un momento en que los salarios de los jugadores, que promediaban US$6,400,00 en 1942, estaban ya en su punto más bajo. Al continuar los salarios congelados durante 1946, estimuló fuertes sentimientos unionistas entre los jugadores quejosos lo cual hizo erupción en la primera temporada de postguerra.

Otros cambios desatados por la guerra forzaron a la realización de cambios de gran alcance en el béisbol de ligas mayores. La política de justo empleo adoptada por el gobierno federal y por algunos estados amenazaba ahora la practica de segregación racial que desde hacía tiempo se había establecido en el béisbol. Olfateando la nueva tendencia hacia la integración racial, Branch Rickey firmó en 1945 al jugador de las grandes ligas negras Jackie Robinson mediante contrato con una sucursal de los Dodgers. Rickey también envió sus escuchas en búsqueda de otros talentos promisorios en las grandes ligas negras. Esta fue una medida oportuna dado que la muerte del Juez Landis en 1944 había quitado el mayor obstáculo para la integración de las grandes ligas.

Cuando la guerra terminó en 1945 con una victoria completa sobre las potencias del eje, las proyecciones para el béisbol de las grandes ligas se veían brillantes. Pero ese año también trajo la noticia de la venta de los Yankees a un triunvirato de propietarios que pagaron 2.8 millones por el club. Y como veremos luego con la era de posguerra traería consigo otra fase de dominio Yankee.