LAS CAMPAÑAS DE LA AUSTERIDAD: LA, 1932-1945


LAS CAMPAÑAS DE LA AUSTERIDAD: LA, 1932-1945





En la era de la Depresión de 1932-1941, la LA extendió su dominio sobre la LN triunfando en siete de diez Series Mundiales y ganando seis de los primeros nueve Juegos de Estrellas. El Juego de Estrella fué instituido en 1933 como evento anual y rápidamente se convirtió en un espectáculo popular que marcaba el punto medio de cada temporada de juego. En tanto que durante las temporadas de esta década, los bateadores de la LA rindieron más que sus contrapartes de la LN en promedio de bateo, cuadrangulares, RBI y bases robadas, mientras que los serpentineros de la LN mostraban mejor ERA que los de la LA. Pero este aparente dominio escondía una calidad ilusoria. Esto se debió a que el dominio de la LA se debió fundamentalmente a los poderosos Yankees, que capturaron seis de los siete campeonatos ganados por la LA en estos años.

Charlie RootCharlie Root

Después de una pausa de tres años, los Yankees recobraron la cima de la LA en 1932, estropeando a los Athletics con ventaja de 13 juegos. Gehrig y Ruth se combinaron para 75 cuadrangulares y los bateadores Yankees promediaron .286. Piloteados por Joe McCarthy, quien iba rumbo a convertirse en uno de los managers más ganadores, la superioridad de los lanzadores vino a ser otra marca distintiva de los Yankees. Con Lefty Gomez encabezando el cuerpo monticular Yankee, ganando 24 en 1932, el staff de pitcheo de los Yankees encabezó a la LA en ERA con 3.98. Con su gran fortaleza, los Yankees procedieron a barrer a los Cachorros en una Serie Mundial de leyenda, cuya nota sobresaliente fue el “dudoso” vuelacerca de Ruth en el tercer juego. George Weiss fue contratado durante el invierno para que construyera un sistema de ligas menores para los Yankees, lo cual hizo con suma eficiencia. En pocos años, las menores de los Yankees fueron la base sobre la que se edificó una impresionante etapa de dominio Yankee. Pero mientras tanto, los demás equipos de la LA disfrutaban una breve tregua, al quedar los Yankees detrás de Senadores y Tigres durante las tres siguientes campañas. A medida que la edad hizo mella en las Estrellas Yankees como Ruth, los Senadores, a la sazón capitaneados por el para-corto Joe Cronin, joven jugador-manager, se fueron siete juegos al frente de los Yankees para ganar la carrera por el pennant de 1933.

New York Yankees
New York Yankees 1932

El bateo líder de la liga de Al Crowder y el vigoroso picheo de Earl whitehill se combinaron para 46 victorias, cargando a los Senadores sobre sus hombros, para luego perder la Serie Mundial en cinco juegos frente a los Gigantes. Y peor aun, en este, el peor año de la Depresión, los Senadores sólo atrajeron 437,000 fanáticos a su casa. Sumido en pérdidas financieras, el propietario, Clark Griffith vendió al jardinero estelar Goose Goslin a los Tigres. La pérdida de Goslin frustró las esperanzas de los Senadores en 1934, y cuando el equipo resbaló rumbo a la segunda división ese mismo año, Griffith vendió a su yerno Cronin a los Medias Rojas, por $250,000.

Mickey CochraneMickey Cochrane

Mientras los Senadores sufrían, los Tigres gozaban. Además de adueñarse de Cronin en 1934, los Tigres compraron al receptor Mickey Cochrane procedente de los Athletics. En función de manager-jugador de los Tigres, Cochrane resucitó a los Tigres llevándolos del quinto lugar al final de la temporada de 1933 a ganar campeonatos consecutivos en la LA en 1934-1935. En 1934 Cochrane y Goslin junto a Hank Greenberg y Charley Gehringer encabezaron a un equipo que promedió .300 al bate. Sin mencionar que los lanzadores Schoolboy Rowe y Tommy Bridges se combinaron para lograr 46 victorias y dejar 7 juegos detrás a los Yankees. El viril esfuerzo atrajo a 919,000 fanáticos a casa para ver a Detroit obtener su primer pennant desde 1909. Tristemente, los fanáticos también vieron extendida a cuatro la racha de derrotas de los Tigres en Series Mundiales, al resultar ganadores los Cardenales en lucha que se extendió a siete juegos. Pero en 1935 los Tigres repitieron como campeones de la LA, sacando tres juegos de ventaja a los Yankees. Greenberg fue el eje del promedio colectivo de .290 al bate, cuando empujó 170 carreras, y la compra de Crowder a los Senadores robusteció el staff de lanzadores. Aunque una lesión casi al final de la temporada impidió a Greenberg ver acción en la Serie Mundial de 1935, los Tigres dispusieron de los Cachorros en cinco juegos. Era la primera victoria en Serie Mundial para Detroit desde 1887. Pero el destino dispuso que esta fuera la última Serie Mundial ganada por un equipo de la LA con excepción de los Yankees hasta 1945.

La segunda etapa de dominio de los Yankees sobre la LA comenzó en 1936. Un año antes, el retiro de Ruth les había quitado su máxima atracción, pero este año hizo acto de presencia un joven llamado Joe DiMaggio. Adquirido de los San Francisco Seals, de la Liga de la Costa del Pacífico, a cambio de $25,000 y otros cinco peloteros, los Yankees asumían el riesgo sobre las probabilidades de juego de DiMaggio debido a su rodilla lastimada. Y valió la pena, aunque DiMaggio fue dado a lesionarse. Ampliamente aclamado, DiMaggio fue una sensación inmediata en 1936. En su primer año bateó para .323 con 29 vuelacercas y 125 RBI.

Joe DiMaggio’s restaurantJoe DiMaggio

Ese año Gerig encabezó la Liga con 49 tetrabases, los Yankees promediaron .300 colectivamente con 182 cuadrangulares. La ofensiva Yankee dejó a los Tigres 19.5 juegos detrás para luego arrollar a los Gigantes en seis juegos. Este fue el primero de cuatro títulos mundiales ganados al hilo por los Bombarderos de Bronx. Imponiedo marcas durante esta racha, las sucursales dirigidas por Weiss fueron una fuente continua de jugadores talentosos. Podemos mencionar a los lanzadores Spud Chandler, Steve Sundra, Marius Russo y Atley Donald; los jardineros Tommy Heinrich yu Charley Keller y el segunda base Joe Gordon. En 1937 los Yankees repitieron dejando 13 juegos detrás a los Tigres. En 1938 vencieron a los envalentonados Medias Rojas por 9.5 juegos y en 1939 los Medias Rojas quedaron en segundo, a 17 juegos de unos Yankees que no tuvieron oposición. Cada año durante esta etapa, los Yankees dispararon 166 o más cuadrangulares. Al llegar a las Series mundiales, su dominio sobre los rivales de la LN mejoraba con los años. En 1937 los Gigantes cayeron en cinco juegos, y en 1938 y 1939 los Yankees barrieron a los Cachorros y a los Rojos. Ganar cuatro Campeonatos Mundiales seguidos no tenía precedentes, pero un dominio tan asfixiante alimentó una oleada de hostilidades contra ellos entre los equipos y fanáticos rivales. Una tregua misericordiosa que favoreció a los demás contendores de la LA, ocurrió en 1940. Un año antes, la enfermedad trágica de Low Gerig puso fin a la carrera del estelar primera base, con fama de “hombre de hierro” por jugar 2,130 juegos consecutivos, récord aún vigente. La ausencia de Gerig en 1940 se sintió profundamente, permitiendo a los Tigres e Indios luchar frente a los Yankees en igualdad de condiciones. El As de picheo de los Indios de Cleveland, Bob Feller, ganó 27 juegos para encabezar la hazaña de su equipo, sin embargo, tensiones entre los jugadores y el manager Oscar Vitt afectaron la moral de los Indios. Dichas tensiones permitieron a los toleteros de Detroit cerrar la brecha. Al encabezar la liga con promedio de .286, los tigres siguieron el paso al futuro miembro del Salón de la Fama Hank Greenberg; el impresionante jardinero bateó para .340, además encabezó la liga con 41 cuadrangulares y 150 RBI. El primera base Rudy York le siguió los pasos promediando .316 al bate, además sus 33 vuelacercas y 134 RBI complementaron la producción de Greenberg. El segunda base Charley Gehringer, otro destinado al Salón de la Fama, bateó para .313 y empujó 81 carreras, y el jardinero Barney McCosky promedió .340. Para ponerle la tapa al pomo, el corpulento lanzador Bobo Newsom disfrutó de una campaña histórica con récord de 21-5. En la última semana de la temporada, los Tigres arrinconaron a los Indios, y en el juego de cierre de temporada, los Tigres vencieron a los Indios para ganar la ardua carrera. En ese juego final, ganado por los Tigres 2-0, el lanzador novato de Detroit Floyed Giebell ganó el duelo al estelar Feller. Irónicamente, esta fue la última victoria de Giebell en las mayores. En la Serie Mundial, los Tigres cayeron ante los Rojos de Cincinnati en siete juegos.

Joe DiMaggio’s restaurantJoe DiMaggio’s restaurant

Para sumar a la agonía de la derrota, la incipiente tormenta que presagiaba la Segunda Guerra Mundial asestó un cruento golpe a los Tigres. El toletero Greenberg fue reclutado por el ejército cuando apenas había jugado 19 partidos de la campaña de 1941. Los Tigres menguaron y los Yankees se recobraron para escaparse y ganar el pennant con 17 juegos de ventaja sobre los Medias Rojas. Sin embargo, esta campaña de la LA, última antes de la guerra, estuvo cargada de hechos memorables. Uno de ellos, fue el récord perdurable de Joe DiMaggio, quien bateó por terreno de nadie en 56 juegos consecutivamente, encendiendo la recuperación de los Yankees.

Otro, Ted Williams, jardinero de Boston, promedió .406 al bate para ser el último jugador de Grandes Ligas hasta el día de hoy en pasar la marca de los .400. En la Serie Mundial de 1941, el catcher de los Dodgers, Mickey Owens ganó notoriedad como responsable de la última victoria Yankee al no atrapar el tercer strike con dos fuera en la novena entrada que abrió las compuertas a los Yankees para iniciar el rally con que ganaron ese cuarto juego. La victoria en la Serie Mundial de 1941 fue la octava sin derrotas para los Yankees.

Hal NewhouserHal Newhouser

En 1942 los Yankees fueron líderes en cuadrangulares, defensa y pitcheo, venciendo a Boston por nueve juegos. El lanzador Yankee Ernie Bonham encabezó a los lanzadores de la Americana con marca de 21-5, a la vez que el jardinero de los Medias Rojas Ted Williams complementó su brillante campaña de 1941 conquistando una difícil Triple Corona: Williams promedió .356 al bate con 36 cuadrangulares y 137 RBI. Sin embargo, los planes Yankees de extender su racha ganadora en Series Mundiales fueron destrozados cuando los Cardenales vencieron a los Neoyorquinos en cinco juegos.

Pero los persistentes Yankees se recobraron en 1943. Encabezaron la Liga en bateo y pitcheo, este último apuntalado por la actuación de Spud Chandler,(20-4, 1.64 ERA) que llevó a su equipo a una victoria con 13.5 juegos de ventaja sobre los Senadores de Washington. Para completar la victoria, los Yankees se vengaron de los Cardenales, anotándose la victoria en cinco juegos.

En 1944 el reclutamiento militar finalmente despojó a los Yankees, quienes cayeron a tercer lugar. Al hundirse los Yankees, los Browns y los Tigres luchaban por la posición cimera, finalmente la lucha terminó cuando St. Louis Browns ganó su primer y único pennant de la LA, con vengaja mínima de un juego y un promedio colectivo de bateo de .252, entre los peores de la liga. Pero el pitcheo consistente de Jack Kramer, Nelson Potter y el relevista George Caster y las 109 impulsadas (líder de la Liga) del shortstop Vern Stephens fueron suficientes para hacer la diferencia. Enfrentados a sus rivales en la misma ciudad, Cardenales de San Luis, los Browns perdieron la Serie Mundial en seis juegos.

En la última temporada de tiempos de guerra, 1945, los Tigres obtuvieron una pírrica victoria con 1.5 juegos al frente de los Senadores. Aunque otros cinco equipos batearon mejor que los Tigres, estos aprovecharon la chispa del lanzador Hal Newhouser (25-9, 1.81 ERA) y el retorno oportuno del toletero Greenberg del servicio militar. Habiendo perdido cuatro temporadas, Greenberg retornó a tiempo para jugar 78 juegos durante los cuales promedió .311 al bate con 60 impulsadas. En los juegos de Serie Mundial Greenberg bateó para .304 y disparó dos cuadrangulares para lograr la victoria de los Tigres sobre los Cachorros en siete juegos, en una serie que ha sido descrita como “la peor Serie Mundial Jamás Jugada”.