CAMPAÑAS DE LA EDAD DE ORO: LN 1921-1931


CAMPAÑAS DE LA EDAD DE ORO: LN 1921-1931





A pesar de que el show se lo robaron Babe Ruth y los Yankees y aunque perdieron 6 de 11 batallas por la Serie Mundial, los equipos de la LN en esta era hicieron mucho más que mantenerse solo firmes frente a sus rivales de la LA. De hecho los toleteros de la LN rindieron más que sus contrapartes de la LA en nueve de estas temporadas, los lanzadores de la LN obtuvieron mejores ERA que los serpentineros de la LA, y en la campaña inflacionaria de 1930 los bateadores de la LN sobrepasaron a los de la LA en batazos de todo calibre. Ese año los bateadores de la LN promediaron .303 frente a los .288 de la LA, y los toleteros de la LN dispararon 892 vuelacercas frente a los 673 del joven circuito.

Sin embargo la Liga Nacional de esta época no estaba mejor equilibrada competitivamente que la Liga Americana. De las 11 campañas jugadas en esta era por la LN, los Gigantes y Cardenales ganaron 4 cada uno, los Piratas ganaron 2, y los Cachorros ganaron la que falta. En 1924 el manager de los Gigantes McGraw se convirtió junto a su equipo en el primero de las grandes ligas en obtener 4 pennants consecutivos en este siglo. Esta proeza solo había sido lograda por los Red Stockings de Boston comandados por Harry Wright en la década de 1870 y por los St. Louis Browns de Charley Comiskey en la década de 1880.

Por su parte, los Gigantes de esta era se valieron de un portentoso bateo; durante estas cuatro campañas, los bateadores de los Gigantes promediaron sobre .300 y dispararon 335 cuadrangulares.

El trabajo de confeccionar su primer equipo ganador del pennant, requirió al manager McGraw la realización de negocios astutos con los moribundos Bravos y los Phillies para obtener al lanzador Art Nehf, al paracorto Dave Bancroft, y a los jardineros Irish Meusel y Casey Stengel. Estas adquisiciones se juntaron al futuro miembro del Salón de la Fama Frank Frisch y Ross Youngs para llevar a los Gigantes a obtener el pennant en 1921. Este año los Gigantes se fueron al frente de los Piratas por 4 juegos, y el 1922 repitieron, dejando atrás a los Rojos por 7 juegos. En los dos años los Gigantes se enfrentaron y derrotaron a los Yankees en la Serie Mundial.

En 1923 los Gigantes ganaron su tercer banderín en línea aventajando a los Rojos por 4.5 juegos, pero perdieron la Serie Mundial frente a los Yankees. En 1924, con la adición del primera base y futuro miembro del Salón de la Fama Bill Terry, los Gigantes se agenciaron una difícil victoria frente a los Dodgers por 1.5 juegos. Al jugar la Serie Mundial los Gigantes perdieron frente a los Senadores en 7 juegos. El pennant de 1924 fue el último de McGraw piloteando a los Gigantes y el último del equipo de los Gigantes en esta era.

A medida que las enfermedades diezmaron la capacidad de McGraw, del coach Hugh Jenningns, y del jardinero Ross Youngs, los Piratas terminaron el reinado de 4 años de los Gigantes venciendo a los Newyorkinos con ventajas de 8.5 juegos. Los futuros miembro del Salón de la Fama, el tercera base Harold “Pie” Traynor, y los jardineros Max Carey y Hazen “Ki Ki” Cuyler, encabezaron los Piratas, quienes siguieron a todo vapor para anotarse una dramática victoria viniendo de atrás sobre los Senadores en la Series Mundiales de 1925.
Branch Rickey
Branch Rickey

Los Piratas tambalearon y bajaron al tercer lugar en 1926, los Cardenales que aún no habían visto la gloria ganaron su primer pennant de la LN. Fue el primer campeonato de 4 en esta era que habría de ganar esta dinastía emergente. El ascenso de los Cardenales fue el fruto del trabajo meticuloso del manager Branch Rikey. El sistema de sucursales de Rikey aportó figuras imponentes como los jugadores del cuadro Jim Bottomley y Tom Thevenow y los jardineros Chick Hafey y Taylor Douthit. En 1921 el jugador-manager Rogers Hornsby llevó al equipo a una victoria por dos juegos sobre los Rojos de Cincinnati. Y en una lucha clásica que se extendió a 7 juegos, los Cardenales siguieron a todo vapor para vencer a los Yankees en la Serie Mundial.

Durante este otoño Rickey enojo a los fanáticos de los Cardenales negociando al indisciplinado Hornsby a los Gigantes a cambio del segunda base Frank Frisch. Frisch bateó para .337 y así encabezar a los Cardenales de 1927, pero Hornsby bateó para .361 con los Gigantes. Sin embargo, ninguno de los dos equipos quedó en primer lugar, siendo los Piratas los vencedores sobre los Cardenales por 1.5 juegos. El promedio de bateo de Pittsburgh fue de .305 motorizado por los futuros miembros del Salón de la Fama y jardineros Paul y Lloyd Waner; el imponente promedio de .380 de Paul le valió encabezar la liga, y su hermano Lloyd promedio .355. Pero los Piratas fueron destrozados por los Yankees en la Serie Mundial de 1927.
Hack Wilson
Hack Wilson

Bajo la conducción del manager Bill McKechnie, los resistentes Cardenales se repusieron para ganar la campaña de 1928 dejando a los Gigantes dos juegos detrás. Pero al igual que los Piratas de 1927, los Cardenales también fueron barridos por los Yankees en la Serie Mundial. Los Cardenales se deslizaron al cuarto lugar en 1929, y los Cachorros ganaron su único pennant de esta era. Timoneados por Joe McCarthy, el renacer de los Cachorros fue motorizado por una ofensiva al bate que promedio .303. El recién adquirido Rogers Hornsby, que venia de ser arrebatado a los Bravos en un gigantesco intercambio, encabezó a los Cachorros con promedio de bateo de .380. A seguidas los jardineros del equipo llenos de poder le siguieron los pasos cuando Riggs Stephenson bateó para .362, Hack Wilson bateó para .345 además de remolcar 159 carreras y “Ki Ki “ Cuyler bateó para promedio de .360. este bombardeo llevó a los Cachorros a ganar por 210.5 juegos sobre los Piratas. Pero Chicago no fue ni siquiera una amenaza para los portentosos Atléticos en la Serie Mundial.

Al terminar la época de oro, el manager Gabby Street condujo a los Cardenales a obtener pennants consecutivos en 1930-1931. En 1930 los Cardenales luchaban arduamente para obtener la victoria por dos juegos frente a los Cachorros, quienes dejaron libre al manager McCarthy en la resaca de la derrota. En este año histórico para el bateo en la Liga Nacional, los Cardenales batearon para .314, pero quedaron detrás de los Gigantes en hits, quienes quemaron la liga promediando colectivamente .319, todos los jugadores regulares de los Cardenales de 1930 batearon por encima de .300, y en la Serie Mundial de ese año los Cardenales batearon mejor que los Atléticos.

Y aunque usted no lo crea los Atléticos ganaron la Serie Mundial en 6 juegos. El año siguiente, a medida que el bateo de la LN reflejó la decadencia de la economía nacional al caer a .277, los Cardenales obtuvieron una fácil victoria por 13 juegos de ventaja sobre los Gigantes. Un promedio colectivo de .286 sumado al consistente picheo de “Will Bill”Hallahan, Buerligh Grimes, Paul Derringer, y Jess Haines marcaron el paso de los Cardenales, quienes derrotaron a los Atléticos en la Serie Mundial, 4 -3. Pero la caída en la asistencia causada por la depresión galopante marchitó la temporada de 1931 para la LN. De hecho, este descenso mostró que era el fin de la edad de oro y el comienzo de una larga etapa de austeridad en el béisbol de las grandes ligas.