LA SEGUNDA ÉPOCA DE ORO DEL BÉISBOL: 1921-1931


LA SEGUNDA ÉPOCA DE ORO DEL BÉISBOL: 1921-1931





Durante el invierno del 1920-1921, los abatidos dueños de clubes eligieron sumisamente al Juez Federal Kenesaw Mountain Landis, para la posición de alto comisionado del béisbol y le dieron poderes para restaurar la imagen del juego manchada por el escándalo. En esa época pocos observadores podían darse cuenta que el béisbol de ligas grandes se estaba moviendo hacia otra época de oro de dinero y gloria cuyos puntos más luminosos estarían marcados por la explosión de Babe Ruth, quien ya estaba cautivando a sus fans con su maestría en el manejo del estilo ofensivo denominado como “big-bang”.

Pero el auspicioso giro en la fortuna del béisbol también había sido ayudado por el estilo optimista de los Americanos en aquellos “bulliciosos años 20”. Esta fue una década de gran prosperidad, una población urbana en expansión, disminución de las horas de trabajo, y incremento significativo del gasto de los norteamericanos en la recreación. Para 1929, de hecho, los norteamericanos estaban gastando anualmente 4.9 billones de dólares en actividades recreativas. Para ser justos, la mayor parte de este gasto se hacía en cines, radio, y automóviles, pero los grandes deportes como el béisbol, fútbol, basketball, boxeo, golf, y tenis estaban atrayendo a millones de fanáticos que idolatraban a sus héroes. Tanta adulación hizo que atletas como Red Change, Jack Demsey, Bobby Jones, Y Bill Tilden, se convirtieran en semidioses, pero todos estos héroes deportivos vivieron a la sombra de Babe Ruth quien se había convertido en el norteamericano más fotografiado de la década.

Durante 1920, año de la “temporada de la culpa”, fue el divertido Ruth, y no el duro moralista Comisionado Landis, quien distrajo la atención de los fanáticos alejándola del escándalo de los Black Sox. En 1920, Babe Ruth logró el festín de engalsar 54 homeronazos para romper su propia marca en una temporada, que acababa de establecer precisamente el año anterior. El último logro de Ruth justificaba por completo la astronómica suma de US$ 125,000.00 que los Yankees desembolsillaron el año previo a 1920 para obtener al antiguo as de picheo de los Medias Rojas, cuyos logros como bateador hicieron que se le reasignara como jugador regular en el outfielder en los Jardines.

Babe RuthBabe Ruth

Con los Yankees, el carismático Babe Ruth marchó por los escenarios del béisbol como un joven coloso. La imagen más pura del estilo ofensivo a lo big-bang, Ruth acumuló 10 títulos de cuadrangulares durante los años 1920-1931. En las ultimas 6 de esas campañas, él bateó 302 cuadrangulares, incluyendo su récord de 60 aldabonazos en 1927. Al final de la temporada de 1931 la producción de cuadrangulares de Ruth excedía los 600, y cuando se retiró en 1935, había elevado su total a 714, a la vez que compilaba un promedio de bateo de por vida de .342.

Bajo la inspiración, y el ejemplo de Babe Ruth, el estilo big-bam dominó las ligas mayores de esta y todas las eras subsecuentes. Aunque ningún otro equipo se comparaba a los Yankees en consistencia y poder, en esta época los equipos de la Liga Nacional en conjunto sobrebatearon a sus contrapartes de la Liga Americana. Y aunque ningún jugador ha sobrepasado el poder y consistencia de Babe Ruth, toleteros como Cy Williams, Hack Wilson, Chuck Klein, Harry Heilmann, y Rogers Hornsby dominaron con maestría el estilo big-bang. En 1930 Wilson bateó 56 cuadrangulares para establecer una marca en la LN en la temporada, pero cuando se habla de solidez como consistencia al bateo Hornsby y Heilman no tenían comparación. Entre los años de 1921-1927 el jardinero de los Tigres Heilman paso de .390 en 4 ocasiones, bateó 104 vuelascercas, y ganó 4 títulos de bateo en la Liga Americana.

Aunque parezca increíble Hornsby mejoró su desempeño durante los años de 1920-1925, Hornsby ganó 6 títulos de bateo en la Liga Nacional, pasó la marca de los .400 en promedio de bateo en 3 ocasiones, y ganó la triple corona 2 veces. El promedio de bateo de por vida de Hornsby es de .358, el mejor para bateador derecho en la historia de las grandes ligas.

Cool papa bel

Cool Papa Bell

Estas hazañas de los jugadores de esta era eran las más sobresalientes de una ofensiva que en general hacia ver como insignificante la ofensiva de la era de la bola muerta. En esta década los promedios de bateo por temporada en ambas ligas fueron superiores a .180, con los bateadores de la LN promediando la increíble marca de .303 en 1930.

Al mismo tiempo la producción de cuadrangulares en toda la liga, que promediaba 540 por temporada en la Liga Nacional y 490 en la Liga Americana, ayudó a elevar las anotaciones por juego a un promedio de 5 carreras por equipo, a la vez que relegaba el robo de bases a un estatus táctica secundaria. Los juegos dominicales ayudaron a inflar la asistencia durante esta era, dichos juegos fueron legalizados en todas las ciudades con excepción de Pennsylvania.

Este apoyo incrementó los ingresos haciéndolos subir a un 40% con respecto a la era anterior elevando el salario anual promedio para cada jugador a US$ 7000.00 para 1930. Sin embargo estos números promedios son engañosos. En La Liga Nacional, los Gigantes, Dodgers, Piratas, y Cardenales recibían la mayor parte de los beneficios y solamente los Yankees en la Americana se adueñaban del 25% de la asistencia total a ese circuito cada año. Los salarios de los jugadores también variaban ampliamente, encontrándose algunos por debajo de los US$2,00.00 para jugadores marginales hasta el salario principesco de Babe Ruth de US$ 80,000.00 para la temporada de 1930; mas aún, en esta era la nómina de pago de los Yankees y los Cachorros sumaba más que la de todos los equipos.

El genio del Gerente General, de los Cardenales, Brach Rikey, era el factor determinante para que los Cardenales se encontraran entre los equipos más rentable de la Liga Nacional. Uno de los más grandes innovadores del béisbol, Rikey tuvo un impacto en el juego que se extendió mucho más halla de esta década. En esta época Rikey hizo un equipo contendor a partir de unos Cardenales sin brillo reviviendo el sistema de sucursales de ligas menores en los cuales desarrollaba y entrenaba a los jugadores jóvenes. Mediante la compra de clubes de ligas menores y el establecimiento de acuerdos de trabajos con otros, y mediante el envío de escuchas para firmar jugadores jóvenes a bajo costo, Rikey construyó y armó una red de equipos de ligas menores que suplían una corriente continua de estrellas a los Cardenales. A pesar de la oposición por parte Landis, el sistema de ligas menores de Rikey floreció y fue ampliamente imitado. Mediante la compra del talento joven y la venta de los jugadores que tenían además a otros equipos de grandes ligas, los Cardenales ganaban dinero a pesar de la pobre asistencia. En el plano personal, Rikey sacaba provecho mediante el cobro de un porcentaje a cada jugador que vendía.

Satchel PaigeSatchel Paige

Como gran innovador que fue, Rikey tuvo un impacto mucho más duradero en el juego que el Comisionado Landis. Con la exclusión de los Black Sox, la disciplina a los jugadores y mediante la presidencia en una forma de guardián observando los juegos de Series Mundiales, Landis contribuyó a restablecer la imagen honesta del juego. Sin embargo la postura autocrática de Landis irritaba a los dueños de equipos de ligas mayores, Algunos de ellos se resistían a su oposición a las sucursales de ligas menores y a su conservador enfoque relacionado a las ventas de los derechos de transmisión de los juegos de Series Mundiales. Landis también se oponía tajantemente a la integración racial del béisbol organizado. Por tanto en esta era los jugadores negros dejados libres recurrieron a su propio líder Andrew “Rube” Foster, quien fundó la Negro National League en 1920. En 1923 la Liga de Color del Este salió al territorio de juego como una segunda organización de grandes ligas de los jugadores negros, pero esta se desintegró dando origen en 1928 a la Negro American League, la cual duró hasta 1950. Tales ligas disponían de grandes estrellas de color como las futuras estrellas del Salón de la Fama Satchel Paige, Pop Lloyd, “Cool Papa” Bell, el toletero Jhos Gibson, y Ray Dandridge. En esta década juegos de exhibición durante la post-temporada que se hacía entre jugadores de las ligas blancas y negras atrajeron la atención hacia las estrellas de color, cuyas habilidades eran iguales y a menudo superiores a la de los jugadores blancos.

Pero la exposición limitada que se permitía a las estrellas de color contrastaba notablemente con la amplia presencia en los medios que con tanta generosidad se prolijaba a los jugadores blancos. Pues esta era dorada de la historia de béisbol de grandes ligas era pintada por las reseñas en los periódicos que reseñaban los juegos y a los jugadores con hazañas y hechos sobredimencionados utilizando un estilo romántico. Mas aun, el cine y la transmisión por radio abrieron nuevas dimensiones para promover el juego que los dudosos propietarios de equipos de esa época no fueron lo suficientemente rápidos para explotar. Los propietarios conservadores también vieron con estreches las ventajas de los juegos nocturnos que los promotores pioneros ya estaban jugando en las ligas menores y en las ligas negras. Sin embargo, cuando la época de oro terminó en medio de la peor depresión económica de este siglo, estas innovaciones habrían de ayudar a los propietarios en desgracia para competir mejor con las autoridades de la década del 1930.