DINASTIAS DE LA ERA DE LA BOLA MUERTA: LN, 1903-1920


DINASTIAS DE LA ERA DE LA BOLA MUERTA: LN, 1903-1920





Un patrón similar de desbalance competitivo también marcó las temporadas de la era de plata en la Liga Nacional. En esta época tres minidinastías de la LN, las de Pittsburgh, Chicago, y New York, monopolizaron los primeros 14 campeonatos de la Liga Nacional. Por otra parte, aunque equipos diferentes lograron levantarse y ganar tres pennants consecutivamente durante los años 1914-1916, los Gigantes y lo Cachorros regresaron para ganar pennants en 1917-1918 antes de ceder ante los Rojos y los Dodgers en las dos campañas finales de esta era. Bajo la dirección de Jhon Mcgraw, “El Genio Napoleónico” quien saltó a la liga Americana en 1902 abandonando a los moribundos Gigantes, los Newyorkinos ganaron 6 pennants, terminando segundos ocho veces, y sufrieron solamente una campaña perdedora.
Honus Wagner
Honus Wagner

En 1901 primer año de este trío de dinastías los Piratas de Pittsburgh, ganaron el primero de tres pennants consecutivos en la LN. El ascenso de Pittsburgh comenzó en 1900, el año en que la LN fue recortada a ocho equipos. Barney Dreyfuss compró el club de los Piratas, cuando su equipo de Louisville fue dejado fuera en los recortes de la Liga Nacional, luego lo reforzó añadiéndole a las estrellas de Louisville Fred Clarke y Honus Wagner al equipo de los Piratas. Reforzado por el jugador-manager Clarke y por Wagner, y su roster resultó ileso ante las desastrosas incursiones de los buscadores de talento de la Liga Americana que estaban diezmando y debilitando los roster de sus oponentes, Pittsburgh ganó la carrera de 1901 en la LN por 7.5 juegos delante de los Phillies; luego ganaron la de 1902 por la espectacular ventaja de 27.5 juegos delante de Brooklyn, y tomaron la bandera en 1903 con ventaja de 6.5 juegos sobre los Gigantes. En cada una de estas temporadas, tanto Wagner como Clarke sobrepasaron la marca de los .300 en promedio de bateo. Y mejor aún, el promedio de .355 de Wagner le permitió ganar el título de bateo en 1903, mientras que el jardinero Ginger Beaumont ganó el título en 1902 con promedio de bateo de .357. El staff de lanzadores de los Piratas tenía al frente a Deacon Phillippe, quien ganó 66 juegos durante estos años, además de Jack Chesbro, quien ganó 49 juegos en dos temporadas antes de pasar a la Liga Americana en 1903.

En los juegos post-temporada, los Piratas de 1903 perdieron su primer campeonato mundial ante los Medias Rojas de Boston.
Mordecai Brown
Mordecai Brown

Pittsburgh se hundió al cuarto lugar en 1904 mientras los Gigantes resurgían para ganar pennants consecutivos en el 1904-1905. En 1904 los Gigantes ganaron 106 juegos para congelar en segundo lugar a los Cachorros de Chicago dejándolos 13 juegos detrás. El picheo de poder realizado por “Iron Man” Joe Mcginnity (35-8), Christy Matewson (33-12), y “Dummy” Taylor (21-15) marcaron el paso rumbo a la victoria de los Gigantes que no eran muy buenos bateadores. Pero en los aprestos post-temporada, el manager McGraw se negó a enfrentarse al campeón de la AL los Boston Pilgrins en juegos de Series Mundiales. Ese asunto fue resuelto en 1905, el año en que McGraw llevó a su equipo a ganar por 9 juegos delante de los Piratas para luego conquistar fácilmente a los Atléticos de Philadelphia en la Serie Mundial, en la cual Mathewson lanzó tres blanqueadas.

El año siguiente, los cachorros de Chicago emergieron como la tercera dinastía de la LN en la era de la bola muerta. Con hambre de un banderín desde 1886, el equipo de Chicago se recuperó y lo hizo con venganza, ganando la cantidad increíble de 530 juegos entre los años 1906-1910.

Tal dominio fue lo suficientemente bueno para apoderarse de 4 pennants en esos 5 años. Timoneados por el manager-jugador Frack Chance, quien junto a sus compañeros del cuadro Jhonny Evers, y Joe Tinker, son ahora inmortales de folklore del béisbol, los Cachorros de 1906 ganaron su cantidad récord de juegos: 116. Con el poder de Chance y el tercera base Harry Steinfelt, y con la armadura de Mordecay “Three-Finger” Brown lanzando para 26-6, este Magnifico equipo enterró a los Gigantes 20 juegos abajo, pero perdió la Serie Mundial frente a los rivales de la Liga Americana de su propia ciudad los llamados” Maravillas en Hit” Medias Blancas de Chicago.
Fred Merkle
Fred Merkle,
the Unfortunate One

Los Cachorros lograron sus tres victorias al hilo ganando las campañas 1907-1908. Los Cachorros de 1907 trituraron a Pittsburgh con ventaja de 17 juegos, y en la inolvidable temporada de 1908, los Cachorros aventajaron a los Gigantes por un solo juego. Faltando dos semanas para el final en la temporada de 1908, los Gigantes, Cachorros, y Piratas estaban enfrascados en una carrera bien cerrada. Entonces, en un encuentro que marcaría su destino frente a los Cachorros en el Polo Grounds, Fred Merkle de los Gigantes hizo un grave error al no pisar la segunda base en el momento en que los Gigantes anotaban lo que parecía ser la carrera del triunfo. En la tumultuosa celebración posterior a esta jugada, el Umpire Hank O´Day decretó que Merkle fuera puesto out por no tocar la segunda base y declaró que el juego quedara empate debido a que incontrolables mazas de fanáticos de los Gigantes habían entrado al terreno de juego haciendo imposible el reinicio de las actividades. Mas tarde el presidente de la LN Harry Puliam apoyó la decisión de O´Day y decretó que si era necesario ese juego sería jugado al final de la temporada. Y el resultado fue, que tuvieron que jugar ese juego porque los Cachorros y los Gigantes terminaron empatados cabeza con cabeza. Para establecer el resultado, el juego tan controversial fue jugado el 8 de Octubre en el Polo Grounds.

Los Cachorros ganaron este juego a muerte súbita 4 a 2, Brown le ganó el duelo de picheo a Mathewson. En el folklore del béisbol la pifia de los Gigantes y su consecuente derrota marcó al “imbécil” Fred Merkle como el culpable de su derrota. Con relación a los Cachorros, aprovecharon su extraña victoria para derrotar a los Tigres por segunda vez consecutiva en las acciones de la Serie Mundial.

En 1909 los Cachorros ganaron 104 juegos, con Brown lanzando 27 victorias. Pero los Piratas ganaron 110 ese año para dejar atrás a los hombres de Chance por 6.5 juegos. Wagner encabezó la liga en bateo, y los lanzadores Vic Willis y Howie Camnitz se combinaron para tener 48 victorias. En las acciones de la Serie Mundial, los Piratas le colgaron una tercera derrota consecutiva a los campeones de la Liga Americana Tigres de Detroit. Los Cachorros volvieron a la ruta ganadora en 1910, ganando 104 juegos por segunda ocasión en dos años. Esta vez si fue suficiente para sacar ventaja de 13 juegos a los Gigantes, sin embargo los Cachorros cayeron frente a los Atléticos en la Serie Mundial.

Durante los años 1911-1913 los Gigantes dominaron el juego en la Liga Nacional. Al ganar tres pennants consecutivos, acumularon 303 victorias; los lanzadores Mathewson y Rube Marquard fueron responsables de 147 de ellas, a la vez que los toleteros de los Gigantes encabezaron la Liga Nacional en promedio al bate años tras años. Pero al llegar a la Serie Mundial los hombres de McGraw desfallecían miserablemente, perdiendo ante los Atléticos en 1911 y 1913 y ante los Medias Rojas en 1912.

A través de los años 1914-1916, vientos de balance competitivo soplaban sobre la Liga Nacional a la vez que tres equipos extraños a las dinastías arrasaron para obtener sus pennants venciendo a los de las dinastías. En 1914 los milagrosos Bravos de Boston vinieron a todo vapor desde 10 juegos detrás a mediados de Julio para ganar 60 de sus últimos 76 juegos; el empuje fue suficiente para triturar a los Gigantes dejándolos 10.5 juegos detrás. El año siguiente, los Phillies de philadelphia obtuvieron su primer pennant en la Liga Nacional basado en la fortaleza de 31 victorias del pitcher Grover Cleveland Alexander y los 24 vuelacercas de Gavvy Cravath. Los Phillies dejaron detrás a los Bravos de Boston por 7 juegos.

Y en el 1916, el manager de los Dodgers Wilbert Robinson consiguió 25 victorias por parte del lanzador Ed Pfeffer para sacar ventajas de 2.5 juegos a los Phillies. Sin embargo este trío de extraños solo produjo una victoria en Series Mundiales, la cual fue el resultado de la barrida por parte de los Bravos sobre los Atléticos de Mack para ganar el clásico de 1914. Los otros intrusos, tanto los Phillies como los Dodgers fueron víctimas de los Medias Rojas de Boston.
1915 World Series
1915 World Series

Igual que en la Liga Americana, las temporadas de guerra en la Liga Nacional durante 1917-1918 fueron opacadas por la baja asistencia que causó algunos trémulos propietarios vender a sus jugadores para recuperar parte de las perdidas. Sin embargo los dueños del pennant se mantuvieron firmes. Los Gigantes ganaron la carrera de 1917 por 10 juegos encima de los Phillies, para luego caer por cuarta vez seguido en la Serie Mundial frente a los Medias Blancas. Y en 1918, después de haber ganado la temporada recortada de la Liga Nacional por 10.5 juegos delante de los Gigantes, los Cachorros se doblegaron ante los Medias Rojas en la Serie Mundial.

La era de la bola muerta se estaba acercando al final en 1919, precisamente el año en que el manager Pat “Whiskey Face” Moran llevó a sus Rojos de Cincinnati a ganar su primer pennant en la LN. Los Rojos ganaron con ventaja de 9 juegos frente a los Gigantes cuando el futuro miembro del Salón de la Fama el jardinero Ed Roush bateó para .321 encabezando la liga. Los Rojos también ganaron la Serie Mundial, pero la mala fama del escándalo de los Black Sox opacó su victoria.

Cuando los titulares de prensa sobre el escándalo ensombrecía los titulares de 1920 relativo a la carrera por el pennant, que estaba en progreso al momento de hacerse públicas las pesquisas, los Dodgers de Brooklyn procedieron a derrotar a los Gigantes dejándolos atrás por 7 juegos. Sin embargo los Dodgers perdieron frente a unos Indios de Cleveland inspirados en la Serie Mundial. En la pesada atmósfera causada por las revelaciones del escándalo de los Black Sox, también fue evidente que el béisbol estilizado de la era de la bola muerta estaba terminando, pero una nueva era estaba surgiendo en la década de 1920 que iba a lanzar a las grandes ligas a obtener beneficios y gloria.