LA GUERRA DE LA LIGA AMERICANA: 1900-1902


LA GUERRA DE LA LIGA AMERICANA: 1900-1902





La lucha de la Liga Americana por ser reconocida en las ligas mayores, comenzó en 1900, un tiempo propicio para tal incursión. Los propietarios de la Liga Nacional habían desintegrado recientemente 4 equipos, dejando desempleados a muchos jugadores y libres algunos prometedores territorios. Además los propietarios de la LN estaban distraídos por un fallido intento de algunos de revivir la Asociación Americana y por la próspera temporada de la LN en 1900. Con un gran impulso del auge de la economía del país, la mayoría de los equipos de la LN tuvieron ganancias ese año. En una lucha cerrada, los BrooklynSuperbas repitieron como campeones de la LN venciendo al poderoso equipo de Pittsburgh por 4.5 juegos.

Tales distracciones favorecieron a la causa de los jugadores de la LA.

Previo a 1900, la recién proclamada Liga Americana había operado como la Western League, una bien organizada pequeña liga con sede en el Medio Este. Desde el 1894, el presidente de la Western League, el habilidoso, dictatorial y gran bebedor Byron “Ban” Johnson, había acariciado la idea de convertir su organización en una liga mayor. A estos fines, él había negociado con los propietarios de la LN el fichaje de jugadores de su liga, práctica esta que confería a su liga una categoría inferior. La oportunidad de Johnson para presionar hacia la realización de sus planes llegó en 1899, cuando la LN recortó el número de equipos de nuevo a ocho. Con el apoyo de sus lugartenientes,Charles Comiskey y Connie Mack, Jhonson rebautizó el circuito con el nombre de Liga Americana, sus clubes recogieron los jugadores cesantes de la LN y Comiskey mudó su equipo a Chicago donde sus White Stockingsse enfrentaron valerosamente a los Cubs de la LN. Con un sólido apoyo financiero y un nuevo estadio, el equipo de Comiskey compuesto de cesanteados de grandes ligadas y jóvenes jugadores, capturó el pennant de la LA en una muy rentable campaña.

Cy Young

Envalentonado por la exitosa campaña de la LA en 1900,Johnson se aprovechó del caducante Acuerdo Nacional y de manera unilateral proclamó a la LA como liga mayor. Esta proclamación de 1901 inició formalmente la guerra de la LA, y los seguidores de Jhonson abrieron las hostilidades invadiendo los territorios de la LN en Philadelphia y Boston, así como los antiguos territorios de la LN en Baltimore, Washinton, Cleveland Y Detroit. Para la conformación de sus equipos, los socios de Jhonson ofrecían salarios más altos a los jugadores de la LN y en 1901, más de un ciento de jugadores mordieron el anzuelo. Los desertores incluían una gama de estrellas, entre las que se encontraban Cy Young, Clark Griffith, Jimmy Collins, y Nap Lajoie. Luego, en una disputada lucha por el pennant el equipo Chicago de Comiskey, le ganó a Boston por 4 juegos para ganar el pennant de 1901.

 
lark Griffith

El momento del asalto de la LA fue el mejor. En 1901-1902 los acéfalos líderes de la LN estaban enfrascados en una agria lucha para escoger al presidente de la liga. Dos facciones, una encabezada por el propietario de los Gigantes Andrew Freedman y la otra por Spalding, batallaron hasta un punto muerto. En 1902 la Comisión de Control interina, dirigió la LN, la cual finalmente eligió a Henry Clay Pullian como su presidente. En un complejo acuerdo, el controversial Freedman vendió sus acciones en los Gigantes de New York por monto de $125,000.00 con la condición de que a unos de sus socios se le permitiese abrir una franquicia de la LA en New York para 1903. Para ese entonces, la LA había finalizado otra campaña rentable. Con más jugadores de la LN uniéndose a los planteles de la LA, los PhiladelphiaAthletics de Connie Mack, se alzaron con el pennant de 1902 en la LA, venciendo a los Browns por 5 juegos.

 
Nap Lajoie

En el Otoño de 1902, con la mayoría de los recientes propietarios de la LN favoreciendo el retorno al sistema dual en las ligas mayores, la LN pactó la paz con la LA. A principios de 1903,Johnson y Comiskey se reunieron con Pullian y el propietario de Cincinnati August “Garry” Hermann y negociaron el Acuerdo Nacional de 1903. Bajo los términos del acuerdo, la LN y la LA operarían como ligas mayores separadas pero iguales, unidas por reglas de juego comunes, calendario de juegos establecidos, territorios y contratos de jugadores mutuamente reconocidos. El arreglo de los contratos de jugadores restauraba la cláusula de reserva y finalizó el robo de jugadores por parte de la LA. El acuerdo también permitía la concesión de una franquicia de la LA en New York, la cual Jhonson aseguró por medio de la reubicación de los tambaleantes Orioles de Baltimore en Manhattan, donde al poco tiempo el equipo prosperó con el nombre de Yankess de New York. Entre otros puntos, el Acuerdo reclasificó las ligas menores y estableció nuevas reglas para el fichaje de jugadores de ligas menores. De hecho, en esta era, el béisbol de Ligas menores floreció, alcanzando niveles récords en 1913, cuando 46 ligas iniciaron la temporada. Pero aunque el Acuerdo Nacional estimuló el crecimiento del béisbol organizado, no hizo nada para ayudar a los jugadores de grandes ligas. A estos se les negó la representación en la directiva de la Comisión Nacional, y durante los años de 1902-1903 los dos intentos de los jugadores de formar un sindicato fueron sojuzgados. Aunque el Acuerdo Nacional no especificaba un tope salarial, sí se adhería fielmente a la cláusula de reserva y certificaba el derecho de la Comsisión Nacional para controlar el béisbol por medio de sus propias regulaciones y hacerlas cumplir sin ayuda de la ley común y sin ser requerida por ningún otro poder que el de sí misma.

 
Jimmy Collins

El poder de hacer cumplir estas reglas del béisbol llegó por vía de un golpe maestro dado por los negociadores al crear una Comisión Nacional tripartita encargada de regular el Acuerdo Nacional y de mantener la paz entre las dos grandes ligas rivales. Como se demostró en el pasado, debido a la difícil coexistencia que significó el sistema dual de la década de 1880, se necesitaban tales altas instancias y un conjunto de reglas de esta naturaleza, para resolver las disputas entre dos ligas independientes y altamente competitivas, un reto que la Comisión Nacionalacometió de manera exitosa durante 17 años.

A la cabeza de la Comisión Nacional se encontraban los presidentes Johnson y Pullian junto al Magnate deCincinnati, Garry Herman, quien servía como presidente vitalicio de la Comisión. A la luz de estos hechos, la LN tenía dos votos, pero Jhonson y Herman eran amigos íntimos.

Juntos, sirvieron durante la existencia de la Comisión Nacional, mientras que la LN era representada por cuatro presidentes relativamente débiles, ya que ésta temía dar poder a cualquiera de sus miembros. Por el contrario, Johnson reinó como el más poderoso presidente de la historia de las mayores. Como “zar” supremo, Jhonson usó sus poderes para salvaguardar su liga contra cualquier maniobra truculenta de la LN. Para defender su liga, Johnson manejaba personalmente la concesión de todas las franquicias de la LA, regulaba los cambios en los propietarios, organizaba los calendarios de juegos, estableció precios básicos en las taquillas e impuso sus normas a propietarios y jugadores. Era inevitable que tales poderes le acarrearan enemistades entre los demás propietarios de la LA, pero hasta el “Escándalo de los Medias Negras” de 1919 el dominio de Jhonson se mantuvo firme.

A través de los años de 1903 a 1920, con el apoyo de Hermann, Jhonson dominó la Comisión Nacional. En aquellos años la Comisión fungía como la Corte Suprema del béisbol, resolviendo disputas entre los clubes (la mayoría con relación a derechos sobre jugadores), apoyando los intereses de los propietarios, disciplinando a los jugadores, defendiendo a los árbitros y conteniendo a los intrusos de la Liga Federal, disolviendo la amenaza de los jugadores para formar un sindicato y supervisando las relaciones con las ligas menores. Pero el logro más importante de la Comisión Nacional fue su beneficiosa organización de las revividas Series Mundiales.

Al principio, reiniciadas en 1903, las Series Mundiales salieron de un tímido comienzo cuando los Gigantes se rehusaron a jugar contra su homólogo de la LA en 1904. Pero en 1905 las dos ligas adoptaron el nuevo formato de Serie Mundial que ponía la conducción del clásico bajo el control de la Comisión Nacional. Apartando el 10% de las ganancias de la Serie Mundial para el financiamiento de las actividades de la Comisión Nacional, esta se enfrentaba a una prueba de fuego. Por medio de la correcta administración, la Comisión cumplió su cometido y la Serie Mundial anual se convirtió en un negocio rentable y en parte intrínseca de cada temporada de ligas mayores. Para 1910, los beneficios de los juegos de la Serie Mundial multiplicaron por diez con relación a los de 1905. Pero la Comisión también era responsable de cualquier desliz de la Serie Mundial; por lo tanto la mostrenca Serie Mundial de 1919precipitó la decadencia de la Comisión Nacional.