Historia de Los Bravos de Atlanta


Historia de Los Bravos de Atlanta





Los Bravos de Atlanta, que primero jugaron en 1871 como los Red Stockings de Boston, es el único club que ha presentado un equipo en cada temporada de la liga de beisbol profesional.

Cuando el primer club profesional del juego, los Red Stockings de Cinncinatti, decidieron volver al estatus de amateur, el dirigente-jardinero Harry Wright y tres de sus compañeros llevaron su talento y el nombre del club a Boston, donde, junto a los jugadores del cuadro interior Ross Barnes y Harry Schafer y el lanzador Al Spalding, formaron el núcleo de un equipo que dominaría los cinco años de historia de la primera liga profesional, la Asociación Nacional o National Association. Después de terminar en un cercano segundo lugar en su primer año, los Red stockings ganaron cuatro pennants convincentemente, incluyendo un récord de 71-8 en 1875 con un porcentaje de ganados de .899 que nunca más ha sido logrado en el béisbol de Grandes Ligas.

Cuando la Liga Nacional o National League reemplazó a la Asociación Nacional en 1876, cuatro de los mejores jugadores de Boston (incluyendo a Spalding y Barnes) dejaron el club para ir a Chicago. Pero después de terminar en cuarto lugar en 1876, los Red Stockings obtuvieron al lanzador Tommy Bond de Hartford y finalizaron en la cima en 1877 y 1878. Bond encabezó el pitcheo de la LN, ganando 80 juegos (40 cada año), 22 más que su más cercano rival a pesar de que el ganó otros 43 en 1879, Boston cayó al segundo lugar.

En 1880 los Red Stockings sufrieron su primera temporada perdedora al caer al sexto lugar. Luego de quedar nuevamente en el sexto puesto al año siguiente, Wright se fue a dirigir Providence, pero Boston rebotó al tercero en 1882 y sorprendió a todos en 1883 superando al favorito Chicago y a Providence para capturar su séptimo Pennant.

1874 Red Stockings
Providence los sacó de la carrera en 1884, y Boston se mantuvo fuera de competencia las próximas cuatro temporadas. En 1889, con varios jugadores firmados de los extintos Wolverines de Detroit (incluyendo al campeón de bateo Dan Brouthers), y con 49 victorias del lanzador John Clarkson, los Beaneaters, como ahora eran más conocidos, se envolvieron en una carrera por el campeonato con los Gigantes de Nueva York. Boston ganó tantos juegos como los Gigantes pero perdieron dos más y finalizaron un juego detrás.

Frank Selee, quien dirigió a dos ganadores consecutivos de Pennant en ligas menores, fue contratado de Omaha junto a su lanzador estrella, Kid Nichols. Su llegada en 1890 supuso la segunda era dorada de Boston. Antes de ellos dejar el Club doce años después, los Beaneaters habían ganado 5 Pennants más de la LN. Nichols ganó 27 juegos en su temporada de novato, pero Boston -diezmado por deserciones a la Liga de Jugadores fuera de la ley- finalizaron apenas en quinto. Con el retorno de algunos desertores en 1891, Clarkson ganó 33 juegos, Nichols obtuvo la primera de 7 temporadas de 30 juegos ganados, y los Beaneaters retornaron a la cima.

Cuando la Liga Nacional se expandió en 1892 de 8 a 12 equipos, el calendario también fue expandido, y las temporada dividida en dos mitades. Boston ganó la primera mitad, y los Spiders de Cleveland la segunda. En una Serie Mundial para determinar el campeón de la liga, los Beaneaters (quienes con 102-48 tenían el mejor record overall de la temporada) derrotaron a los Spiders.

EL RECORD DE GRANDES LIGAS DE DUFFY

Los Bravos Milagrosos de 1914
La temporada dividida fue abandonada y el calendario reducido en 1893 – y Boston capturó su tercer Pennant consecutivo. El jardinero central Hugh Duffy bateó 363. El año siguiente, cuando los bateadores explotaron para un promedio de la liga de 309, Duffy lidereó con un promedio de 438, que continúa siendo el record de grandes ligas. Sus Beaneaters no ganaron el Pennant, pero se convirtieron en el primer Club en la década (y el último hasta 1920) en batear sobre 100 jonrones. Cinco Beaneaters impulsaron 100 carreras o más, y el equipo implantó un record de grandes ligas en carreras anotadas (1,220) que todavía se mantiene.

Boston cayó fuera de competencia por un par de años, pero volvió en 1897 para superar por dos juegos a Baltimore por el Pennant. Pero en la Serie Temple Cup, (jugado entre los equipos que quedaron en primer y segundo lugar para decidir el campeonato), los Orioles le ganaron a Boston cuatro juegos a uno. El año siguiente el calendario fue expandido otra vez, y nuevamente (como en 1892) Boston ganó 102 juegos para encabezar la liga., ganando su doceavo Pennant. Pero como la liga había abandonado el juego de Temple Cup (que se había celebrado por cuatro años), no hubo Serie Mundial.

Después de quedar en segundo puesto en 1899, Boston quedó fuera de la competencia por el Pennant durante 14 años, finalizando tan lejos del primer lugar como en 1906 cuando quedaron a 66.5 juegos y perdiendo hasta 108 en 1909. El Club quedó en último lugar en cinco ocasiones, incluyendo los cuatro años del 1909 al 1912. Los Bravos, como serían conocidos ahora, subieron al quinto en 1913, bajo el nuevo dirigente George Satllings, pero dio la sensación durante la primera mitad de 1914 de estar asegurando para ellos otra cama en el sótano.

1948 NL Champion Braves
A mediados de julio estaban en el octavo y último lugar. Seis días y seis victorias más tarde estaba en tercero. Para meiados de Agosto habían alcanzado el segundo, el 26 de Agosto reemplazaron a los Gigantes de Nueva York en el primero. Por dos semanas se alternaron entre el primero y el segundo, entonces se despegaron para ganar el Pennant por 10.5 juegos.

Los héroes de Boston eran los lanzadores Dick Rudolph y Bill James, ambos en sólo su segunda temporada completa en las mayores. Rudolph ganó 26 juegos en 1914 y James ganó 26; ellos agregaron dos más cada uno en la barrida de Serie Mundial de los Bravos sobre los ampliamente favoritos Athleticos de Filadelfia. Pero Rudolph obtuvo sólo una temporada más de 20 juegos ganados y James ganó sólo 5 juegos en sus últimas dos campañas finales de ligas mayores.

Los Bravos se mantuvieron competitivos durante los dos años siguientes. En 1915 salieron nuevamente de la parte baja de la clasificación -pero sólo al segundo lugar en esta ocasión. Ellos iniciaron su ascenso temprano al año siguiente, pero una racha de siete juegos perdidos a principios de Septiembre los bajó de un empate por el primero. Finalizaron tercero. Era la última carrera pegada de los Bravos por 32 años.

En 29 años de 1917 al 1945 los Bravos finalizaron sólo tres temporadas tan alto como cuarto, y sólo una vez tan cerca como a nueve juegos de la cima. Con cuatro años en el sótano y 11 en el séptimo lugar, el equipo quedó en el fondo de la liga más de la mitad del tiempo. En 1935 el slugger Wally Berger encabezó la liga en jonrones e impulsadas, pero los Bravos perdieron 115 juegos, record del Club, en la peor temporada de us historia.

DE BOSTON A MILWAUKEE

Warren Spahn
En 1946, con una nueva y dinámica administración encabezada por el contratista Lou Perini, un nuevo dirigente – Billy Southworth, quien había llevado a los Cardenales a tres Pennants y dos campeonatos mundiales- y el retorno de veteranos de guerra como los lanzadores Warren Spahn y Johnny Sain, los Bravos se acercaron al final de su larga depresión con su primera temporada ganadora en ocho años. Al final de la temporada Boston adquirió al tercera base Bob Elliot de Pittsburgh. El disfrutó de un gran año en 1947, llevando a los Bravos al tercer lugar. Spahn y Sain ganaron 21 juego cada uno.

Spahn cayó a 15 victorias en 1948, pero Sain ganó 24. Cuatro veteranos más el campocorto novato Alvin Dark batearon sobre 300. Con el mejor picheo y bateo de la liga, los Bravos se movieron al frente en Junio, y superaron su último reto con un surgimiento en Septiembre que los hicieron campeones por 6.5 juegos.

Pero de ahí en adelante, la ruta de los Bravos en Boston fue colina abajo. Cleveland los venció en la Serie Mundial, y el club cayó a cuarto por los próximos tres años. Southworth renunció durante la temporada de 1951. En 1952 el equipo cayó a séptimo; la asistencia en su casa era menos de un quinto de lo que había sido cuatro años antes. En la siguiente primavera, Perini movió la franquicia a Milwaukee en la primera realineación de la liga desde 1900.

La mudanza fue un éxito espectacular. Los Bravos no sólo subieron al segundo lugar, sinó que la asistencia saltó 649 porciento sobre su previo año en Boston para establecer un record de la LN de más de 1.8 millones . El staff del mejor pitcheo de la liga estaba lidereado por el trío que atraería los años de grandeza de Milwaukee: el veterano Warren Spahn, Lew Burdette y el novato Bob Buhl. El tercera base Eddie Mathews encabezó la liga en jonrones; con el jardinero Henry Aaron, que vino al año siguiente, Mathews le daría a los Bravos una consistente fuente de poder durante los años en Milwaukee.

Milwaukee Braves Sluggers
Un surgimiento de julio-agosto en 1954 acercó a los Bravos a algunos juegos de la cima antes de que volvieran a resbalar, pero establecieron otro record de asistencia y se convirtieron en el primer club de la LN en atraer más de dos millones de fanáticos en su hogar en una temporada.

En 1955 los Bravos finalizaron en un lejano segundo lugar detrás de los Dodgers, pero 1956 produjo una gran carrera de tres que encontró a los Bravos ligeramente adelante durante la mayor parte de la temporada, hasta que cinco derrotas consecutivas a principios de Septiembre los empató con los resurgentes Dodgers. Fue una pelea de perros el resto del camino que no terminaría hasta el día final, cuando una victoria Dodger sobre Pittsburgh dejó a Milwaukee un juego detrás en segundo.

La adquisición del veterano segunda base Red Schoendienst desde San Luis en junio de 1957 mejoró el cuadro interior y le dió al equipo un corredor frecuente para ser impulsado por Mathews y Aaron. En agosto, el equipo de los Bravos se separó del resto, y se recuperó de una mala racha en septiembre para ganar el Pennant convincentemente, ocho juegos sobre San Luis. Los Yankees los llevaron a siete juegos en la Serie Mundial, pero una blanqueada de Burdette al final llevó a los Bravos a su primer campeonato de Serie Mundial en 43 años.

Milwaukee repitió como campeón de la liga en 1958, pero en el clásico de Otoño , después de ganar los dos primeros juegos con los Yankees, perdieron la serie en siete juegos. La carrera fue más apretada en 1959 hasta que los Gigantes se alejaron de los Dodgers y Bravos en Agosto. Pero en Septiembre los Gigantes cayeron mientras los otros le pasaban, y la temporada terminó con los Bravos y los Dodgers empatados. En una serie al mejor de tres juegos, los Dodgers tomaron el Pennant en dos juegos, pero los dos por sólo una carrera y el segundo después de 12 entradas.

HACIA ATLANTA

Un augurio del futuro de los Bravos podría ser visto en el público por debajo de los 20,000 el primer juego de playoff en Milwaukee. Después de establecer un tercer record en 1957, la asistencia en Milwaukee declinó gradualmente, cayendo por debajo de los dos millones en 1958, el año del segundo Pennant del club, y aún más en 1959. Al declinar los Bravos en el campo a un lejano segundo lugar en 1960, y entonces sucesivamente al cuarto, quinto y sexto, también bajó la asistencia hasta muy por debajo del millón. Perini vendió su interés mayoritario del club. Una carrera más apretada en 1964 produjo un poco más de interés de los fanáticos, pero cuando la asistencia cayó en 1965 a poco más de medio millón, el club decidió mudarse a Atlanta.

Hammerin’ Hank Aaron
El record de ganados y perdidos de los Bravos fue casi idéntico en 1965 y 1966. Pero en Atlanta la asistencia mejoró por casi un millón. De los Bravos que trajeron gloria a Milwaukee, la mayoría se habían ido del club o retirado. Pero Aaron estaba todavía a la altura de sus poderes, y jugadores jóvenes empezaron a hacer su marca. El relevista Phil Niekro, por ejemplo, fue pasado a abridor en 1967 y respondió con la mejor efectividad de la liga.

Después de quedar no más alto del quinto en sus primeras tres temporadas en Atlanta, los Bravos celebraron 1969, el primer año de los juegos divisionales, con un repunte de final de temporada que los sacó de una apretada carrera de cinco equipos para el campeonato del este. El veterano Orlando Cepeda, la nueva adquisición desde San Luis, se unió a Aaron en proveer poder, y Niekro ganó 23 juegos al ganar los Bravos diez en línea para obtener el título. En la primera serie del campeonato de liga, sin embargo, los “milagrosos” Mets de Nueva York barrieron a Atlanta en tres juegos.

Aaron continuó su presencia en Atlanta por cinco años más, y Niekro, luego de una relativa baja temporada en 1970, se estableció a través de los años como uno de los lanzadores más efectivos y durables del juego. Pero el equipo fue a ninguna parte. Cuando disfrutaron de ocasionales buenas temporadas (como en 1974, cuando gararon 88 juegos), por lo menos otros dos clubes lo hicieron mejor. Aaron retornó a Milwaukee (a los Cerveceros de la Liga Americana) en 1975, y la asistencia en Atlanta se hundió. El aficionado a la navegación de recreo Ted Turner compró el club en 1976 y la asistencia mejoró, pero el equipo se hundió hasta lo más bajo de la división durante cuatro años.

En 1982, sin embargo, con el poder del jardinero Dale Murphy y el tercera base Bob Horner, junto al excepcional pitcheo de Niekro (17-4) y el relevista Gene Garber (30 salvados, record del club), Atlanta alcanzó el liderazgo de su división con una racha ganadora de 13 partidos al inicio de la temporada, y se recuperó de un colapso de mediados de verano para superar a Los Angeles por un juego para su segunda corona divisional. Pero fueron barridos en el campeonato de la LN, esta vez por San Luis.

EL LANZAMIENTO DE MURPHY

Durante las siguientes dos temporadas el slugging líder de la liga de Murphy llevó a los Bravos al segundo lugar, un cercano tres juegos detrás de Los Angeles en 1983 (en una carrera que empujó la asistencia en Atlanta sobre los dos millones por primera vez), y empató con Houston 12 juegos detrás de San Diego al año siguiente. Para el 1986, sin embargo, ellos se hundieron en el sótano de la división. Murphy los subió en 1987 con la más productiva temporada de su carrera, pero al caer su poder en el plato el año siguiente, los Bravos quedaron en su peor final en 53 años. Los fanáticos s ealejaron y Atlanta se convirtió en el primer club de Grandes Ligas en atraer menos de un millón de espectadores a sus juegos loclaes en tres temporadas.

El veterano jardinero Lonnie Smith rompió una mala racha de cinco años en 1989, su segunda temporada con Atlanta, para convertirse en uno de los bateadores más potentes del béisbol, y el poderío en la temporada de 1990 de los jóvenes sluggers Ron Gant y el novato Dave Justice dieron a Atlanta esperanzas para el futuro. Pero Dale Murphy, en el tercer año de su declive, fue cambiado a Filadelfia en agosto, y los Bravos, en el la cola de la clasificación por tercer año consecutivo, se mantuvieron como el equipo más débil de las Grandes Ligas.

Dale Murphy
Con el primer regreso del fondo a la cima en la historia de la LN, los Bravos capturaron el Este en 1991. Al volver a estar la asistencia a los juegos locales de Atlanta sobre los dos millones, los Bravos ganaron una batalla contra Los Angeles que vió 11 empates o cambios de liderato en las últimas semanas de la temporada, y entonces tomaron el primer Pennant de la ciudad en un playoff de siete juegos contra Pittsburgh. El tercera base agente libre Terry Pendleton se unió a Justice y a Gant para energizar la ofensiva de Atlanta, mientras el trío de jóvenes lanzadores – Tom Glavine, Steve Avery, y (en la segunda mitad, luego de una mal comienzo) John Smoltz – se convirtieron en uno de los mejores staffs de pitcheo de la Liga.

En la Serie Mundial los Bravos se sobrepusieron a un déficit de dos juegos para tomar el liderato de la Serie antes de quedarse cortos por una carrera en extra-inning en cada uno de los dos últimos juegos. La siguiente temporada fue casi una repetición de 1991. Una vez más los Bravos capturaron el Este de la LN, pero esta vez ellos terminaron con una ventaja cómoda de ocho juegos luego de moverse al primer lugar en julio con una racha ganadora de 11 juegos consecutivos. Una vez más superaron a Pittsburg por el pennant, aunque esta vez necesitaron una victoria viniendo de atrás en su último turno al bate para lograrlo. Y una vez más ellos cayeron en la Serie Mundial, sucumbiendo ante Toronto en seis juegos.

En 1993 los Bravos encabezaron el Este de la LN por tercera temporada seguida, cargando desde 10 juegos detrás en julio a un liderato de cuatro juegos a mediados de septiembre. Entonces detuvieron al resurgente San Francisco para ganar el título de la división en el día final de la temporada. Pero tras construir un liderato de 2-1 en la serie del campeonato de la LN, cayeron de los Phillies en seis juegos.

Cuando la huelga de peloteros terminó la temporada de 1994 en agosto, el lanzador Greg Maddux, en ruta hacia su tercer premio Cy Youngconsecutivo, estaba teniendo una de lás más grandes actuaciones en la lomita en años. El récord de 68-46 de Atlanta estaba rankeado en segundo lugar en la LN, sólo detrás de un 74-40 de Montreal. Pero una nueva distribución de división había movido a los Bravos del Oeste de la LN al Este donde Montreal era el Líder, así que ellos finalizaron en segundo, seis juegos detrás de los Expos.

Detrás de Maddux (19-2, 1.63 de efectividad), quin ganó su cuarto premio Cy Young consecutivo, y el novato estrella Chipper Jones, los Bravos rebotaron en 1995, ganando el Este de la LN por un margen de 21 juegos. Atlanta también derrotó a Colorado, equipo ganador del “wil card”, en la primera ronda del nuevo formato de post temporada y barrieron a los Rojos en la serie de campeonato de la LN. En la Serie Mundial, los Bravos se enfrentaron a los Indios en una reedición del clásico de Otoño de 1948. Esta vez los resultados fueron muy diferentes al triunfar Atlanta 4-2.

Los Bravos ganaron el Este de la LN otra vez en 1996, superando a Montreal por 8 juegos. El ritmo de la plantilla de Atlanta fue marcado esta vez por el ganador del premio Cy Young John Smoltz (24-8, 276 ponches), Tom Glavine (15-10), and Mark Wohlers (39 salvados); su ofensiva fue encabezada por Chipper Jones (.309, 30 HR, 110 RBI), Ryan Klesko (34 HR, 93 RBI), y Fred McGriff (28 HR, 107 RBI). En la primera ronda de la post temporada Atlanta venció a Los Angeles. En la serie de campeonato, el club estaba contra la pared. Abajo por tres juegos a uno, se recuperaron con victorias 12-1, 3-1 y 15-0 sobre los Cardenales de Tony LaRussa. Los Bravos se mantuvieron arriba en los dos primeros juegos de la Serie Mundial, venciendo a los Yanquis de Joe Torre 12-1 y 4-0 – para un asombroso margen de victorias de 46-2 en cinco juegos. Los Bravos estaban a punto de convertirse en uno de los grandes equipos de la historia. Entonces, de repente, se quedaron sin gasolina, perdiendo los siguientes cuatro juegos de Nueva York.