Historia de los Chicago Cubs


Historia de los Chicago Cubs





Chicago es la ciudad de más larga representación en las mayores por un mismo equipo: los Cachorros.

Organizado en 1870 para enfrentar en desafío profesional a los “Red Stockings” de Cincinnati, el año siguiente los White Stockings como fueron originalmente conocidos, fueron parte de los miembros fundadores de la primera liga profesional de juego: la Asociacion Nacional.

A pesar del gran fuego de Chicago el cual destruyó el estadio Ball Park, informes y récords de negocios del club en la temporada de 1871, los White Stockings completaron su programa en tercer lugar, a penas dos juegos detrás de los campeones, los Atléticos de Philadelphia, pero se retiraron de la liga (N.A.), los siguientes 2 años debido a las devastaciones dejadas por el fuego. En 1875, en medio de una segunda temporada fallida, siguiendo a su retorno, el club contrató a cuatro de los mejores jugadores del campeón de Boston para integrarse a Chicago en la temporada de 1876. Este invierno el presidente de los White Stockings, William A. Hulbert y el pitcher- manager , Al Spalding, (uno de los recién contratados) dejaron en formación una nueva liga para reemplazar la N.A.

Inspirado por sus jugadores de Boston y el jugador del cuadro Cap Anson (adquirido de los Atleticos), los White Stockings de 1876 sobrepasaron a sus oponentes por más de cinco carreras por juego y con gran facilidad ganaron su primer campeonato de la Liga Nacional. El año siguiente sin embargo, cuando Spalding, el pitcher que había brindado a Chicago 47 de sus 52 victorias en 1876, fue cambiado a primera base, el club declinó al 5to. Lugar.

Spalding se retiró en 1878 del campo para atender su naciente negocio de artículos deportivos (sin embargo retornó para ser presidente del club de 1882 a 1891). En 1879 Anson fue nombrado manager del equipo. Lidereando la liga en bateo, Anson devolvió a los White Stockings poder ganador, llevando el club a la cima en 1880.

Por 12 años los White Sstockings se distinguieron entre los mejores del béisbol con cinco pennants (1880-82, 1885-86) y cuatro segundos lugares. La firme moralidad y estricta disciplina de Anson no lo hicieron popular con sus alborotados compañeros de equipo, pero su consistencia como jugador sembró un ejemplo y su innovadora forma de dirigir lograba maximizar el potencial y la agresividad de los jugadores. La agresividad de Anson, sin embargo, contribuyó al más grave retroceso del béisbol. A mediados de 1880 su inflexible rechazo a enfrentar a jugadores de raza negra evitó la integración racial de las ligas mayores, la cual, a la sazón, parecía inminente .

Después de un cerrado final detrás de Boston en 1891, la primera etapa de los White Stockings como una potenciade la LN había terminado. En cada una de las próximas once temporadas quedaban por lo menos a 15 juegos del primero. La ineptitud juvenil fue reflejada en los apodos que le fueron dados a los White Stockings: los potros, los huérfanos (en 1898, después que Anson, también conocido como “Pop” fue despedido luego de 19 años al timón) y finalmente… los Cachorros!.

LOS CACHORROS DE SELEE

Cuando Frank Selee (quien había llevado a Boston a la grandeza en la década de 1890) fue contratado para dirigir a los Cachorros en 1902 heredó un equipo que había terminado la temporada de 1901 a 37 juegos del primero, su peor posición hasta la fecha. Para 1903 había convertido al receptor-jardineroFrank Chance en primera base, movido a Joe Tinker de tercera al Short y subió a Johnny Evers desde Troy para jugar la segunda. La nueva combinación de doble matanzas funcionó no solo en el cuadro, sino en el bate, Los Cachorros terminaron en tercero en 1903 con su mejor récord desde 1898.

“Three Finger” Brown
Ese invierno Selee negoció al Lanzador Mordecai “Three Finger” Brown y en 1905 firmó al lanzador novato Ed Reulbach. Después de guiar al equipo al segundo lugar en 1904, Selee, enfermo de tuberculosis, tomó una licencia en medio de la campaña de 1905. La suerte ocupó el vacío que él dejó y su equipo quedó en tercero. Selee nunca volvió, pero había encaminado bastante al equipo para convertirlo en un ganador. Los cambios que incluyeron a Jimmy Sheckard y el tercera base Harry Steinfeldt, la firma del lanzador novato Jack Pfiester y la adquisición durante la temporada de 1906 de los lanzadores Orval y Jack Taylor completaron una de las más grandiosas escuadras de todos los tiempos. Los Cachorros tomaron la delantera frente a los Gigantes a principios de Mayo y continuaron subiendo. New York y Pittsburgh se unieron a la carrera todo el mes de julio, pero los Cubs ganaron 55 de sus últimos 65 juegos para terminar con récord de 116 victorias, 20 juegos al frente de New York. El Bateo de Steinfeldt y Chance guió a los Cachorros a la cima en bateo y slugging y el club fue lider absoluto en defensa. Pero fueron los lanzamientos de los Cachorros lo que más sobresalió. El ERA de 1.04 de los Browns era el mejor de la Liga, con Pfiester y Reulbach en segundo y tercero. El ERA de 1.76 fue el primero menor a 2.00 desde que la distancia de la lomita fue incrementada a 60 pies y 6 pulgadas en 1893. En general, Chicago anotó 80 carreras mas que su rival mas cercano y permitió 89 menos.

Pero en la Serie Mundial, los White Sox, “la maravilla sin hits”, residentes al otro lado de la ciudad, ganaron la serie en seis partidos, igualando el poder de los Cachorros y duplicando la efectividad de los lanzadores. Fue la tercera vez que los Cachorros fallaban en ganar el campeonato Mundial. En dos series anteriores se habían empatado con los Browns de San Luis 3-3-1, en 1885 y perdido frente a ellos el año siguiente, 2-4.

El bateo y producción de carreras de los Cachorros se fue a pique en 1907, pero no el pitcheo (1.73 ERA) con 107 victorias ellos lograron su segundo pennant seguido por 17 juegos. Esta vez su dominio continuó en la World Series barriendo a Detroit después de un empate en el juego de apertura.

PENNANT DE 1908: AÑO DE “MERKLE BONER”

En amplio contraste con los dos años previos, la carrera por el pennant de 1908, fue una de las más cerradas en la historia del béisbol. El 22 de septiembre los Cachorros ganaron dos a los Gigantes para lograr un empate virtual en primero (con Pittsburgh en tercero, a 1.5 juegos). Al otro día los Gigantes aparentaba que habían derrotado a los Cachorros con un sencillo empujador de carrera en su último turno al bate. Pero el joven Fred Merkle, en primera al momento del hit, viendo al corredor de tercera cruzar el plato, no corrió hacia segunda. Fue forzado en segunda por el despierto segunda base de los Cachorros Johnny Evers, para el tercer out que invalidó la carrera de los Gigantes. Debido a la oscuridad y al violento estado de los fanáticos, el juego se suspendió y fue declarado empate por regla. Después de otra semana y media en que los tres equipos se turnaban en el primer lugar, los Cachorros derrotaron a Pittsburgh para colocarse adelante por medio juego, dejando a los Piratas y los Gigantes empatados en segundo. Pero a New York le quedaba un juego más en el que derrotaron a los Bravos de Boston para lograr un empate con los Cachorros. Pero la “metida de pata de Merkle” debía ser enmendada y se jugó de nuevo el partido y esta vez ganaron para tomar su tercer pennant. En la Serie Mundial nuevamente derrotaron a Detroit en cinco juegos. Sus segunto título mundial en línea fue también, hasta la fecha, el último.

En 1909 los Cachorros ganaron 104 juegos cuando su cuerpo de lanzadores registró por tercera vez en cuatro años una ERA por debajo de 2.00, pero el club siguió a Pittsburgh durante toda la temporada y terminó en segundo. En 1910, sin embargo, sus 104 victorias los llevaron a otro pennant por una cómoda ventaja de 13 juegos. Fue su último campeonato en la era de Chance. Después de una derrota en la Serie Mundial por parte de los Atléticos de Philadelphia, y las próximas dos temporadas en segundo y tercer lugar, Chance renunció, protestando por la falta de voluntad del propietario Charles Murphy de invertir dinero para adquirir jugadores de categoría.

Los Cubs tuvieron un nuevo propietario en 1916 y con él un nuevo estadio. Charles Weeghman, quien había poseido los Chicago Whales en la poco duradera Liga Federal, compró a los Cachorros cuando la LF desapareció y los mudó en es estadio que había construido para los Whales. A pesar de que hubo rumores en los 1980s de que los Cachorros se mudarían de lo que hoy se conoce como el Wrigley Field, la introducción del beisbol nocturno en 1988 aseguró que se continuara jugando en esta joya arquitectónica de los estadios.

El equipo que acercó a Chicago al pennant en la temporada interrumpida por la guerra en 1918, exhibía un solo nombre familiar para los fanáticos de los Cachorros de las anteriores temporadas de campeonato: Fred Merkle. El hombre cuya novatada como jugador de los Gigantes había hecho posible su pennant en 1908 era ahora su principal productor de carreras. Como en las anteriores temporadas ganadoras de pennants, el fino picheo predominó, con el veterano Hippo Vaughn, el mejor lanzador entre los mejores de la liga.

Varios años de declive siguieron a la derrota de los Cachorros en la Serie Mundial por parte de los Boston Red Sox. El club tocó el fondo en 1925 con su primer final en el sótano en los 53 años de existencia de la liga, pero una nueva era de glorias estaba al alcance de sus manos. En 1921 el millonario fabricante de gomas de mascar William Wrigley había adquirido el control de los Cachorros, con la determinación de invertir cuanto fuera necesario para convertirlos en ganadores.

LOS CACHORROS DE WRIGLEY

La semilla plantada por Wrigley dio sus frutos con el tiempo. En 1926 contrató a Joe McCarthy, un exitoso manager de ligas menores, para dirigir al club y reclutó al jardinero Hack Wilson de Toledo. Wilson se convirtió rápidamente en una de las mayores amenazas ofensivas de la liga, y los cachorros volvieron a la primera división. En 1927 llegaron a comandar la liga en Agosto antes de caer al cuarto. Una transacción de pos temporada trajo al jardinero Kiki Cuyler y con él un apretado tercer lugar en 1928. Los Cachorros negociaron luego con los Bravos y consiguieron al segunda base Rogers Hornsby y en 1929 volvieron a la cima. Cinco Cachorros remolcaron más de 90 carreras cada uno, encabezados por las 159 RBI de Wilson y las 149 de Hornsby. Después de una batalla con Pittsburgh por la delantera hasta mediados de Julio los Cachorros se fueron al frente para ganar el pennant por 10.5 juegos a pesar de una racha negativa al final de la novena campaña. El pobre juego continuó durante la Serie Mundial y los Atléticos humillaron a los Cachorros en cinco juegos.

Faltando solo cuatro juegos para el fin de la excitante carrera por el pennant en 1930 (el año en que Wilson estableció el récord de Grandes Ligas de 190 RBI), McCarthy, aún resentido por las duras críticas debido a la derrota en la Serie Mundial, renunció como manager. Con Hornsby como piloto, los Cachorros preservaron un segundo lugar. Cayeron al tercero el año siguiente pero volvieron a la cima en 1932. Hornsby, casi al final de sus años de jugador, fue despedido como manager en Agosto, con los Cachorros en segundo y fue reemplazado por el primera base Charlie Grimm. El lanzador Lon Warneke, en su primera campaña completa como abridor, encabezó la liga en ganados y ERA. El Club calentó los motores en Agosto para pasarle al decadente Pittsburgh y se mantuvo al frente para tomar el banderín por cuatro juegos. Los Yankees se encargaron de la humillación en la Serie Mundial, McCarthy que ahora dirigía a los Yankees barrió en cuatro juegos a Chicago como dulce venganza por las críticas ácidas de los fanáticos el año anterior.

Ya era un patrón: Tres años, otro pennant. En 1935 una equilibrada ofensiva (comandada por el receptor Gabby Hartnett y el segunda base Billy Herman) y el mejor picheo de la liga impulsó a los Cachorros desde el cuarto lugar a finales de Junio al primero en Septiembre. Aseguraron el pennant faltando tres juegos con su vigésima victoria en una racha de 21. En la Serie Mundial , Detroit detuvo a los Cachorros en seis juegos.

Después de dos temporadas en segundo, era hora para otro pennant. Bill Lee, el mejor lanzador de los Cachorros en 1935 era ahora el mejor de toda la liga, lo mismo sucedía con el cuerpo de picheo de los Cachorros. Con el equipo languideciendo a 6.5 juegos detrás a mitad de la temporada, Grimm renunció como manager y fue reemplazado por el receptor Harnett. En Septiembre los Cachorros renacieron, subiendo al segundo a principios del mes. Rebasaron a Pittsburgh el 28 de Septiembre con su novena victoria en línea apoyados en un cuadrangular de Hartnett’s contra los Piratas con dos outs en el fondo de la novena entrada y en medio de la oscuridad, y aseguraron el pennant cuatro juegos después en el penúltimo día de acción de la campaña. Fue su cuarto pennant en intérvalos de tres años y su sexta derrota seguida en Serie Mundial, otra barrida de los Yankees.

Ernie Banks
Durante los siguientes 23 años, los Cachorros estuvieron fuera de la lucha por el banderín, pero en 1969, el primer año en que se incluyó divisiones, y bajo la activa conducción de Leo Durocher, se fueron al frente bien temprano en la LN Este. Con una potente ofensiva encabezada por los veteranos sluggers Ron Santo, Ernie Banks y Billy Williams, el equipo continuaba en ascenso a principios de Agosto, pero Los Mets de New York ascendieron más rápido y llegaron más lejos; no se detuvieron cuando Chicago perdió impulso al final de agosto, y mientras los Cachorros perdían ocho seguidos en septiembre, los Mets ganaban ocho al hilo. Los Cachorros terminaron ocho juegos detrás.

El año siguiente Chicago comenzó bien, decayó a final de Junio, y volvió a meterse en pelea en Septiembre antes de resignarse con otro segundo lugar. Tres años más tarde en 1973, los Cachorros llegaron a julio con una ventaja considerable. Aunque terminaron la campaña en quinto, estaban a solo cinco juegos del primer lugar en una apretujada división. Sin embargo, la temporada de 1973 fue más negativa para el As de los Cachorros Ferguson Jenkins. Terminó el año con la marca mediocre de 14-16, y por primera vez en seis campañas no ganó 20 juegos y fue enviado a los Rangers en la temporada muerta.

Ferguson Jenkins
En 1981 la familia Wringley, ya incapaz de financiar una nómina ganadora, vendió el Club a The Chicago Tribune Company. Tres años después con Jim Frey como manager y un roster casi completamente renovado, la nueva administración coronó su programa de reconstrucción con la adquisición del lanzador Rick Sutcliffe, quien vino de Cleveland a mediados de Junio de 1984. A medida que Sutcliffe hilvanó un récord de 16-1 para su nuevo club, los Cachorros se fueron al frente permanentemente el primero de Agosto y se mantuvieron mejorando para atrapar su primer título divisional por 6.5 juegos.

Su caída fue tan súbita como su ascenso. Tras ganar los primeros dos juegos de la Serie de Campeonato de la Liga contra San Diego, los Padres los barrieron para arrebatarles el pennant, ganando los últimos tres. Siguieron cuatro campañas derrotistas en que los Cachorros no se acercaron a menos de 18.5 juegos del campeón.

Pero en 1989 el equipo, dirigido por Don Zimmer, volvió a reproducir su éxito de 1984 con una ofensiva equilibrada y un picheo significativamente mejorado con respecto a la temporada anterior, los Cachorros tomaron el comando de la LN Este, en Agosto 7, para no caer jamás, terminando 6 juegos al frente de New York. Una vez más, sin embargo, incapaces de proseguir rumbo al pennant, perdieron La Serie de Campeonatos en cinco juegos frente a San Francisco.

DAWSON & SANDBERG GOLPEAN CONTRA LA PARED

Billy Williams
Igual que en 1989, Andre Dawson, Mark Grace y Ryne Sandberg continuaron su producción ofensiva durante los tres años siguientes y en 1992 el ganador del premio Cy Young, Greg Maddux y el recién adquirido Mike Morgan hilvanaron brillantes campañas en la lomita. Pero el equipo no pudo lograr una campaña ganadora, terminando empatado en cuarto en 1990, y solos en el cuarto durante 1991 y 1992. Los propietarios de los Cachorros gruñeron cuando el comisionado Fay Vincent propuso transferir al club de la LN Este al Oeste en 1993 (en intercambio con Atlanta), una movida lógica desde el punto de vista geográfico. Pero la amenaza terminó cuando Vincent, bajo presión de los propietarios insatisfechos con su trabajo, renunció antes del final de la temporada de 1992.

En 1993 los agentes libres Dawson y Maddux partieron en busca de pastos más verdes, pero el receptor Rick Wilkins y el jardinero Sammy Sosa maduraron como bateadores de poder y el cerrador Randy Myers, de reciente adquisición, acumuló 53 salvados, un récord para la liga. Mientras que los Cachorros terminaban apenas en cuarto nuevamente, habían logrado su primera campaña ganadora en cuatro años. La mejoría no fue suficiente para satisfacer a la administración y el manager Jim Lefebvre, en su segundo año, fue reemplazado por el Coach Tom Treblehorn a final de la temporada.

Ryne Sandberg
Ryne Sandberg, aduciendo que había perdido su motivación para competir, se retiró durante la campaña de 1994 y los Cachorros entraron en decadencia echando fuertes raíces en el sótano de la nueva división central, perdiendo ocho de los diez juegos previos al cierre de la temporada debido a la huelga de jugadores en agosto.

Bajo la dirección de Jim Riggleman, Chicago volvió a tercer lugar (73-71) en 1995 apoyados en los 51 dobles de Mark Grace, líder de la LN y a final de la campaña a sus treinta y seis años, Sandberg anunció el abandono de su retiro y el regreso a los Cachorros. Los Cachorros de 1996 se hundieron al quinto (76-86) solamente tres juegos delante de los sotaneros Piratas. Los jugadores destacados fueron Mark Grace ( .331) y Sammy Sosa ( 40 HR)