Historia de los Dodgers




Cuando los Dodgers salieron de Brooklyn para asentarse en Los Angeles, una era llegó a su fin.

Desde los inicios del béisbol, Brooklyn había sido de vital importancia: el equipo de la ciudad, los Atlánticos, eran los mejores de la Nación a mitad de la década de 1860 y desde 1864 Brooklyn había sido la sede del béisbol de grandes ligas. Pero antes del inicio de la temporada de 1958 su conexión con el gran show fue cortada por un propietario de equipo que encontró pastos más verdes en el oeste. Él estaba en lo cierto: los Dodgers en Los Angeles son una de las franquicias más rentables del negocio, un equipo que a menudo ha atraído más de tres millones de fanáticos por año al Dodger Stadium.

Los orígenes del club fueron modestos. Luego de ganar el campeonato de una liga menor, en la Asociación Interestatal, en 1883, Brooklyn subió a las Ligas Mayores en la Asociación Americana, en 1884 y sufrió tres temporadas fallidas en sus primeros cuatro años. Pero en 1888, luego de contratar tres jugadores regulares de los Mets de Nueva York y comprar a los estelares de bateo y picheo Bob Caruthers y Dave Foutz del campeón de la Asociación Americana, los Browns de San Luis, Brooklyn finalizó segundo por debajo de San Luis y el año siguiente destronó a los Browns para su primer pennant en las Grandes Ligas. En una Serie Mundial pactada a diez juegos contra el campeón de la Liga Nacional, los Gigantes de New York, los Brigerooms (como se había apodado al equipo de Brooklyn) ganó tres de los primeros cuatro juegos, pero perdió los próximos cinco en línea.

Antes del inicio de la temporada de 1890, Brooklyn se transfirió de la Asociación Americana a la más cotizada y prestigiosa Liga Nacional. Muchos clubes en la Liga Nacional jugaban por debajo de .500, debilitados por la pérdida de jugadores que se iban a la ilegal “Liga de Jugadores”. Pero Brooklyn mantuvo a la mayoría de sus jugadores y barrió la temporada para conseguir su segundo pennant en forma consecutiva. En la post temporada, el mal tiempo y la falta de apoyo de los fanáticos provocó la suspensión de la Serie Mundial contra el ganador de AA, Louisville, luego de que cada equipo había ganado tres juegos y empatado uno. Al año siguiente, con los otros equipos de la Liga Nacional renovados con jugadores de la fallida “Liga de Jugadores”, Brooklyn finalizó sexto.

Cuando la Asociación Americana cesó después de la temporada de 1891, Brooklyn seleccionó al jonronero Dan Brouthers y al lanzador George Haddock de Boston, quien había ganado el pennant y repuntó en 1892 para finalizar segundo y tercero en las dos partes de una temporada dividida. Pero en los próximos cinco años no pudieron finalizar por mejor del quinto lugar y en 1898 se hundieron al décimo en una liga que se había constituido con 132 equipos.

Sin embargo, la ayuda venía en camino, una ayuda que hoy día sería prohibida. El presidente de Brooklyn Charles Byrne había muerto, y los propietarios de los Orioles de Baltimore (Harry Von der Horst y Ned Hanlon) viendo la oportunidad de moverse al mercado más lucrativo de Brooklyn, compraron la mitad de las acciones de los Bridgerooms. Hanlon retuvo su presidencia en los Orioles de Baltimore pero se posesionó como manager en Brooklyn, trayendo consigo a lo mejor de los Orioles (el shortstop Hughie Jennings y los jardineros Joe Kelley y Willie Keeler) además dos de sus mejores lanzadores Jim Hughes y Doc McJames.

La infusión de talento nuevo hizo maravillas, tanto que Brooklyn en 1899 (con un nuevo apodo, los Superbas) tomaron el liderato de la L N a finales de Mayo, con una racha ganadora de 22 juegos, y lo mantuvieron por el resto de la temporada. Aquel invierno, cuando Baltimore fue dejado fuera al recortarse la LN de 12 equipos a ocho, Hanlon llevó más jugadores de los Orioles a Brooklyn (incluyendo al lanzador Joe “Hombre de Hierro” McGinnity) y una vez más llevó a los Superbas al pennant. Ese año también ganaron su primer campeonato mundial en una serie jugada contra Pittsburgh por la copa Chronicle-Telegraph.

LA ERA DE EBBETS

Los inicios lentos de 1901 y 1902 mantuvieron a los Superbas fuera de la competencia por el pennant, aunque terminaron tercero y segundo. Durante este período, Charley Ebbets, quien había ascendido desde ser un vendedor de boletas hasta ser el presidente, compró la mayoría de las acciones al adquirir las de Bon der Hors, evitando así las intenciones de Hanlon de mudarse de vuelta a Baltimore. Los conflictos de Ebbets con Hanlon provocaron la decadencia del club. En 1903 el equipo comenzó una estadía temporal en la segunda división que duró 12 años, incluyendo finalizar en último lugar en 1905 con su peor promedio de la historia (48-104, 56.5 juegos de diferencia). Quizás los eventos más memorables de esos años fueron el cambio de apodo a Dodger y su mudanza al nuevo estadio Ebbets Field en 1913.

Hanlon fue despedido como dirigente luego de la desastrosa campaña de 1905, pero no fue hasta que Wilbert Robinson tomó el comando en 1914, que el equipo comenzó a salir de su mala racha. El lanzador Jeff Pfieffer, en su primera campaña completa en las grandes ligas, ganó 23 juegos para los Dodgers que terminaron en quinto ese año y dos años más tarde los guió a ganar el pennant con 25 victorias y una explosiva efectividad de 1.92.

Burleigh Grimes
Pero los Dodgers perdieron la Serie Mundial frente a los Medias Rojas de Boston y en 1917 cayeron al séptimo lugar. Luego de tres años en segunda división, volvieron a flaquear en 1920, perdiendo desastrosamente 16 de 18 juegos en la recta final. Después de perder otra Serie Mundial ante Cleveland, los Dodgers regresaron a la Segunda División por otros 3 años. En 1924 comenzaron lento, pero regresaron de una diferencia de 12 juegos detrás para tomar el liderato a principios de septiembre, para finalizar 1.5 juegos detrás de los Gigantes.

Charley Ebbets murió el siguiente abril y Robinson fue nombrado en su lugar. Durante sus cinco años como presidente el equipo sufrió en el campo de juego, finalizando en sexto lugar todos los años. Destituido como presidente pero reteniendo el cargo de dirigente del equipo, el “Tio Robbie” vio a sus Robins (como también se llamaba a los Dodgers) liderear la liga en 1930 la mayor parte del tiempo desde mediados de mayo hasta declinar en agosto, luego de retomar el liderato por un día a mediados de septiembre entonces caer una vez más para finalizar cuarto. Esa fue la última vez que el “Tío Robbie” los dirigió. Cuando los Dodgers no representaban una amenaza seria parra los demás equipos al finalizar cuartos el año siguiente, él renunció luego de 18 años como timonel.

Una sucesión de dirigentes siguió, pero no fue hasta que los Dodger trajeron a Larry MacPhail como gerente general en 1938, que el club empezó a dar competencia otra vez. El gran logro del primer año de Mcphail con los Dodgers no fue el lugar en que terminaron, (séptimo), sino la introducción de los juegos nocturnos en el Ebbets Field en junio 15 cuando el lanzador de Cincinnati Johnny Vander Meer derrotó a Brooklyn con su segundo juego consecutivo sin hits ni carreras. McPhail también estaba buscando talento nuevo y en los dos años siguientes adquirió una combinación de jóvenes y veteranos que hicieron de los Dodgers uno de los mejores equipos de la Liga.

EL DIRIGENTE DUROCHER

Larry MacPhail
Los Tigres tuvieron una buena época a partir de 1909. La competencia se aproximaba a septiembre con tres peleando por el liderato y Detroit se despegó para finalizar 3.5 juegos delante de Filadelfia. Cobb, en su mejor temporada, se llevó la triple corona y retornó a la cima en bases robadas.

A pesar de ganar los pennants, los Tigres habían sido incapaces de ganar una serie Mundial. En la Serie de 1907, luego de empatar en el juego inaugural, Los Cachorros de Chicago los barrieron en los cuatro juegos siguientes. Los cachorros perdieron el juego número 3 en 1908, pero ganaron los otros cuatro. En 1909, Pittsburgh y Detroit alternaron victorias, hasta que los piratas salieron campeones en siete juegos.

En 1942 jugaron incluso mejor, ganando 104 juegos. Pero en una mala racha de 5 juegos perdidos en la recta final, cayeron por debajo de los Cardenales y se quedaron a dos juegos del pennant.

MacPhail y muchos de sus jugadores fueron llamados a cumplir servicio en la Segunda Guerra Mundial y aunque su club terminó tercero en 1943 y 1945, no fue hasta 1946 que los Dodgers representaron una seria amenaza. Una vez más los Cardenales y los Dodgers hicieron un mano a mano, pero esta vez la lucha terminó empatada, obligando a la primera postemporada en la liga. San Luis ganó el pennant con victorias en los primeros dos juegos.

Cuando Macphail marchó a la guerra, Branch Rickey fue contratado para llevar el club. Macphail había dejado el club financieramente sólido; Rickey lo consolidó para convertirlo en ganador consistente. Con la fama de haber desarrollado el sistema buscatalentos de San Luis, él estaba decidido a aprovechar la única fuente de talento que las Grandes Ligas habían rechazado hasta ese momento: los jugadores negros. El firmó a Jackie Robinson para Montreal ( La principal sucursal de Brooklyn) y luego de un año allí lo subió a los Dodgers para la temporada de 1947. Entonces comenzó para el Club “La década Dorada de Brooklyn”: diez años en los que ganaron seis pennants y en 1955, la Serie Mundial. En las dos temporadas que siguieron, sólo en una quedaron terceros.

Con el dirigente Durocher suspendido del béisbol por un año debido a su asociación con apostadores, los Dodgers de 1947 fueron guiados por el anciano Burt Shotton, traído de su retiro en Florida. El entusiasmo de Robinson lo llevó a ocupar el primer lugar en bases robadas y segundo en carreras anotadas. El equipo avanzó de cuarto lugar en Junio al primero de Julio y mantuvo el liderato hasta el final. En la Serie Mundial perdieron de los Yanquis en siete excitantes juegos.

Durocher retomó la conducción en 1948, pero fue sustituido por Shotton a mitad del verano, con los Dodgers en quinto lugar. Shotton vio al equipo subir al tercero esa temporada, luego de batallar con los Cardenales durante el 1949 hasta aventajarlos por un juego el último día de la temporada. Robinson, en su mejor temporada lidereó la LN en hits y bases robadas y terminó entre los líderes en la mayoría de las categorías ofensivas. El lanzador novato Don Newcombe lideró el equipo por 17 victorias y Preacher Roe lideró la Liga Nacional en porcentaje de victorias. Una vez más, la Serie Mundial fue un fracaso frente a los Yanquis, esta vez en sólo cinco juegos.

Branch Rickey
LOS DODGERS PERSIGUEN A LOS PHILLIES

En 1950 los Dodgers casi atrapan a los tambaleantes Phillies, perdiendo en la décima entrada del juego final. Rickey abandonó el club hacia Pittsburgh y fue sustituido por Walter O´Malley, quien reemplazó al dirigente Shotton con Charlie Dressen. El poder del receptor Roy Campanella y del primera base Gil Hodges, además de una temporada de veinte victorias de Roe (22-3) y Newcombe (20-9), mantuvieron a los Dodgers al frente durante la mayor parte de 1951, una desventaja de 13 juegos en agosto para terminar empatados al final. Los equipos dividieron los primeros dos juegos. En el tercer juego, los Dodgers ganaban por dos carreras en la última del noveno cuando un cuadrangular de 3 carreras de Bobby Thompson le dio a los Gigantes el pennant.

El año siguiente, sin embargo, los gigantes se quedaron cortos y Brooklyn se llevó el pennant con relativa facilidad. En la Serie Mundial, Brooklyn ganaba 3-2 luego de 5 juegos, pero los Yanquis vinieron desde atrás para ganar los dos restantes.

Los Dodgers repitieron como campeones de la LN en 1953, con su mejor temporada hasta el momento. Los bates de los Dodgers fueron demasiado para la liga, bateando 19 puntos por encima del average de la liga, a medida que el equipo sobrepasó a su más cercano rival con más de una carrera por juego. Con un promedio para el equipo de 105 victorias, los Dodgers ganaron el pennant por 13 juegos. Pero otra vez, los Yankees ganaron la Serie Mundial en seis juegos.

Dressen quería un contrato de tres años y fue licenciado cuando rechazó una oferta de un año. El dirigente de las menores Walter Alston no era tan exigente y firmó para el 1954, el primero de una racha histórica de 23 contratos de un año que lo llevarían al Salón de la Fama. Luego de terminar segundo en el año de novato de Alston, los Dodgers en 1955, tomaron el liderazgo (sin oposición) se llevaron su decimo primer pennant. El jardinero Duke Snider, en una de sus temporadas consecutivas, lideró al equipo más poderoso de la liga, Newcombe (20-5) marcó el paso como el mejor lanzador de la liga.

Una vez más, los Dodgers se enfrentan a los Yanquis en la Serie Mundial, y una vez más la serie se fue a siete juegos. Pero esta vez hubo alegría en Brooklyn (Johnny Podres blanqueó a New York en las finales). En una excitante lucha entre tres en 1956, los Dodgers repitieron como ganadores del pennant ganando los tres últimos juegos para aventajar a los Bravos de Milwaukee. Newcombe, en su mejor año aseguró el pennant en el último día con su vigésimoséptima victoria. En la Serie Mundial, sin embargo, la historia es conocida, la sexta victoria de los Yanquis en siete juegos. La década dorada había terminado.

EL VIAJE AL OESTE

Don Drysdale
Los Dodgers (a pesar de su mejor picheo) perdieron la carrera de 1957 en agosto terminando terceros. Antes del inicio de la siguiente temporada además habían salido de Brooklyn estableciéndose en Los Angeles. Jugando en el Memorial Colliseum (un estadio de rugby adaptado) los Dodgers cayeron al séptimo lugar en 1958. Pero en el 1959 el despertar de los bates de los añejados Duke Snider y Gil Hodges, los lanzamientos mortíferos de Don Drysdale y el heroico picheo de final de temporada de Roger Graig, mantuvieron el equipo en una apretada carrera que los llevó a empatar con los Bravos al final de la temporada. Los Dodgers ganaron el primer juego de postemporada en Milwaukee y capturaron el primer pennant de las Grandes Ligas en la costa Oeste al día siguiente, en la duodécima entrada, jugando en su casa. Luego derrotaron a los Medias Blancas de Chicago, dando al oeste su primera victoria en Series Mundiales.

Después de finalizar cuarto y segundo, los Dodgers produjeron gran entusiasmo al mudarse al recién inaugurado Dodger Stadium en las colinas sobre Los Angeles. Entre el nuevo estadio y la excitación generada en el campo de juego, más de 2.75 millones de fanáticos pasaron por los pasímetros , un récord de asistencia para las grandes ligas, que duraría hasta que los mismos Dodgers lo rompieran 15 años más tarde. A medida que el lanzador Don Drysdale y el jardinero izquierdo Tommy Davis quemaron la liga con cifras topes en sus carreras, el campocorto Maury Wills se convirtió en el primer jugador de grandes ligas en robar cien bases en este siglo. El equipo se enfrascó en una lucha durante toda la temporada con su archirival San Francisco. Pero luego de tener una estrecha ventaja durante la mayor parte de la temporada, los Dodgers se desplomaron en los últimos cuatro juegos, para terminar, por cuarta vez empatados.

Sandy Koufax
La temporada debió recordarle a los fanáticos la de 1951. Como entonces, los Dodgers y los Gigantes dividen los primeros dos juegos y los Dodgers una vez más llegan a la novena entrada con una ventaja 4-2 en el juego número tres. Esta vez no fue un cuadrangular lo que los iluminó, sino una base por bolas con las bases llenas.

Sandy Koufax, quien había ganado 14 juegos en 1962 (y el primero de seis títulos de efectividad seguidos), a pesar de perder la mitad de la temporada por problemas circulatorios en sus dedos, se repuso para dominar el mundo del picheo durante los próximos cuatro años. Durante tres de esos cuatro años su equipo dominó la LN. En 1962 el récord de Koufax con 25-5, llevó a Los Angeles a la Serie Mundial contra los Yankees y con dos victorias más ayudó a acabar a los neoyorquinos en el mínimo de cuatro juegos. El año siguiente Koufax bajó a 19 victorias, pero los Dodgers caminaron a un empate por sexta vez.

Saltaron a la cima en 1965. Koufax ganó 26 y Drysdale 23 en una cerrada carrera con cuatro equipos quedando detrás de los Gigantes a principios de septiembre, pero retomaron la delantera definitivamente a final del mes con 13 victorias seguidas. La Serie Mundial contra Minnesota llegó hasta el séptimo juego, en el cual Koufax se anotó otro título mundial logrando su segunda blanqueada en tres días.

LA CARRERA DE 1966

La carrera de 1966 fue tan cerrada como la de 1965, con tres equipos intercambiando el liderato durante toda la temporada. Pero los Dodgers que estaban terceros al final de Agosto, juntaron rachas de 5 y 7 victorias en septiembre para pasar al primer lugar y Koufax les dio el pennant el último día con su vigésimo séptima victoria. Entonces ahí terminó todo. Después de un esfuerzo inútil en el juego 2 de la Serie Mundial (barrida por Baltimore), Koufax a la edad de 30 años se retiró debido a la artritis en su codo de lanzar. Los Dodgers cayeron al octavo lugar la próxima temporada y llegaron solo al séptimo en 1968.

En 1969, la primera temporada de juegos con la modalidad de divisiones, Los Angeles se encontraban en una carrera con otros cuatro equipos en la División del Oeste, hasta que seis derrotas al hilo al final de septiembre les hizo caer al cuarto. Nadie podía con Cincinnati en 1970, pero el año siguiente los Dodgers se acercaron a un juego de los punteros Gigantes en septiembre para luego volver a caer.

Una mala racha al final de la temporada permitió a Cincinnati llegar al primero en 1973, pero los Dodgers mantuvieron su liderato hasta el final en 1974. El veterano jardinero recién adquirido Jimmy Wynn y el primera base Steve Garvey, en su primera temporada completa, liderearon al equipo a la ofensiva; el lanzador Mike Marshall estableció un récord de las Grandes Ligas modernas con 106 apariciones (lo que le valió ganar el Premio Cy Young) como relevista de un cuerpo monticular que fue el mejor de la liga. Los Dodgers vencieron a Pittsburgh fácilmente en la Serie de Campeonato para su quinto Pennant en Los Angeles, pero perdieron la Serie Mundial en cinco juegos ante Oakland.

Cincinnati resultó imbatible en 1975 y 1976, pero en 1977, bajo la nueva dirigencia de Tom LaSorda, quien ascendió en el cuerpo dirigencial cuando Alston se retiró, saltaron a la delantera temprano y la mantuvieron todo el camino. Los 33 cuadrangulares de Garvey guiaron una ofensiva equilibrada en la cual cuatro jugadores batearon 30 o más cuadrangulares y empujaron más de 85 carreras. Una vez más los Dodgers ganaron la serie de Campeonato de la LN (en cuatro juegos contra Filadelfia) y una vez más perdieron la Serie Mundial frente a los Yankees en seis juegos.

Mike Marshall
Aunque la carrera por la división estaba apretada y los Dodgers habían roto la barrera de los 3 millones de fanáticos en un año por primera vez, el 1978 fue en muchos aspectos una repetición del 1977. Otra vez, Garvey guió la ofensiva del Club, los Dodgers vencieron a Cincinnati en el Oeste y a Filadelfia en la Serie de Campeonato en cuatro juegos, y los Yankees una vez más derrotaron a los Dodgers en una Serie Mundial de 6 juegos.

Una batalla contra Houston que los alternó en el liderato durante toda la campaña, terminó con un empate en primero (el quinto empate para los Dodgers, tres más que cualquier otro club). En las eliminatorias (reducidas de tres juegos a uno para adecuar la LN a las reglas de la LA), Houston ganó fácilmente.

LOS DODGERS TOMAN EL PENNANT

Cuando los jugadores se fueron a huelga por buena parte del año 1981, los Dodgers, impulsados por el espectacular picheo de Fernando Valenzuela, se encontraban medio juego al frente de Cincinnati. En una postemporada especial contra Houston, que quedó líder después de la huelga los Dodgers derrotaron a los Astros en cinco juegos por el título de División y luego vencieron a Montreal por el pennant, su vigésimo primero. Enfrentando a los Yankees por décimo primera vez en Series Mundiales, perdieron los primeros dos juegos, pero barrieron los cuatro siguientes para su sexto título mundial.

En 1982, luego de un comienzo pobre, los Dodgers batallaron por el primer lugar en Agosto y septiembre para quedar finalmente en segundo lugar por un juego. Con salidas más exitosas en 1983 y 1985, consiguieron su quinto y sexto título de división, pero culminaron en derrotas en la Serie de Campeonato, ante Filadelfia en 1983 y ante San Luis en 1985. En 1986 y 1987 tuvieron récords idénticos de ganados y perdidos, 73-89, los peores del equipo en dos décadas.

Kirk Gibson
Entonces en 1988, con una inyección de talento de la LA y principalmente el toletero Kirk Gibson y el As del relevo Jay Howell y una campaña estelar del abridor Orel Hershiser (quien concluyó su año 23-8 con un récord para las mayores de 59 entradas consecutivas sin anotaciones), los Dodgers pasaron a la cima en el Oeste de la LN. Fue necesario jugar los siete juegos para doblegar a los favoritos Mets en la Serie de Campeonato, ganando así su vigésimo segundo pennant, pero en la Serie Mundial humillaron a los poderosos Atléticos de Oakland en solo cinco juegos, para su séptima corona Mundial.

Hershiser (cuyo récord de 15-15 contradecía otra sólida campaña en el montículo) lidereó el cuerpo monticular de los Dodgers de 1989 que permitió el menor número de carreras en las mayores; pero con una ofensiva que estaba entre las más pobres de las Grandes Ligas en Carreras Anotadas, los Dodgers debieron conformarse con un cuarto lugar en el Oeste. La campaña de 1990 terminó casi tan pronto como comenzó para Hershiser cuando le fue realizada cirugía en el hombro a final de abril, pero el joven Ramón Martínez aprovechó la oportunidad para ganar veinte juegos con una ofensiva reanimada, que llegó a ser líder en el oeste de la LN en carreras anotadas, los Dodgers se repusieron de una lenta primera mitad para descontar 3.5 juegos de Cincinnati a finales de septiembre y terminar segundo, cinco juegos detrás.

En 1991, desde principios de Mayo hasta finales de agosto, los Dodgers ocuparon el primer lugar de su división, aupados por el mejor picheo de la liga y el bateo caliente de los recién firmados agentes libres Bret Butler y Darryl Strawberry (luego de una primera mitad fría y afectado por lesiones). Pero el equipo nunca disfrutó de una ventaja de más de seis juegos y con una racha de siete derrotas consecutivas después de la pausa del juego de estrellas comenzaron su descenso hacia una feroz lucha con Atlanta. Desde agosto 21 hasta el final de la temporada, los dos equipos se mantuvieron a dos juegos uno del otro. Con cuatro juegos faltando, Los Angeles tenían ventaja de un juego, pero perdieron los siguientes tres y todas las esperanzas de ganar la Corona de la División Oeste.

En 1992 todo se desmoronó. Incapaces de sobrellevar los duros golpes de las lesiones y la inexperiencia, los Dodgers cayeron con el peor récord de las mayores y terminaron en último lugar apenas por segunda vez en sus 109 años de historia de grandes ligas. En 1993 el receptor novato Mike Piazza apareció en escena para colocarse entre los mejores de la LN en bateo, Slugging, cuadrangulares y RBI, recuperándose los Dodgers para finalizar en cuarto lugar. Una victoria en el juego final ante San Francisco puso su récord en .500 e impidieron a Los Gigantes un empate con Atlanta por el título de la División.

En 1994 los Dodgers lucharon por mantener su récord sobre .500, pero su récord 58-56, a pesar de que era solo el quinto mejor de la liga, fue suficiente para mantener una ventaja de 3.5 juegos sobre San Francisco en la débil división Oeste de la LN.

El sensacional novato japonés Hideo Nomo encabezó la LN con 236 ponchados en 1995 y condujo a los Dodgers a conseguir el título de la división Oeste de la LN por solo un juego sobre los Rockies de Colorado. Pero en la primera ronda de la pos temporada , Los Angeles cayeron ante Cincinnati en tres juegos seguidos.

A mediados de la temporada de 1996, LaSorda fue afectado por un ataque al corazón y tuvo que entregar el mando del equipo a Bill Russell. Mike Piazza (.344, 36 HR, 105 RBI), Eric Karros (34 HR, 121 RBI), Raúl Mondesí (.297, 24 HR) y Delino DeShields (48 SB) encabezaron la ofensiva. El jardinero Todd Hollandsworth (.291) se convirtió en el quinto jugador de los Dodgers en ganar el premio de novato del año de la LN en forma consecutiva. Ramón Martínez (15-6), Ismael Valdez (15-7), Hideo Nomo (16-11, 234 ponchados) y Todd Worrell (44 salvados) son los principales lanzadores de un cuerpo monticular que encabezó las mayores con una efectividad colectiva de 3.46 ERA. Los Angeles (90-72) perdieron el título de la división Oeste ante San Diego el último día de la temporada pero obtuvieron un pase a la postemporada por vía del WildCard. Los Dodgers de 1996 enfrentaron a Atlanta en las eliminatorias y sufrieron la misma suerte de 1995 frente a los Rojos: una barrida humillante en tres juegos.