Historia San Diego Padres


Historia San Diego Padres





En sus primeros 15 años los Padres sólo consiguieron una temporada ganadora.

En su decimosexto, ganaron el pennant de la LN. Fundado en la expansión de 1969, que vio las dos ligas mayores dividirse en división Este y división Oeste, entre los seis equipos de la LN Oeste los Padres finalizaron últimos en sus primeras seis temporadas, finalizando cada año de 28.5 a 42 juegos detrás del campeón de la división.

Su primera temporada fue la peor. Con 110 derrotas, los Padres finalizaron no solamente 41 juegos por debajo del primero, sino a 29 por debajo del quinto. El primera base Nate Colbert, con 24 Home runs, dió un brillante rayo de esperanza a San Diego. El probó ser uno de los jugadores con sobresaliente desempeño a través de los años de últimos lugares de los Padres, y en 1972 se convirtió en el primer Padre en impulsar más de 100 carreras.

El béisbol de Grandes Ligas no fue un éxito instantáneo en San Diego. La asistencia local apenas alcanzó medio millón en el primer año de los Padres, y apenas alcanzó un poco más en las siguientes temporadas, el incremento no fue suficiente para hacer el equipo viable. El propietario C. Arnholt Smith decidió a principio 1974 vender la franquicia a un comprador que planeaba mudar el equipo a Washington, D.C. Los nuevos uniformes habían sido confeccionados y los archivos del equipo fueron empacados para la mudanza cuando el constructor del imperio de hamburguesas McDonald y fanático legendario del béisbol, Ray Kroc, introdujo una oferta de compra de los Padres en efectivo y mantenerlos en San Diego. Su propuesta fue aceptada.

Gaylord Perry
No obstante, en 1974 los Padres pertenecientes a Kroc finalizaron último con la el mismo récord de 60-102 que habían obtenido el año anterior, pero su aptitud para el espectáculo atrajo espectadores. La asistencia local subió 76 porciento, alcanzando mas del millón por primera vez. Los Padres entonces comenzaron a atraer fanáticos por mérito propio al lograr escaparse del sótano. El Pitcher Randy Jones, quien en 1974 había lidereado la liga con 22 perdidos, viró radicalmente su récord durante dos años mostrándose como uno de los más brillantes pitchers.

Él bajó a la mitad su ERA de 1974 a 2.24, el mejor de la liga, ganando 20 juegos guiando a los Padres al cuarto lugar en 1975, consiguieron un porcentaje de ganados sobre .400 por primera vez. El siguiente año Jones ganó un total de 22 juegos (máximo de la liga) y obtuvo el Premio Cy Young, el primer premio importante en venir a un jugador de San Diego.

Aunque el 1976 resultó ser la última temporada ganadora de Jones, los Padres estaban para entonces atrayendo a otros jugadores de alta calidad. El outfielder Dave Winfield llegó como un novato en 1973, y el siguiente año se convirtió en el líder en RBI, una posición que mantuvo en seis de sus siete temporadas completas con los Padres. El relevista Rollie Fingers firmó como agente libre. En sus cuatro temporadas en San Diego (1977-80) encabezó el equipo en salvados, dos veces lidereando la liga también. En 1978 los Padres adquirieron al veterano lanzador Gaylord Perry de Texas y designaron al novato Ozzie Smith en el shortstop. La brillante temporada de Perry 21-6 dio a los Padres su segundo ganador del Cy Young y, junto con el juego de Smith en el terreno, el bateo de Winfield (.308, 97 RBI), y los 37 salvados de Fingers, trajeron a los Padres su primera temporada ganadora.

SEIS AÑOS PARA UNA TEMPORADA DE VICTORIA

Randy Jones

Todas estas estrellas se habían ido, y el propietario Kroc había muerto recientemente, para ese tiempo los Padres registraron una segunda temporada ganadora seis años antes, ganando el título de la división y el pennant de la LN con una nueva mezcla de experiencia y juventud. Inspirado por los veteranos recién adquiridos Steve Garvey en primera, Graig Nettles en tercera, y Goose Gossage en el bullpen, y por una bandada de jóvenes estrellas como el campeón de bateo Tony Gwynn y el pegador outfielder Kevin McReynolds, los Padres se movieron al primer lugar para quedarse a principios de Junio.

Desde Agosto 3 hasta el final de la temporada, jugaron solamente .500 pero aún así ganaron el campeonato de la difícil División del Oeste por 12 juegos. La cenicienta en la League Championship Serie del Campeonato de Liga, los Padres perdieron los primeros dos juegos en Chicago pero se repusieron para tomar el pennant con tres victorias volviendo desde atrás en su casa.

Su declive comenzó con su derrota en la Serie Mundial a manos de Detroit. El final de 1985 los halló empatados en tercero, y en 1986 descendieron por debajo de .500, al cuarto lugar. En 1987 Gwynn ganó su segundo titulo de bateo, y el receptor novato Benito Santiago coronó la temporada con una racha de 34 juegos conectando hits para ganar la distinción del Novato del Año. Pero con la mayoría de los sobresalientes del 1984 marchitados o cambiados, el declive de los Padres fue completo: por novena vez en sus 19 años, terminaron en último lugar.

A finales de Mayo de 1988, con el equipo en 16-30, el Gerente General de los Padres Jack Mckeon se impuso como field manager sobre Larry Bowa. Bajo McKeon los padres estuvieron 67-48, con nueve victorias en sus últimos 10 juegos, y se levantaron del sexto al tercer lugar en la LN Oeste.

Dave Winfield
En 1989 un trío de pitchers veteranos, Bruce Hurst (atraído desde Boston como un agente libre), Ed Whitson, y el cerrador Mark Davis, lograron nuevas cumbres de desempeño. El Slugger Jack Clark (recientemente adquirido desde los Yanquis) encendió los motores después de un lento inicio para complementar la cuarta temporada de Tony Gwynn como el líder de bateo de la LN. Los Padres, tambaleantes durante la primera mitad, llegaron al receso del juego todos estrella cuatro juegos por debajo de .500, pero escalaron sostenidamente durante los dos meses finales a un final de segundo lugar con su segundo mejor porcentaje de ganados de todos los tiempos.

Con la pérdida del agente libre Davis en 1990, más las lesiones de Clark y el Catcher Santiago, ni el nuevo poder de Joe Carter (cambiado desde Cleveland) pudo levantar el equipo mas allá de un empate en el cuarto. Los nuevos propietarios, encabezados por el productor de TV Tom Werner, tomaron el control de los Padres de manos de la viuda de Ray Kroc, Joan, a mediados de Junio. Jack McKeon renunció a su posición de manager, la cual fue entregada al Coach Greg Riddoch un mes más tarde, y fue despedido como gerente general en Septiembre.

El Slugger Fred McGriff llegó para 1991 (en un intercambio que envió a Carter a Toronto) y contribuyó al colocar a los Padres en el tercer lugar. En 1992 Gary Sheffield, se integró al equipo, reviviviendo luego de una temporada acosada por lesiones en Milwaukee para liderar la LN en bateo y se encabezó junto a McGriff la tabla de home runs y RBI. Los Padres de nuevo finalizaron en tercero. Pero Sheffield y McGriff fueron cambiados durante la temporada de 1993 en una operación de reducción de costos que combinada con un pobre picheo y defensa, derrumbó a los Padres al sótano de la LN del Oeste, 43 juegos por debajo del primero, un record para el club. La asistencia también disminuyó por debajo de 1.4 millones, la más baja del club en 13 años.

Tony Gwynn
Aunque los Padres habían incrementado su porcentaje de ganados un poco cor respecto al de 1993, para el 1994 la temporada fue cortada en Agosto por la huelga y su récord de 47-70 era el peor en las mayores. Una de las pocas motivos de alegría en San Diego en 1994 fueron los hits de Tony Gwynn, cuyo promedio de bateo de .394 fue el mejor en la LN desde los .401 de Bill Terry sesenta y cuatro años antes.

En Diciembre de 1994 un grupo encabezado por Larry Lucchino y John Moores adquirieron el club. El Gerente General Randy Smith renunció a mediados de la temporada de 1995, pero el club retornó rápidamente a un tercer lugar (70-74) al tiempo que Gwynn (.368) ganaba su sexto título de bateo.

Los Padres de 1996 (91-71) sorprendieron virtualmente a todos al dar alcance a los Dodgers y adueñarse del titulo de la LN Oeste en el último día de la temporada. Los sobresalientes de los Padres incluyeron a Tony Gwynn (con el promedio líder de la liga de .353), el MVP Ken Caminiti (40 HR, 130 RBI), Rickey Henderson (37 SB), y Trevor Hoffman (42 salvados). Su aspiraciones de Cenicienta convertida a princesa, terminaron rápido, en la primera ronda de la post temporada cuando perdieron en tres juegos en línea ante San Luis.