Historia de los St. Louis Cardinals


Historia de los St. Louis Cardinals





El club que actualmente conocemos como los Cardenales, envió su primer equipo al terreno en 1881, y la próxima temporada se convirtió en un miembro formal de la Asociación Americana, una nueva liga mayor formada en parte para ofrecer a los fanáticos las cervezas y el béisbol de los domingos, prohibidos en la más vieja Liga Nacional.

Chris von der Ahe, uno de los fundadores del club y su primer presidente, originalmente vio el béisbol simplemente como una fuente de clientes para su bar y jardín de las cervezas, pero personalmente desarrollo un amor por el juego, en la medida en que sus Brown Stockings – o Browns – se fueron convirtiendo en uno de los más grandes equipos de la era.

Después de una temporada perdedora en 1882, Von der Ahe contrato a Ted Sullivan, un talentoso juez de béisbol, para manejar los Browns. Sullivan atrajo al tercera base Arlie Latham y al lanzador Tony Mullane para reforzar al equipo que ya había adquirido a un buen lanzador en la persona de (Jumbo McGinnis (25-18 en 1882) y a uno de los mejores primera base del negocio, Charlie Comiskey. Aunque Sullivan renunció antes de finalizar su primera temporada a causa de las constantes interferencias del volátil Von der Ahe, los Browns finalizaron en segundo en la AA, solo un juego detrás del campeón Filadelfia.

Cuando Mullane dejo los Browns en 1884, el club cayó en cuarto. Pero la ayuda estaba en el camino. En julio Von der Ahe compró el Bay City, Michigan club para adquirir su lanzador de gran pegada Dave Foutz y en Septiembre añadió otro gran lanzador, “Parisian Bob” Caruthers, al roster. En 1885, con Comiskey como dirigente, leftfielder Tip O`Neil llegó a ser uno de los mejores bateadores del béisbol, y Caruthers y Foutz ganando 40 y 33 juegos, los Browns alcanzaron la delantera, 16 juegos adelante del segundo (Cincinnati). Finalizaron en la cima cuatro años consecutivos, empatando con los Chicago White Stockings (3-3-1) en la Serie mundial de 1885 y ganándoles cuatro juegos a dos el próximo año para lograr su único triunfo de la serie de la AA sobre sus rivales en la LN.

Los Cardenaless del Campeonato Mundial de 1944
El lanzador Silver King entró al equipo en 1887 y el outfielder Tommy McCarthy llegó el siguiente año. Ellos ayudaron a mantener a los Browns en la cima de la AA durante 1888 (a pesar de que el equipo perdió la Serie mundial ambos años). Pero la venta de Foutz y Caruther a Brooklyn al finalizar la temporada de 1887 impulsó a Brooklyn al segundo lugar en 1888. El año siguiente Brooklyn sobrepaso a los Browns por el pennant y la primera era de grandeza del club había terminado.

Cuando la AA cerró después de la temporada de 1891, los Browns fueron ingresados a la LN pero se desempeñaron pobremente allí, terminando en noveno y onceavo lugar de los 12 equipos en la temporada dividida de 1892. No alcanzaron más que el noveno lugar en el resto del tiempo en que Von der Ahe fue propietario, cayendo al sótano (63.5 juegos por debajo) en 1897 y retornando al sótano en su peor temporada de 111 perdidos la siguiente temporada.

En 1899 los nuevos propietarios Frank y Stanley Robison (quienes además controlaban a los Cleveland Spiders) transfirieron los mejores jugadores de Cleveland y su manager a St. Louis. Ahora llamados los Cardenales, el revitalizado equipo de St. Louis se acercó a la perfección. Alcanzaron el quinto lugar de la primera división en 1899 y 1900, y el cuarto en 1901 antes de retornar a la segunda división por una docena de años.

Después de la muerte de Stanley Robison en 1911 (su hermano Frank había muerto en 1905), el club pasó a manos de la hija de Frank Helene Britton, quien lo manejó detrás del telón hasta que, en 1916, lo vendió a un sindicado lidereado por su apoderado James C. Jons. Jones contrató a Branch Rickey desde los AL Browns para manejar el equipo.

LOS CARDENALES DE RICKEY

La cancha de entrenamiento
Rickey tomó un equipo con dos principales activos: el Manager Miller Huggins y un prometedor joven infielder, Rogers Hornsby. Antes de la llegada de Hornsby, Huggins había llevado a los Cards al tercer lugar en 1914 y, después de un par de temporadas perdedoras, los elevó al tercero de nuevo en 1917. Huggins se fue a los Yanquis de Nueva York el próximo año y Rickey dejó el equipo temporalmente por servicios militares en la Primera Guerra. Cuando Rickey retornó En 1919, se colocó como manager, y en 1921 y 1922 lograron un tercero, más cerca de los líderes de lo que habían estado desde que ingresaron a la LN en 1891. Lidereados por los .397 y .401 en bateo de Hornsby, el equipo pegó sobre .300 en ambas temporadas.

Sam Breadon, uno del grupo Jones de propietarios, elevó sus inversiones en los Cardenales hasta que, para 1920, era el principal accionista y presidente del equipo, con Rickey como vicepresidente y gerente general. Bradom mudó a los Cards fuera del inadecuado Cardenal Park de madera durante la temporada de 1920 hacia el moderno Sportsman´s Park, propiedad de los Browns (y construido en los terrenos originales de Von der Ahe).

A principios de la temporada de 1925, con los Cardenales en último lugar, Breadon reemplazó a Rickey como dirigente por el segunda base Hornsby. El cambio funcionó. En 1925 los Cardenales retornaron al cuarto y en 1926 capturaron su primer pennant en cuatro décadas al alcanzar a Cincinnati en la semana final de la temporada después de que un esfuerzo supremo en agosto los había lanzado a la carrera por el pennant. La temporada se hizo perfecta con la victoria en la Serie Mundial sobre los Yanquis de Miller Huggins.

Red Schoendienst
Ese invierno Breadom y su irascible jugador-manager tuvieron una desavenencia, y Hornsby se encontró cambiado a los Gigantes de Nueva York por el segunda base Frank Frisch y el lanzador Jimmy Ring. El cambio enfureció a los fanáticos, pero el equipo finalizó en un cercano segundo en 1927, y retornó a la cima (bajo el nuevo manager Bill McKechnie) en una apretada carrera la siguiente temporada.

McKechnie, despedido luego de la barrida de los Yanquis a los Cardenales en la Serie Mundial de 1928 y recontratado en medio de una caída de los Cardenales la próxima temporada, salió para manejar a los Boston Braves en 1930. El antiguo receptor Gabby Street, quien lo reemplazó, llevó a los Cardenales de nuevo a la cima por pennants sucesivos en 1930 y 1931, y en 1931 a una victoria de Serie Mundial sobre los Atléticos de Fladelfia. La carrera de 1930 vió al equipo surgir de un promedio por debajo de .500 a mediados de temporada a 30 juegos sobre .500 para finales de la temporada, sobrepasando a otros tres equipos para alcanzar la bandera a solo tres juegos del final. El equipo en 1931se alzó con el pennant, lidereando todo el camino y finalizando 13 juegos adelante. El outfielder Chick Hafey y el primera base Jim Bottomley finalizaron primero y tercero en bateo de la LN, y el lanzador Bill Hallahan lidereó la liga en ponches (por segundo año consecutivo) y empató en el liderazgo de ganados con 19. Cuatro de los cinco mejores roba bases de la liga, incluyendo al líder Frank Frisch y el outfielder Pepper Martin en su primera temporada completa, estaban con los Cardenales.

FRISCH TOMA EL MANDO

Cuando los Cards cayeron al sexto lugar en 1932 y mostraron poca mejoría el próximo año, Breadon reemplazó al Manager Street por Frisch. Tal como cuando había nombrado a Hornsby para dirigir la estrategia de Breadon pagó dividendos inmediatos. Aunque el equipo terminó quinto ese año, su récord mejoró después de la llegada de Frisch y el próximo año, en una temporada de larga y fatigosa lucha, los Cards ganaron 13 de sus últimos 15 juegos para pasar a los punteros New York Giants en la semana final.

Bob Gibson
Los cronistas designaron a los Cardenales de 1934 como los “Gas House Gang” por su juego alborotado e intrépido. En adición a los veteranos del equipo Frisch y Martin ( quien había sido llevado del outfield a tercera base), la pandilla incluyó al shortstop Leo Durocher, el left fielder Joe “Ducky” Medwick, y el líder toletero del equipo el primera base Rip Collins, quien en la mejor temporada de su carrera lidereó la liga en promedio de slugging y empató en primero en home runs.

El picheo de los Cardenales estaba encabezado por el líder de la liga Dizzy Dean (30-7) y su novato hermano Paul (19-11). De las últimas nueve victorias del equipo, Diz y Paul fueron responsables de siete. Cada uno ganó un par de juegos más en el triunfo de Serie Mundial de los Cardenales sobre Detroit.

Las próximas dos temporadas los Cardenales se movieron al liderazgo al final de la temporada solo para alcanzar un segundo. Después que el equipo cayó a la segunda división en 1938, Breadon reemplazó a Frisch como manager por Ray Blades, quien logró una carrera de fin de temporada por la bandera en 1939 pero finalizó en segundo. Cuando los Cards no pudieron competir en 1940, Breadon atrajo al manager de Rochester Billy Southworth por segunda vez. Southworth había fallado como reemplazo de McKechnie en 1929, pero en esta ocasión dió en el blanco, convirtiéndose en uno de los grandes timoneles del equipo.

Mientras tanto, Branch Rickey estaba revolucionando el béisbol, cuando construyó el primer y más extenso sistema de sucursales de equipos de Ligas Menores. Las sucursales de los Cardenales proveerían, hasta que los otros equipos de las grandes ligas lo copiaran el ejemplo, a San Luis de una ventaja competitiva en el reclutamiento y desarrollo de jóvenes jugadores.

En los días finales de la temporada de 1941, quizás el mejor producto de las sucursales de los Cardenales llegó a la gran carpa: Stan Musial. Southworth llevó el equipo a un cercano segundo lugar ese año después de una lucha adelante y atrás con Brooklyn durante toda la temporada. El siguiente año – primera temporada completa de Musial- los Cardenales disfrutaron de su mejor temporada ganadora de todos los tiempos: 106 victorias. Necesitaron cada una de esas victorias, pues Brooklyn por su parte, había ganado 104, lidereando la carrera hasta mediados de septiembre, cuando los Cardenales les pasaron y se sostuvieron una estrecha ventaja ganando 12 de sus 13 juegos finales. Los lanzadores de San Luis Mort Cooper y Johnny Beazley finalizaron primero y segundo en victorias y ERA de la LN, mientras que Enos Slaughter y Musial marcaron el paso de la ofensiva de los Cardenales. El equipo mantuvo su momento en la Serie Mundial, venciendo a los Yankees en cinco juegos.

LOS JUGADORES VAN A LA GUERRA

San Louis retuvo su dominio por dos años más mientras el béisbol gradualmente perdía jugadores que partían hacia el servicio militar en la Segunda Guerra Mundial. Slaughte y Beazley se fueron en 1943. pero Cooper se quedó para completar dos temporadas con más de 20 ganados, y Musial no fue llamado hasta después de la temporada de 1944. con 105 victorias en ambos 1943 y 1944, los Cards se alzaron con dos pennants más perdiendo de los Yankees en la Serie Mundial de 1943, pero obteniendo su sexto título mundial el próximo año de los dueños del parque, los campeones de la LA, los Browns.

Cardenales Campeones Mundiales de 1964
El propietario Breadon había despedido a Branch Rickey en 1942 (Objetando el beneficio personal que obtuvo Rickey de la venta de jugadores innecesarios de las menores), y Southworth se fue a dirigir a los Bravos de Boston después de la temporada de 1945 (en la cual los Cardenales fallaron en alcanzar a los líderes Cachorros de Chicago, terminando en segundo). Rickey partió a encabezar los Dodgers de Brooklyn, desarrollando para ellos un sistema de ligas menores y sacando provecho de la gran reserva de jugadores negros. En 1946, el último año con jugadores blancos solamente en las ligas mayores, los Cardenales, dirigidos ahora por Eddie Dyer, y los Dodgers se enfrascaron en una carrera de dos equipos, finalizando la temporada en el primer empate de ligas mayores en el primer lugar. San Luis ganó los primeros dos juegos en una serie al mejor de tres y siguieron adelante para sorprender a los favoritos Medias Rojas de Bostonen la Serie Mundial. Con el fin de la guerra, el equipo estuvo de nuevo a completa capacidad. Slaughter lidereó la liga en carreras empujadas, y Musial lidereó en la mayoría de las categorías ofensivas; el lanzador Howie Pollet lidereó la liga en efectividad (como lo había hecho en 1943 antes de partir hacia la guerra) y en ganados con 21.

Pero San Luis estuvo lento en integrar su equipo y perdió terreno de equipos como Brooklyn, cuyos jugadores negros trajeron un inmediato cambio positivo hacia éxito del club. Los Cards comenzaron pobremente en 1947, pero se recuperaron para finalizar en segundo, detrás de Brooklyn, aunque nunca ofreciendo un serio reto por el pennant. Después de la temporada Breadon vendió el equipo a Fred Saigh y al Administrador General de Correos de los Estados Unidos Robert Hannegan. Musial tuvo su mejor temporada en 1948, pero el club terminó segundo nueva vez en una carrera carente de brillo. El año siguiente, sin embargo, los Cards y Dodgers se enfrascaron en una lucha de toda la temporada por el primer lugar. Esta lucha no fue resuelta hasta el último día de la temporada cuando Brooklyn se fue arriba.

Los Cardenales amenazaron con mudarse a Milwakee, pero el magnate de la cerveza August Busch Jr. compró el equipo a principios de 1953 y el mismo año compró el Sportsmans Park de los Browns (quienes fueron movidos a Baltimore). con la inyección de dinero y entusiasmo de Busch, el equipo revivió lentamente . Lucharon por el pennant en 1957, 1960 y 1963, pero cada vez cayeron en picada en la semana final de la temporada.

Los Cards estaban jugando por debajo de .500, en la séptima posición, a mediados de junio de 1964 cuando la llegada del veloz y joven Lou Brock (por un cambio con los Cubs) encendió la chispa para un renacimiento de ambos, el equipo y el jugador. Brock, quien había estado bateando .251 en Chicago, con 10 bases robadas, bateó .348 el resto de la temporada y robó 33 bases más, mientras los Cards se enfrascaron en una lucha de cuatro equipos por el pennant, que solo se decidió cuando ganaron el banderín en una victoria 11-5 en el día final. Después de sorprender a los Yankees en la Serie Mundial, los Cardenales se sorprendieron a si mismos cuando el Manager Johnny Keane salió para tomar el timón de los Yankees. El equipo cayó a la segunda división por algunos años bajo el manejo de su gran antiguo segunda base Red Schoendienst.

SCHOENDIENST COMO MANAGER

El propietario Busch construyo a los Cardenales un nuevo estadio en 1966 y la próxima temporada el equipo salto hacia la cima nuevamente, saliendo al terreno de juego en la segunda mitad de la temporada bajo el liderazgo del bateo explosivo de Orlando Cepeda, el bate y la velocidad de Lou Brock y un cuerpo de lanzadores con excepcional profundidad y balance. Las tres victorias de Serie Mundial de Bob Gibson sobre Boston acercaron a los Cards a su noveno título mundial y prepararon el escenario para la espectacular temporada de Gibson el próximo año.

Lou Brock
Con sus 22 victorias, llevando a los Cards a otro pennant en 1968, Gibson lanzó 13 blanqueadas y compiló una efectividad de solo 1.12 – ambas hazañas fueron las mejores en más de medio siglo, y ambas clasificadas entre los cinco mejores desempeños en la historia de las Grandes Ligas . Después de ganar dos juegos de Serie Mundial, Gibson perdió el juego 7 mientras Detroit se quedo con la corona.

Red Schoendienstcontinuó como manager de los Cardenales durante 1976, un récord del equipo de 12 años, pero no llevó al equipo a ningún otro campeonato. Cuando el sistema de divisiones fue inaugurado en 1969, la geografía fue ignorada cuando los Cards fueron instalados en el Este para agregar poder a la que parecía la más débil división. Pero pasaron 14 años antes de que pudieran ganar su primer campeonato de división. Cuatro veces finalizaron en segundo, perdiendo dos veces por solo 1.5 juegos, en la apretada pelea cuerpo a cuerpo de 1973 y 1974

Dorrel Whitey Herzog estaba en su primera temporada completa como manager de los Cardenales antes de que el club nueva vez finalizara tan cerca de la cima. En la temporada de 1981 (dividida por huelga), los Cards compilaron el mejor récord general en la LN Este, pero a causa de que habían finalizado las dos mitades de la temporada segundo detrás de Filadelfia y Montreal, eran inelegibles para juegos de pos temporada.

Con el mago de la defensa el shortstop Ozzie Smith (adquirido de San Diego) y el novato corre caminos Willie McGee reforzando un equipo ya fuerte, los Cardenales de 1982, después de vencer a los Filies en la carrera por el Este, barrieron a los campeones del Oeste, Atlanta, por el pennant y capturaron su novena corona de la Serie Mundial moderna en una lucha de siete juegos con Milwaukee.

Después de dos temporadas fuera de la carrera, los Cardenales en 1985 obtuvieron poder del veterano Jack Clark (adquirido de San Francisco) y de la velocidad del novato Vince Coleman. Con las mejores campañas de sus carreras, Willie McGee y el recién adquirido lanzador John Tudor, el equipo sobrepasó a los Mets de Nueva York y derrotó a Los Angeles por el pennant, pero perdieron la Serie Mundial en siete juegos ante Kansas City.

Jack Clark perdió dos terceras partes de la temporada de 1986 debido a una lesión, y los Cards finalizaron por debajo de .500, pero se relanzaron hasta alcanzar a los Mets de nuevo por el campeonato del Este en 1987 mientras Clark y Vince Coleman disfrutaban de su más productiva temporada al bate. Pero el recrudecimiento de las lesiones de Clark no le permitieron rendir adecuadamente a pesar de que los Cardenales se sobrepusieron a San Francisco en el campeonato de liga, y él perdió la Serie Mundial completa viendo a San Luis caer frente a Minnesota en siete juegos. Aquel invierno Clark firmó como agente libre con los Yanquis y en 1988 los Cardenales cayeron a un quinto puesto 25 juegos abajo.

Con un sólido picheo y bateo, así como la mejor defensa de la liga, los Cardenales de 1989 sacaron medio juego de ventaja en el liderato de la división para el 8 de septiembre, para luego perder la carrera con 6 derrotas seguidas y finalizar terceros. A medida que la temporada se aproximaba a su final, el propietario de toda una vida August Busch Jr. murió a los 90 años. El próximo julio con el club en el sótano del este de la Liga Nacional, el dirigente Whitey Herzog renunció. Bajo la tutela del nuevo dirigente Joe Torres los Cardenales revivieron brevemente para volver a caer en sus últimos siete juegos y terminar en el sótano por primera vez en 72 años.

Ozzie Smith
El relevista Lee Smith ayudó a San Luis en 1991 a quedar en segundo lugar: Sus 47 juegos salvados, un nuevo récord en la Liga Nacional preservaron mas de la mitad de las victorias de un equipo que ganó 37 de sus juegos por una sola carrera. Smith salvo otros 43 juegos en 1992 y los Cardenales se acercaron a las victorias de la temporada pasada, pero esta vez quedaron en tercer lugar. La defensa de los Cardenales se agrietó en 1993 y su picheo falló, aún así cuatro jugadores regulares: Bernard Gilkey, Todd Zeile y los recién llegados Gregg Jefferies y Mark Whiten, escalaron nuevos peldaños ofensivos para mantener a los Cardenales en la competencia durante la mayor parte de la temporada y finalizar otra vez en tercer lugar. En 1994 el equipo, esta vez jugando para la nueva División Central, jugaron por debajo de .500 por primera vez desde 1990.

El pobre bateo de los Cardenales los dejó en cuarto lugar en 1995. El dirigente Joe Torres fue cesanteado y en su lugar se nombró al dirigente interino Mike Jorgensen para después nombrar al antiguo dirigente de los Atléticos Tony LaRussa. La gran noticia del año ,sin embargo, llegó en diciembre cuando Anheuser Busch vendió el equipo por $150 millones a un equipo de inversionistas encabezado por el banquero de San Luis Andrew Baur y William DeWitt Jr., cuyo padre había sido propietario tanto de los Browns como de los Rojos.

En 1996, la última temporada de Ozzie Smith, los Cardenales, dirigidos por LaRussa (88-74) aventajaron a Houston y a Cincinnati por el campeonato de la División Central de la Liga Nacional. Aportando a los esfuerzos de San Luis estaban Ron Gant (30 HR, 82 RBI), Brian Jordan (17 HR, 104 RBI), Andy Benes (18-10), y Dennis Eckersley (30 juegos salvados). En la primera ronda de la pos temporada los Cardenales arrollaron a San Diego en tres juegos consecutivos, pero en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional cayeron ante el hacha de los Bravos. Delante por 3-1, los Cardenales no pudieron llevarse el pennant y los Bravos los arrollaron 12-1, 3-1 y 15-0 y en los últimos tres juegos.