El fracaso del “3D”


El fracaso del “3D”





El fracaso del 3D

No todos los adelantos tecnológicos se imponen de forma instantánea, algunos requieren de modificaciones o adaptaciones para que se puedan utilizar de forma práctica y se popularicen. Los sistemas en “3D” son maravillosos por permitir ver en distintas dimensiones creando la sensación de estar en la misma escena como parte integrada.

Las terceras dimensiones son una ilusión óptica que permite ver no solo los objetos principales sino también que sucede en el plano corto y en el plano largo del horizonte sin que el ojo regule distancias.

El ojo humano es como un objetivo de las máquinas fotográficas que regulan la profundidad de campo. El ojo fija el objetivo de forma clara y deja en segundo plano lo que sucede en el plano anterior y posterior dejándolos en formas difusas.

Los sistemas “3D” de la actualidad para las pantallas de los televisores requieren de anteojos especiales para poder lograr el efecto de tres dimensiones algo que en la actualidad es incómodo y los usuarios se resisten a usarlos. La BBC británica suspendió las emisiones deportivas en 3D por falta de interés del público hasta el año 2016.