La muerte del rollo fotográfico


La muerte del rollo fotográfico





La muerte del rollo fotográfico

Las primeras tomas fotográficas se realizan obteniendo  negativos sobre vidrios emulsionados con larga exposición que eran revelados en cuartos oscuros para luego realizar copias de contacto directo sobre papel bromuro. Las únicas copias eran realizadas por este sistema hasta que llego las máquinas ampliadoras que permitían realizar en gran tamaño las copias.

Los rollos fotográficos de 35 milímetros  fueron la innovación que revolucionó durante años la industria fotográfica, primero con las copias blanco y negro y luego con las reproducciones a todo color.

En la actualidad las máquinas fotográficas digitales firmaron la sentencia de muerte de los rollos fotográficos como base para captar imágenes y luego realizar copias en papel. Las cámaras digitales pueden tener memoria para almacenar durante mucho tiempo miles de fotografías que pueden ser copiadas o bajadas en el sistema de computación y enviadas por internet de forma instantánea mientras que las cámaras de rollo convencionales solo podían obtener entre 36 y 50 tomas de negativos que había que revelar antes de realizar las copias.